jueves, 2 de octubre de 2014

Ciudad Perdida

Osorio Chong ante los jóvenes del Poli
Diálogo oportuno
Miguel Ángel Velázquez
L
a política también significa aprovechar la oportunidad, medir los tiempos, y eso fue lo que pasó a las puertas de la Secretaría de Gobernación, donde Miguel Ángel Osorio Chong hizo lo que tenía que hacer; cualquier otra salida podría haber provocado otro conflicto más del gobierno federal contra los jóvenes del país.
Eso no le resta méritos al oficio político que mostró Osorio Chong, que a decir verdad trató de sorprender a los jóvenes politécnicos con su presencia, y con soluciones inmediatas que seguramente no resolverían de fondo el problema de los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN), pero que abonarían para rehacer la muy deteriorada imagen del gobierno actual frente a la gente joven de este país.
Ahí, en el templete colocado justo a la entrada de la Secretaría de Gobernación, además de la presencia del titular de la dependencia rondaban también los informes de los jóvenes muertos en el estado de México, que presumiblemente eran delincuentes, y los otros, los de Guerrero que tenían como delito la edad, y pesaba, sin duda, el histórico 2 de octubre.
La combinación de todo esto no dejaba salidas. Abrir el diálogo con los jóvenes del Politécnico era la única oportunidad que tuvieron las autoridades para tratar de desmontar que el gobierno federal no es enemigo de la gente joven, y que incluso puede ser susceptible a alguna de sus demandas.
Eso parecía tratar de decir el discurso de Osorio Chong, que se enfrentó a un muy importante grupo de estudiantes que no se tragaron el anzuelo. Nada de soluciones inmediatas, superficiales. Los politécnicos exigieron acciones de gran calado que modifiquen, para bien, el sistema educativo de esa escuela. Fueron claros: no están contra los cambios, pero tampoco están a favor de las atrocidades que acusan en sus demandas al gobierno.
Hoy es 2 de octubre y no existe ningún argumento con el que puedan justificar las muertes de los jóvenes en el país, ni la violencia con que se ha tratado a ese segmento de la población en lo que va de este sexenio. Desde el pimer día de aquel diciembre de hace dos años, cuando una mano armada disparó sobre los chamacos que se manifestaban a las afueras de la Cámara de Diputados, la fuerza del gobierno priísta se ha ejercido contra los jóvenes.
Un factor de paz social que ha sido despreciado una y otra vez por los gobiernos de aquí y de allá es el de ofertar a la gente joven los recursos que requiere para su desarrollo. Ni educación ni trabajo, nada que pueda orientar sus pasos hacia horizontes lejanos a la violencia; por eso es importante que por fin el gobierno, no importan ya las circunstancias, se abra al diálogo. La administración de Peña Nieto debe resolver cuanto antes su conflicto con la juventud. Es urgente.
De pasadita
El Gobierno del Distrito Federal se propone ahora hacer más impunes a los de por sí impunes desarrolladores inmobiliarios, y hará por ley más flexibles las causales de clausura en las construcciones. Uno de los reclamos constantes de la población del DF es precisamente contra quienes construyen por todas partes sin importar que dañen la ecología, o que no entreguen sus trabajo en tiempo y forma, o que violen todos los reglamentos que aún existen sobre la construcción.
No, para quienes construyen no hay imposibles. Hacen lo que quieren, cuando quieren y con quien quieren, y sobre eso ahora se les dará mayor manga ancha para que sigan abusando. A lo mejor algún día de estos se pone freno al desorden, y se toma en cuenta a la gente de la que viven los constructores. ¿Será?

Navegaciones

 En tanto hierve el agua...
Pedro Miguel
Foto
L
a tarde está gris y húmeda y nada nos vendría mejor que un café humeante para transitar por ella con rumbo hacia la noche. Entonces pones en el molino tres tantos rasos de grano, acompañados de una pizca de cardamomo, reduces todo a una arena vegetal y fina y la depositas en el fondo de la cafetera. Hasta aquí hablamos de acciones finitas, pero cuando coloco la tetera en la hornilla de la estufa entramos en el dominio de la eternidad: es ley sabida que el agua no hierve nunca si la miras (será por timidez, será por crueldad hacia quienes aspiran a beberla) y que sólo lo hace si te olvidas de ella. Con el peligro, claro, de olvidar por demasiado tiempo y de provocar un cacharro fundido, una estufa arruinada, una casa en llamas. Se ha sabido de personas que encanecieron en el periodo que va desde que el recipiente entra en contacto con las llamas hasta los tremores iniciales en el fondo metálico. En las cantinas de los puertos circula la historia de un individuo que enloqueció cuando trataba de establecer el momento preciso en que las pequeñas burbujas se convierten en borbotones descontrolados. Es por eso que resulta preferible tapar el recipiente, para no asomarse a procesos infinitos ni ceder a la tentación de atestiguar el paso de las fumarolas ralas al vapor consistente, aunque exista la creencia popular de que el agua tapada hierve más rápido.
Así que nos resignamos a convertirnos en personas distintas por efecto del cambio de instantes: empezamos siendo aquellos que pusieron agua a hervir y acabaremos como dos bebedores de aromático que platican sentados sobre la espalda de la tarde. En tanto hierve el agua, en tanto nos transforma nuestro propio hervor lento, te contaré la historia del león ciego. Eso ocurrió mucho antes de que los safaris se volvieran un pasatiempo sin riesgos para aristócratas y burgueses mal entretenidos. Había los cazadores extranjeros y los autóctonos; la diferencia principal entre unos y otros era que los segundos tenían por objetivo atrapar animales vivos para venderlos a circos y zoológicos. Los atrapaban con jaulas y redes y se jugaban la vida en el empeño. El de esta historia andaba revisando sus trampas y divisó a un león que no había caído en ninguna de ellas. La bestia no huyó, pero tampoco adoptó actitudes de ataque, de modo que el cazador se le acercó despacio y le vio una expresión ausente. Luego cayó en la cuenta de que sus ojos estaban nublados y pensó que era por culpa del veneno de una cobra.
Y es que has de saber que no todas las víboras de esa clase inoculan su ponzoña en una mordida directa; algunas, en las sabanas de África, lo escupen. Y se trata de un neurotóxico muy potente que es arrojado a distancias de hasta dos metros, y con una puntería sorprendente, hacia los ojos de la víctima.
El hombre sintió piedad, sacó de su zurrón un pedazo de carne seca y la puso con precaución a los pies del felino. Éste se inclinó con humildad y, aunque de seguro estaba famélico, comió el obsequio con parsimonia. Acuclillado, el humano acompañó al león en aquella merienda frugal e insuficiente y luego se incorporó para proseguir su trabajo. Pero el animal lo siguió, como si fuera un perro huérfano de dueño y el tipo, por más aspavientos que hizo, no logró ahuyentarlo. Aquel encuentro trastornó su vida porque no tuvo corazón para abandonar al felino y menos aun para dejarlo abandonado en la sabana.
Por fortuna, el animal había perdido la ferocidad al mismo tiempo que la visión, y su benefactor pudo meterlo a su casa sin peligro para la familia. La esposa, que en un principio había puesto el grito en el cielo, acabó siendo la más férrea defensora del león; los tres hijos de la pareja aceptaron con entusiasmo aquella presencia grande y humilde y pronto empezaron a llamarlo El Tío. El felino puso de su parte y se acomodó a la dieta omnívora que podían ofrecerle sus anfitriones con su modesta economía. La noticia se propagó en el pueblo y algunos vecinos audaces se animaron a visitar la residencia del cazador y se sorprendieron al ver a aquel cuadrúpedo enorme que tenía más el espíritu sosegado de un San Bernardo que el de un gato doméstico. Esos pocos osados fueron seguidos por una romería, la gente del lugar constató que aquel león era inofensivo y al cabo de unas semanas el león paseaba por las calles polvorientas y los habitantes de la localidad se acostumbraron a su presencia y empezaron a colaborar en su manutención. En lo sucesivo los desperdicios de carne fueron meticulosamente guardados en cada hogar para dar alimento al león.
Así pasó un año y unas semanas más. Un buen día apareció un oftalmólogo que iba de pueblo en pueblo curando dolencias de la vista, supo del león ciego, pidió que se lo mostraran e identificó al instante la opacificación del cristalino. Tiene cataratas, explicó a los lugareños, y se ofreció a corregir el padecimiento, a condición de que los habitantes reunieran una cantidad de dinero que a todos los presentes pareció desmedida. Pero le tenían cariño al león y decidieron, en asamblea abierta, hacer un sacrificio en aras de su bienestar. Unas horas después se había conseguido el dinero mediante la cooperación de todos y el trato estaba hecho. Se dispuso una gran carpa en el parque para realizar la operación, el paciente fue emborrachado hasta dejarlo en un estado cercano al sueño, el médico hizo su tarea y al rato el león roncaba, atado a su camastro y con una gran venda sobre los ojos.
Cuando se la quitaron, dos días después, El Tío comprendió de golpe la monstruosidad de su situación: había sido adoptado como mascota por una tribu de humanos, eternos depredadores de los leones. Por instinto o por razón (algunos afirman que los mamíferos superiores razonan hasta cierto punto), y sin decir agua va, lanzó un zarpazo poderoso al que le quedaba más cerca, que era precisamente el oftalmólogo, se incorporó, olfateó a su víctima, que se debatía en el suelo con las tripas de fuera; rugió como un verdadero león, se dirigió con paso despectivo hacia la salida del pueblo, se internó en la sabana y ya nadie volvió a encontrarlo.
Ahora los tremores entre el fondo del recipiente y la hornilla han adquirido un ritmo regular y puede verse una columna de vapor casi sólida que emerge del pico de la tetera. La eternidad nos ha transformado y ya somos dos personas distintas a las que se sentaron a platicar en tanto hervía el agua. El grano molido espera, con una paciencia muy superior a la nuestra, y te levantas y retiras el líquido del fuego mientras yo acerco la cafetera. Lo viertes casi en cámara lenta, el vapor se expande por la cocina y en el encuentro del café y del agua brota una espuma achocolatada. El café está listo.
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Incógnitas sobre los movimientos sociales

Octavio Rodríguez Araujo
S
i algo he aprendido de los movimientos sociales en que he participado o que he tratado de analizar a lo largo de muchos años es que, en buena medida, son provocados desde el poder o facciones de éste, o bien como reac­ción al ejercicio del poder en su contra. En menos ocasiones han obedecido u obedecen a grupos ajenos a los principales protagonistas de dichos movimientos y, en los tiempos actuales, incluso a organizaciones criminales que quieren dominar una región o un municipio, o que le disputan la plaza a otro del cual se escindieron.
Lo anterior, que suena a una suscripción de las teorías conspirativas (que ciertamente no suscribo), no quiere decir que los movimientos sociales no sean auténticos ni que sus razones sean ilegítimas. Lo que quiero decir –y espero conseguirlo– es que en general los auténticos movimientos sociales suben de grado, en demandas y en tiempo de acción, por desinterés o impericia de quienes tuvieron o tienen en sus manos la posibilidad de negociación para atender, y en su caso resolver, las demandas de un movimiento. Y en otros casos porque gente interesada ve en algunas manifestaciones sociales –desde protestas hasta celebraciones o conmemoraciones– la oportunidad para provocar un movimiento que no estaba planeado por quienes organizaron tal o cual inconformidad social.
Piénsese, por ejemplo, en el movimiento estudiantil popular que hoy conmemora su 46 aniversario. ¿Por qué razón los granaderos de la policía del DF balearon la vocacional del Poli después de su pleito con la preparatoria privada Isaac Ochoterena? ¿Por qué los estudiantes de la oficialista FNET (Federación Nacional de Estudiantes Técnicos), y más concretamente los porros conocidos como Los Chóforos, desviaron la manifestación de los estudiantes del Poli (que protestaban por la invasión policiaca a las vocacionales tres días antes) hacia el Zócalo para hacerlos caer en una ratonera en la calle Madero, donde fueron reprimidos por granaderos? ¿Por qué esa misma noche otros contingentes de granaderos agredieron a los estudiantes de dos preparatorias de la UNAM en el centro de la ciudad y, al mismo tiempo, policías de la Dirección Federal de Seguridad irrumpieron en las oficinas del Comité Central del Partido Comunista Mexicano y destruyeron la imprenta de su periódico, La Voz de México? Los estudiantes de la UNAM y algunos del Politécnico, entonces convocados por la CNED (Central Nacional de Estudiantes Democráticos), estaban realizando una marcha autorizada con motivo del aniversario del asalto al Cuartel Moncada. Esta manifestación fue igualmente desviada al Zócalo y sus integrantes cayeron también en la trampa policiaca. Y así siguió la escalada de violencia hasta la matanza del 2 de octubre. ¿Sólo por el anticomunismo del gobierno, que quería dar un castigo ejemplar a las izquierdas de México y a los jóvenesrevoltosos de esos años? ¡Vaya mentalidades tan retorcidas!
¿Y el 10 de junio de 1971? ¿Los halcones descendieron del cielo para agredir y matar estudiantes pacíficos y, obviamente, desarmados? ¿Fue una táctica de Echeverría para terminar la obra de Díaz Ordaz al intentar descabezar a los jóvenesrevoltosos, llamados palomas por la policía y los halcones? ¿Quiénes entrenaron a los halcones y dónde? Ahora todo mundo lo sabe y los culpables nunca fueron detenidos y juzgados. Echeverría tampoco cumplió su palabra de que iba a investigar los hechos. Fue, al parecer, una manifestación de apoyo extemporáneo a los estudiantes y profesores democráticos de la Universidad de Nuevo León, cuyas demandas principales ya habían sido resueltas. Pero también fue un intento de mantener en alto al movimiento estudiantil que había sido brutalmente reprimido casi tres años antes.
De esas represiones, injustificadas racional y legalmente, surgirían otros movimientos, pero esa vez armados: guerrillas, sobre todo de jóvenes que habían comprobado que las instituciones y la carabina de Ambrosio eran lo mismo. ¿Ellos quisieron ser guerrilleros y arriesgar la vida enfrentando al Estado mexicano y su monopolio de la violencia legítima? ¿O simplemente este Estado y los partidos políticos, incluso de oposición, no les dieron opciones? Cierto es que a veces los jóvenes son voluntaristas y se crean sus propias estrategias de acción, pero cuando el sistema los quiere frenar como papá injusto y regañón, es lógica su rebelión (cuando no se trata de provocadores pretendidamente anarquistas, como los infiltrados el 2 de octubre del año pasado).
Podría continuar con muchos más ejemplos, algunos francamente cuestionables, como el de 1966 contra el rector Chávez de la UNAM, quien no merecía, a pesar de haber querido suprimir el pase automático de preparatoria a licenciatura (que así debería ser), las vejaciones que sufrió de un reducido grupo de estudiantes (algunos de ellos priístas). En aquella ocasión había anticomunistas en y fuera del gobierno y también en la UNAM (la Federación Estudiantil Universitaria, por ejemplo), que calificaron a Chávez de apoyar la revolución cubana y de estar cerca de izquierdistas, como lo comprobaba el hecho de que su secretario particular fuera Luis Villoro, según el ultracatólico Capistrán Garza uno de los comunistas más connotados entre el intelectualismo sovietizante de México. Para mí fue y es claro que Díaz Ordaz movió a algunos incondicionales para tumbar a Chávez; sin embargo, algunos ingenuos han llegado a decir que ese movimiento fue antecedente del de 1968. A Díaz Ordaz, como puede apreciarse, le sobraba malicia pero le faltaba inteligencia, y quitó a Chávez pero quedó en su lugar Javier Barros Sierra, que no sólo apoyó en 68 a los estudiantes, sino que enfrentó valientemente al presidente de la República.
Hay, desde luego, otros movimientos como el actual de la Normal Rural de Ayotzinapa. Ahí es más que evidente que fueron las autoridades locales (con quién sabe qué complicidades) las que han creado las condiciones, sanguinarias, salvajes y estremecedoras, para generar un movimiento que, por lógica y por los antecedentes en esa escuela, tendrá que darse.
El del Instituto Politécnico, confieso que no lo entiendo todavía. Desde fuera, los movimientos requieren más tiempo y más información para ser analizados.

Álvarez Garín, el IPN y el 68

Hermann Bellinghausen
R
aúl Álvarez Garín (1941-2014), uno de los egresados más admirables en la historia del noble de por sí Instituto Politécnico Nacional, fue uno de los precursores del movimiento estudiantil de 1968. Y, claro, dirigente clave del 68 mismo. En un recuento de su experiencia rebelde, de vocación pacífica pero revolucionaria, retrataba así a su alma mater, de donde hoy salen a la calle otra vez sus jóvenes para defender las esencias de la institución:
Jóvenes que han tomado decisiones toda su vida eran y siguen siendo la regla en Chapingo, el Politécnico, las normales y muchas universidades de provincia. Como siempre, en aquella época (los años 60) existían diferencias entre la vida universitaria y la del Politécnico, precisamente por esa necesidad de resolver problemas de la vida diaria de manera independiente; para ellos, los problemas de solidaridad humana estaban desarrollados incluso compulsivamente. Por ejemplo, en alguna ocasión llegó una comisión y le quitó los relojes a todo el mundo, para después repartir las boletas de empeño, pues resultaba que había que operar a un compañero y, como estaba solo, una comisión se hacía cargo.
Testimonios así iluminan el sentido de la vida de Raúl, fallecido hace unos días. En la pena de perderlo, podemos ver una feliz coincidencia y una suerte de homenaje (involuntario si se quiere) en la constatación de que los chavos del Poli todavía se mueven, con la madurez que siempre los ha caracterizado. También los de las normales rurales, tan apreciadas por Álvarez Garín; los de Ayotzinapa hoy, los de Ayotzinapa siempre. Precursor de todos ellos, con claridad de objetivos, una generosidad extraordinaria y una honestidad comprometida e inquebrantable, su honda experiencia inicia hacia 1958, siendo muy joven. Bueno, había tenido el privilegio de una cuna rebelde, la que meció Manuela, su madre, exilada del naufragio español y primera maestra del futuro luchador. Así le había nacido a Raúl la conciencia.
Él no quiso verse como eterno dirigente del 68 y no lo fue, aunque muchos crean que sí y lo encasillen sin remedio. Él lo entendió, y decidió usarlo, sin ningún oportunismo, como arma política y de agitación en distintas épocas de su vida. La última sería cuando participó en el asedio jurídico al ex presidente Luis Echeverría, que llevó a la condena popular y el encierro domiciliario para el artífice mayor de la masacre de Tlatelolco.
Físico matemático, politécnico y universitario, maestro y trabajador, fallido comunista (por más que trató de joven, el partido nunca aceptó sus empujes de libertad), organizador y agitador, preso político, exilado en Sudamérica, retornado y apestado un tiempo (pero en mi experiencia el exilio es peor que la cárcel, dijo alguna vez), empleado de la Comisión Federal de Electricidad, fundador del Frente Democrático Nacional en apoyo a Cuauhtémoc Cárdenas en 1987-1988 y de los sucesivos partidos de estirpe cardenista (aunque ajeno al actual perredismo cómplice del poder), alguna vez diputado opositor, y toda su vida analista insobornable del devenir nacional. En 1987, cuando se avecinaba el vigésimo aniversario del 68, Hugo Hiriart concibió el proyecto Pensar el 68, que devino un número monográfico delNexos de entonces, y un libro con ese título (Cal y Arena, 1988). La columna vertebral de aquella reconstrucción memoriosa (en estado virgen todavía, quién hubiera dicho) fueron los testimonios, reveladores y admirables, de Álvarez Garín, Gilberto Guevara Niebla y los ex dirigentes politécnicos. En ese momento aún no sucedía la desgracia nacional llamada Carlos Salinas de Gortari. Estaba a punto de suceder.
Con el robo priísta en las elecciones de 1988, la generación del 68 toma el poder, y en mala hora. Salinas mismo pertenece a ella. Numerosos ex dirigentes y militantes del movimiento estudiantil que fue parteaguas y toda la cosa se suman al nuevo régimen priísta, endosando al neoliberalismo rampante sus ideales e idearios de nacionalismo revolucionario, maoísmo rural, comunismo moderno o trotskismo. Otros más se entregan a un cinismo trágico y cómico que los condena a la irrelevancia. Todos juntos inauguran la anulación del país que hoy es ya motivo de alarma. Raúl la vio venir. Obstinado y fuerte como lo fuera en la cárcel, o en los trascendentales debates en la revista Punto Crítico durante la década de 1970, nunca se dobló. Él, eso, nunca.
Los estudiante de 2014 tienen la fortuna de contarlo entre sus precursores. Harían bien en conocer el camino de este universitario y politécnico de excepción, quien recordaba: En 1968 tuvimos una experiencia considerable en materia de difusión Llegábamos a tirar un millón de ejemplares o más de un volante. Eran mensajes sencillos que qué le piden al tuit: solamente hay violencia cuando llega la policía.Teníamos mucho papel, y nada más en el taller del Politécnico trabajaban 70 compañeros en dos o tres turnos.

Raúl, no se olvida

Adolfo Sánchez Rebolledo
A
los significados históricos y morales del 2 de octubre se incorpora hoy el homenaje terso, pleno, a la memoria de Raúl Álvarez Garín. No imagino otra manera más simbólica y actual de recordar su trayectoria como dirigente estudiantil, sus aportaciones a la transformación de México, la coherencia de un pensamiento y una actitud hacia la vida que se confirma vigente con sólo mirar a nuestro alrededor la permanencia de tanta irracionalidad y violencia, la injusticia protegida por la impunidad.
Las cualidades de Raúl han sido recordadas por quienes lo amaron y respetaron, sus familiares y amigos, y en primer lugar por esa estela de hombres y mujeres que adquirieron conciencia a partir de las movilizaciones de 1968 y sus secuelas en la vida pública mexicana. Son la parte medular de la que Raúl llamaba la generación del 68, la cual, con sus múltiples matices y señas de identidad, ayudó a cambiar al país, no obstante la represión y la ilegalidad que permanece como un rasgo definitorio de un sistema esencialmente injusto.
El moviendo estudiantil cambió al país y condujo a los jóvenes a vivir, actuar, pensar de otra manera, distinta y distante de la tradición dominante. Esa será su marca en la historia. Esa voluntad de ser otra cosa teniendo como faro la justicia y la igualdad, el respeto a la diversidad como expresión de la libertad, le daría a dicha generación la fuerza para permanecer, más allá de las coincidencias de orden ideológico que el tiempo y la vida fueron ajustando.
Raúl, el revolucionario, es consciente de que el 68 era, por así decirlo, la fuente moral de ese deseo renovador surgido de la entraña misma de la sociedad, como un reflejo espontáneo pero clarificador de que era posible y viable sepultar las lacras acumuladas sobre nuestra sociedad. Sin embargo, no oponía la supuesta o realpureza de los jóvenes a la maldad intrínseca de los adultos, pues el motor no era el choque entre generaciones, sino la urgencia de superar el abismo entre la mayoría sin futuro y el grupo oligárquico que obstaculiza el desarrollo del país. Cree en las ideas y en la organización, en el trabajo político y el esfuerzo colectivo. La juventud estudiantil sí podía deslindarse, optar éticamente por otros valores de justicia y, en ese sentido, construir una opción, un camino para disolver la fuerza del autoritarismo que impide ejercer los derechos fundamentales a la ciudadanía, a las organizaciones de masas, que por el intento de recuperar sus funciones originales, es decir, descorporativizarse, sus líderes son acusados por el delito de disolución social a capricho del presidente de la Republica.
El 2 de octubre confirma paradójicamente la crisis del Estado, pero deja al descubierto las estructuras represivas y los reflejos autoritarios del poder que el movimiento, con su pliego petitorio, buscaba cambiar. Raúl asume la necesidad de esclarecer los hechos de la matanza de Tlatelolco en octubre como un compromiso moral, desde luego. Denuncia sin concesiones y a la vez lección histórica, demostración de las formas que adopta la maquinaria represiva para acallar la protesta popular pese a los formulismos legales consagrados en leyes que no se cumplen. Quiere el castigo de los responsables estableciendo la verdad de lo ocurrido paso a paso, y para ello, como lo ha señalado con claridad Carolina Verduzco, reta al Estadocon sus propias reglas, pues Raúl estudió, consultó, analizó y decidió emprender una lucha jurídica que permitiera concretar el clamor de justicia. Dicho de otro modo, invita a derrumbar el mito del estado de derecho que sustenta la versión oficial, colocando en el centro la cuestión de los derechos humanos, tal y como éstos se habían definido al término de la guerra contra el nacifascismo. Y consiguió avances extraordinarios que no suelen destacarse, como bien resume Verduzco en el artículo publicado aquí el lunes.
Las denuncias encabezadas por Raúl ayudaron a crear nuevos contextos de exigencia hasta hacer cuestionables los mecanismos represivos como fórmula pararesolver los conflictos, no obstante el clamor a favor de la mano dura, que periódicamente se exige como prueba de normalidad democrática. Muchos decían que había que enterrar el pasado y no incurrir en el victimismo, pero la actualidad revive situaciones que nada tienen de fantasmagóricas. La impunidad –esto es la no aplicación de la ley a los responsables de cometer delitos– selectiva, condicionada por la corrupción y un orden de sumisiones burocráticas a los poderes reales, las violaciones a los derechos humanos en un país sometido a la violencia (con su cauda de muertes y desaparecidos), no permiten hacerse ilusiones en cuanto a una mejora sustantiva de la convivencia nacional, pues por cada avance tenemos hechos brutales que los desmienten.
Lamentablemente, los sucesos de Tlataya e Iguala confirman trágicamente que el 2 de octubre es algo más que el recuerdo de un episodio trágico que no se debe olvidar, como no olvidaremos a Raúl Álvarez Garín. Un abrazo para Manuela y Tania. Para Maria Emilia. Con cariño para Raúl, Manuela, Santiago. Mi solidaridad con Alejandro; con sus compañeros de lucha; con la generación del 68.

Prian: Fracking México III

John Saxe-Fernández
E
l horror plasmado en las fotografías de 22 cadáveres en Tlatlaya (La JornadaLJ, 26/9/14), un crimen de lesa humanidad que dio la vuelta al mundo, añade náusea a la indignación ante el brutal régimen que hoy se exhibe a la conciencia universal. Es claro que el cúmulo de agravios a la nación en 14 años de prianismo adosado con pactismos huérfanos de bases y llenos de entreguismo a ultranza, ya superó el umbral de tolerancia. Con seis muertos y muchos más desaparecidos y heridos en Ayotzinapa, violencia, codicia y propaganda sin control, van por el gran botín con leyes a modo, para la explotación y destrozo sin límite de ríos, acuíferos, forestas, tierras, cuencas marinas, ensañándose contra indígenas, campesinos, trabajadores y la juventud a la que también despojan de vida, país y futuro.
El clasismo autoritario e inequidad inter-generacional del neoliberalismo ya sacó a la calle a decenas de miles de jóvenes del IPN, en medio de un asalto antinacional y anti-popular que es vital revertir. A la sangre, represión y desempleo se añade la entrega del petróleo, superando con creces a Santa Anna sea en las aguas profundas y transfronterizas del Golfo de México o por todo el país, para que petroleras, mineras y gaseras hagan lo que les venga en gana incautando o rezonificando vastos espacios, explotando, horadando y destrozándolo a cielo abierto (www.noalamina.org ) o usando el fracking desde sus entrañas profundas, para extraer de la roca gas y petróleo de lutitas (shale) con enorme gasto de energía y colosales volúmenes de agua enlazada con toneladas de arena y químicos de alta toxicidad junto a un deterioro atmosférico que concita el rechazo mundial que vale revisar.
La ciudadanía global que EPN recibió con aplauso de los Kissingers de este mundo fue por la entrega a manos ajenas de los hidrocarburos de la nación, acelerando su extracción/exportación contribuyendo al colapso climático en curso. Aunque en el acuerdo transfronterizo sobre yacimientos entre Estados Unidos y México –febrero 2012– quedó formalizado el reparto a 50 por ciento de los hallazgos, en la Ley de Hidrocarburos aprobada por la mayoría prianista México sólo podrá explotar 20 por ciento. El 80 por ciento va al big oil (Exxon/Chevron etcétera). Pactaron que ni así de inequitativa la ley no aplicaría a ninguna firma que ya estuviera extrayendo crudo en el área. Ante eso, la senadora Dolores Padierna sentenció que así EPN ... se colocó del lado histórico de Antonio López de Santa Anna y de Porfirio Díaz... con su contrarreforma perdemos algo más grande que Texas (LJ,9/8/14, p.5).
El Banco Mundial dice que en 2010 Estados Unidos lanzó a la atmósfera 17.6 toneladas de CO2 per cápita y México 3.8. El entreguismo del régimen va de la mano de la explotación shale, que contamina, envenena y despoja a los habitantes, agudizando el daño atmosférico. En lugar de homologar la emisión de CO2 a la baja, los neoliberales lo hacen al alza: inducen la extracción en función del derroche de hidrocarburos, minerales y metales de Estados Unidos y siguen la narrativa shale delbig oil sin el dato duro. En 2011 se publicó el estudio sobre La huella de metano y de gases con efecto invernadero del gas natural de las cuencas shale, llamadoEstudio Cornell, que cuestionó, dato en mano, la versión del big oil y de la Casa Blanca sobre el gas natural shale muy lejos de ser el puente dorado a un patrón energético sustentable. De una versión amañada que funde gas natural(convencional) con “gas natural shale” se nutre el multimillonario fraude mediático pagado por el erario, que lanza un alud de espots a la población mexicana.
Coordinado por Robert Howarth, el Estudio Cornell evalúa la huella de gases de efecto invernadero (GEI) vinculada al gas natural obtenido de la fractura hidráulica (highvolume hydraulic fracturing) en las cuencas shale de Estados Unidos con atención a las emisiones de metano, su componente mayor. De relevancia mayor es el hecho de que se registraran fugas de metano a la atmósfera de entre 3.6 a 7.9 por ciento a lo largo de la vida de un pozo típico, fugas que son al menos 30 por ciento –y quizá lo sean hasta dos veces– mayores a las detectadas en las explotaciones del gas convencional. Se apunta que esas altas tasas de emisiones ocurren en momentos en que los pozos son fracturados hidráulicamente –cuando el metano escapa del agua de reflujo– así como durante la perforación de salida que sigue al proceso de fractura.
Como el efecto invernadero del metano es mucho mayor al del CO2, en particular en las primeras dos décadas desde la emisión a la atmósfera “la huella de GEI del gasshale es superior a la del gas natural convencional o a la del petróleo en cualquier marco temporal, pero de manera particular a lo largo de esos primeros 20 años”. ElEstudio Cornell, entre otros asuntos, indica que “comparada con la del carbón, la huella del gas shale es al menos 20 por ciento mayor y quizá lo sea más del doble en un periodo de 20 años y es equiparable a lo largo de cien años”.

Primer 2 de octubre sin Álvarez Garín

Elena Poniatowska
R
aúl Álvarez Garín muere en los días del asesinato de 22 personas en Tlatlaya, estado de México, y otros 22 muertos en dos días en Chihuahua, muere en el momento en que fueron asesinados cinco normalistas en Ayotzinapa, muere en medio de una cacería de opositores en Morelos. ¿Qué diría Raúl del joven futbolista de 15 años, Josué Evangelista, cuyos tenis aparecen encima de su ataúd porque vino a jugar fut como parte del equipo de Los Avispones y encontró la muerte en su autobús volcado por obra de pistoleros y policías en la carretera Iguala-Chilpancingo? ¿Qué diría de la muerte de tres jóvenes el 21 de septiembre en Maravatío, a mano de cinco policías michoacanos?
Álvarez Garín muere en un país en manos de la guerra sucia contra el narcotráfico, en un país que nos hostiga, en un país en el que se encarcela a los adolescentes, se les acusa y se les considera violentos, alcohólicos, drogadictos, desertores de la escuela, ignorantes, inservibles. ¿Qué diría de un país en el que se mata a los chavos, en un país despiadado con su gente pobre, despiadado con los migrantes, implacable con los niños, un país que daña a sus habitantes, un país en el que todos los mexicanos podrían preguntarse: ¿Quién nos protege? ¿En dónde hemos venido a asentarnos?
Raúl Álvarez Garín dio su propia vida y la dio a los demás como ningún otro. Lo veo siempre joven, siempre dispuesto a resarcir, a comprender, a curar, a ofrecer alternativas, a sugerir una vida distinta, un país distinto. Él creía en un país distinto. Darle a todos podría ser el lema de Raúl.
Dos años y medio de prisión no lo cambiaron, como tampoco lo cambiaron sus meses de hospital (la enfermedad es también una prisión). En 1972, ya libre, salió decidido a levantar una estela en la plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco. También quiso hacerle un juicio al ex presidente Luis Echeverría y sentarlo en el banquillo de los acusados, condenarlo durante dos años a arresto domiciliario. Logró sus objetivos acompañado por Félix Hernández Gamundi, a quien le debo mis condolencias. También logró su Comité 68 que encabezó con fuerza, sin perder jamás la paciencia. Publicó los gruesos tomos de los juicios a los estudiantes acusados hasta de 19 absurdos delitos, logró acompañar a Cuauhtémoc Cárdenas en quien creía, logró hacernos reflexionar sobre lo que sucede en nuestro país, en la explotación, en la desigualdad, en la estupidez y la mezquindad política, pero también nos hizo pensar en la música a través del amor a Santiago, su hijo músico, y a su hija Manuela, luchadora social como él y como la Chata Campa. Hablaba de Joan Baez, de quien se enamoró antes de hacerlo de la Chata (tenía buen gusto) y nos hizo saber mediante conferencias, artículos y sobre todo la revista Punto Crítico (sus colaboradoras fueron Magdalena y Carmen Galindo) que México era un país en el que había mucha gente buena a pesar de las masacres, las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas y otras miserias.
Todos los días visitaba a Manuelita, su madre, la gran maestra de matemáticas. Incluso tenía en la sala-comedor su mesa para trabajar en su compañía. Era omnipresente. Seguirá siéndolo. Continuará vigente en nuestras tareas cotidianas. Aunque en la noche del 26 de septiembre de 2014 lo perdimos físicamente, sabremos honrarlo como él supo rendirle tributo a las víctimas de la violencia de Estado. Espero que también estemos a su altura, la que él alcanzó al confrontar con cada acto de su vida la criminal negligencia de quienes no han sabido cuidar al país a diferencia de presidente Lázaro Cárdenas, que sí se responsabilizó de los que nada tienen.

miércoles, 1 de octubre de 2014

El pliego petitorio del movimiento de 1968 sigue vigente, expresa el comité

Convocan a la marcha del 2 de octubre; alertan sobre provocaciones

José Antonio Román
 
Periódico La Jornada
Miércoles 1º de octubre de 2014, p. 16
A 46 años del movimiento estudiantil de 1968, el pliego petitorio presentado en aquel entonces, salvo diferencias de detalle, sigue vigente. En México aún existen no sólo presos políticos sino también personas desaparecidas y se extiende peligrosamente la práctica de las ejecuciones extrajudiciales, denunció el Comité 68.
Al convocar a la marcha del pró­ximo 2 de octubre, Félix Hernández Gamundi, integrante del comité, aseguró que la movilización será ordenada y pacífica, como han sido históricamente. Pe­ro alertó que desde hace algunos años las provocaciones de los cuerpos policiacos generan incidentes para mostrar imágenes de desorden callejero y violencia, que buscan desacreditar la movilización.
En conferencia de prensa, el activista leyó un documento acerca de que el país vive momentos muy difíciles, pues a una economía estancada, con altísimos niveles de desempleo, caída de los salarios reales y aumento de la pobreza, ahora se suman el tratamiento violento a las protestas, los ataques contra luchadores sociales y la acumulación de tensiones políticas.
Acompañado por varios de los integrantes del Comité 68, en el Memorial a las Víctimas, a un costado de Campo Marte, Hernández Gamundi recordó el caso de laejecución extrajudicial de 22 civiles por militares en el municipio mexiquense de Tlatlaya y la represión paramilitar contra los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, que ya cobró varias vidas.
Insistió en que el pliego petitorio de hace 46 años tiene vigencia, porque –citó– se mantienen en sus puestos jefes policiacos que ejecutan tareas de represión, se ha restablecido el Cuerpo de Granaderos, se aprueban leyes restrictivas de los derechos ciudadanos, los familiares de las víctimas de la represión del Estado continúan sin recibir indemnización ni justicia y porque persiste la impunidad.

Resolveremos el problema juntos, dice Osorio a estudiantes en plena calle

No estamos jugando a las fuercitas; lamento que antes no hayan sido escuchados
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El titular de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, acompañado del subsecretario Luis Miranda, recibió el pliego petitorio de los politécnicosFoto Pablo Ramos
Emir Olivares y Fabiola Martínez
 
Periódico La Jornada
Miércoles 1º de octubre de 2014, p. 3
El retumbar del huélum politécnico en las inmediaciones de la Secretaría de Gobernación (SG) provocó un hecho sin precedentes: el responsable de la política interna del país salió de su despacho, caminó hacia el templete de los manifestantes y dialogó con estudiantes. Ahí estaba Miguel Ángel Osorio Chong, frente a la potencia de la Asamblea General Politécnica, pero les anticipó que en esta negociación no estamos de ninguna manera jugando a las fuercitas. Vamos a ver lo que se deba resolver y lo haremos junto con ustedes.
Al gesto político de Osorio Chong –realizado para que no creciera el conflicto–, los jóvenes respondieron con seguridad y respeto. El cara a cara fue en plena avenida Bucareli y, como nunca, ocurrió más allá de las vallas de seguridad que sitian la periferia del Palacio de Covián.
Una hora después de que la marcha de los politécnicos llegó hasta Gobernación, los representantes de todas las escuelas del Instituto Politécbico Nacional (IPN) subieron al templete para leer el pliego de peticiones. Se esperaba la integración de una comisión, como suele ocurrir con casi todos los grupos que llegan a Bucareli, para ingresar así a las oficinas.
Pero los jóvenes sorprendieron a propios y extraños con una demanda que más bien parecía una renuncia al diálogo: Que salga el secretario a recibir nuestro pliego petitorio. La exigencia fue secundada de varios huélum. Puño en alto “¡…a la cachi, cachi porra, pim, pom porra, pim, pom porra, Politécnico, Politécnico, gloria!” Y exhortaron a las autoridades federales a dar respuesta a más tardar el próximo viernes.
Uno de los enviados de la subsecretaría de Gobierno reportaba a su superior, por radio, en tiempo real: Que piden que baje el secretario a recibir el documento. Y los otros hombres trajeados murmuraban: Esto está muy raro, están divididos; ya estaba la mesa puesta para que entraran a las 6.
Pasaron varios minutos y Gobernación sólo recibiría a 30 estudiantes. Esto generó que los miles que aún permanecían en el lugar lanzaran un nuevo grito: Que salga Chong. Arriba del templete, los representantes remarcaban el cronograma: “Nadie va a entrar; el diálogo debe ser público y aquí en la calle. No negociaremos nada en lo oscurito. Le damos media hora para que salga. Si quiere, incluso que venga con todo su equipo de seguridad, le garantizamos respeto, ya que no hay infiltrados”.
El grito cambió: Respeto a Chong, respeto a Chong… Pero todavía no era Osorio Chong. Quien apareció fue el subsecretario Luis Enrique Miranda, brazo derecho del titular para estos menesteres. Los invitó una vez más a que una comisión entrara pero, ante la negativa, ofreció entregar el mensaje a su jefe.
Desde el despacho central Osorio Chong preguntaba a sus colaboradores: ¿Hay condiciones? ¿Quieren dialogar? Bajo. Y así, de pronto, tomó camino y avanzó casi solo hasta las vallas resguardadas por policías federales.
Ahora la sorpresa fue del otro lado. Con incredulidad, politécnicos de las primeras filas se preguntaban. ¿Neta, es?
Mientras, los encargados de la abrupta avanzada gubernamental hojeaban una gruesa carpeta blanca en la que están clasificadas las cabezas más visibles del movimiento. Éste es de la Federación, este otro es de Zacatenco, decían. “De verdad que el reglamento no trae nada extraordinario; lo que faltó en el Poli fue comunicación”.
Al verlo arriba, los politécnicos celebraron con un enjundioso aplauso su victoria. El político hidalguense, con las tablas de ex gobernador, tomó el micrófono y dijo:Reconocemos formalmente su movimiento, conocemos las causas por las que están aquí presentes, sabemos de sus inconformidades y queremos atenderlas de inmediato.
Ya con el conflicto frente a su despacho, Osorio Chong expresó: Lamento que en algún proceso no hayan sido escuchados. El caso es que llegaron hasta aquí y queremos solucionarlo.
La primera opción planteada por el funcionario era resolver en media hora lasexigencias más relevantes. Los estudiantes no se confiaron de respuestas al vapor; lo invitaron a leer personalmente el documento completo. Y ahí estaba el funcionario en mangas de camisa, protagonizando la escena insólita.
Luego vino la lectura, no exenta de traspiés –pues así dice, justificaba Osorio. Tampoco pudo ocultar su asombro al verbalizar el octavo punto, referente a que se destine 2 por ciento del producto interno bruto a educación superior, ciencia y tecnología.
Los jóvenes valoraron la presencia del secretario de Estado, pero dejaron en claro que no fue la buena voluntad de las autoridades lo que dio lugar a este histórico encuentro, sino resultado de la movilización estudiantil.  
Osorio Chong aceptó dar respuesta el viernes, y alcanzó a sugerir, apenas, que el encuentro fuera a la una de la tarde, pero en una improvisada votación multitudinaria los jóvenes decidieron que les iba mejor a las tres.
Remarcaron: aceptar este encuentro no necesariamente implica que se aceptarán las respuestas. Éstas se someterán a las asambleas por escuela. Tampoco significa una tregua en la movilización, pues cada escuela decidirá si continúa en paro, dijeron.
De esa forma fue como el pliego petitorio de los politécnicos recibió la rúbrica directa del secretario, quien prometió: Vamos a encontrarle solución y salida.
(Con información de Arturo Sánchez)

Crece apoyo al IPN


Logran que el titular de la SG reciba pliego petitorio
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No somos porros, somos estudiantes, corearon miles de politécnicos durante la marcha pacífica de ayerFoto Pablo Ramos
Emir Olivares
 
Periódico La Jornada
Miércoles 1º de octubre de 2014, p. 2
Los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) que se oponen al nuevo reglamento interno y a la aplicación de nuevos planes de estudio para algunas escuelas marcharon ayer del Casco de Santo Tomás a la Secretaría de Gobernación (SG), donde entregaron un pliego petitorio que busca dar solución al conflicto que desde la semana pasada vive la institución académica y que prácticamente mantiene cerrados todos sus planteles.
El pliego de demandas, que fue recibido por el propio titular de la SG, Miguel Ángel Osorio Chong, consta de 10 puntos, entre los que se exige la destitución de la directora general del IPN, Yoloxóchitl Bustamante Díez, y la cancelación tanto de los planes de estudios que tecnifican la educación superior como del reglamento aprobado a finales de septiembre.
Miles de politécnicos, tanto de nivel superior como de bachillerato –alrededor de 50 mil, según los organizadores, y 20 mil, de acuerdo con la policía capitalina–, respondieron al llamado de la Asamblea General Politécnica –integrada por representantes de todas las escuelas del IPN–, que el domingo acordó realizar la movilización.
La vanguardia de la manifestación salió a la una en punto de la tarde de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, ubicada en el Casco de Santo Tomás, rumbo a Circuito Interior, y llegó cerca de las 14:30 al Ángel de la Independencia, donde otros cientos de estudiantes ya los esperaban para sumarse a los contingentes. En este instante decenas de grupos aún no salían del punto de partida.
Al pasar por el monumento a la Independencia se enfilaron hacia Gobernación, adonde llegaron poco después de las cuatro de la tarde para exigir a Osorio Chongcumplir su palabra, pues el viernes, durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, el funcionario ofreció diálogo a los politécnicos.
A lo largo del recorrido no se registraron incidentes graves; por el contrario, los jóvenes cuidaron en todo momento la seguridad de los contingentes, a través de vallas humanas que sólo permitían el paso a quienes mostraran la credencial que los acreditara como estudiantes del Politécnico. Esto, dijeron, para dar una cachetada con guante blanco a las declaraciones que la semana pasada realizó Bustamante Díez en el sentido de que el movimiento tenía influencias externas.
No somos porros, somos estudiantes, era el grito que lanzaban los miles de alumnos mostrando sus credenciales en todo lo alto.
A la movilización se sumaron en solidaridad estudiantes de otras instituciones académicas, como las universidades Nacional Autónoma de México, Autónoma Metropolitana y Autónoma del Estado de México, entre otras. Sin embargo, la abrumadora mayoría fue politécnica, que al grito de huélum (porra emblemática de la institución) recorrió el largo trayecto de la marcha.
Las 10 demandas son: cancelación total y no posposición momentánea, disfrazada de consulta, del reglamento interno; cancelación de los planes de estudio que tecnifiquen la educación superior y reduzcan la calidad educativa de las escuelas de nivel medio superior en el instituto; destitución y desconocimiento de Bustamante Díez como directora general del IPN; salida de los elementos de la Policía Bancaria e Industrial de la casa de estudios.
Además, cese de las pensiones vitalicias a los ex directores del Politécnico; democratización del instituto; garantizar que no se tomarán represalias académicas, administrativas o jurídicas contra quienes se sumen a este movimiento; que el presupuesto federal otorgado a la educación superior, ciencia y tecnología alcance al menos 2 por ciento del PIB; que se conozcan todas las formas de injerencia del sector privado en el IPN, y expulsión definitiva de los grupos porriles.
Por momentos la manifestación parecía una fiesta o un concierto masivo de rock. Jóvenes de las vocacionales volaban en lo alto lanzados por algunos de sus compañeros, unos más coreaban El que no brinque es porro, y cientos aplaudían todas y cada una de las consignas que se lanzaron.
Me costó un huevo entrar al IPN, y con el otro lo defiendo, se alcanzaba a leer en un cartel sostenido por un joven de playera guinda y blanca. Yolo, entiende, el Poli no te quiere, gritaba un numeroso grupo. En agradecimiento al apoyo universitario, una chica portaba una manta con la leyenda: Un huélum y un goya por México.
Pero el apoyo no paró ahí. Cientos de automovilistas que se vieron detenidos por el paso de la marcha acompañaban la movilización con pitazos de las bocinas de sus vehículos, mientras cientos de ciudadanos y padres de familia se posaron sobre las banquetas para aplaudir el paso de esta juventud rebelde, como algunos calificaron a los alumnos politécnicos.
(Con información de Arturo Sánchez)

Astillero

 Secretario 2018
 Osorio sube al templete
 Marrullería priísta
 Simular, en Tlatlaya
Julio Hernández López
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ATAQUE CONTRA LA UNAM. Unas 10 personas encapuchadas lanzaron anoche cocteles molotov contra una caseta de auxilio de la Universidad Nacional Autónoma de México. Los artefactos explotaron, pero no hubo heridos   Foto Guillermo Sologuren
E
l primer significado de la marcha politécnica de ayer va más allá de sus propios propósitos. En una sociedad que pareciera trágicamente hundida en el conformismo, aparentemente dispuesta a soportar en silencio y parálisis los peores abusos de los poderes, resulta reconfortante la movilización de una comunidad académica que se ha levantado de manera organizada para rechazar decisiones que considera lesivas. El mensaje va más allá de las circunscripciones politécnicas, justamente porque los caminantes fueron cuidadosos en el armado del acto y en la participación de los inconformes (credenciales de estudiantes como conjura a las torpes acusaciones de la directora Yoloxóchitl Bustamante de que había factores ‘‘externos’’), con señales unitarias a las que concurrieron integrantes de otras entidades educativas (UNAM y UAM, por ejemplo) y sin permitir acciones violentas ni provocaciones de parte de enmascarados o grupos predispuestos a enturbiar las protestas sociales.
Un resultado inmediato de esa reacción politécnica organizada fue la decisión a botepronto del presidenciable secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de salir a recibir el pliego petitorio de los estudiantes y dialogar con ellos. Fue una determinación inteligente del hidalguense, que en lo inmediato aumentará sus bonos futuristas, pero que habrá de contrastarse con la respuesta específica que dé a los politécnicos. En lugar de atrincherarse en las oficinas sombrías de Bucareli, entre vallas y policías, el ex gobernador de Hidalgo aceptó reunirse en la calle con los manifestantes, subir a un templete, leer el pliego petitorio, expresar algunas consideraciones bien recibidas por los estudiantes y plantear posibilidades de solución al problema planteado.
El salto a la calle del secretario de Gobernación es un hecho positivo, al igual que el anuncio de que el próximo viernes se realizará otra reunión, tal vez ya con una respuesta al pliego petitorio. Osorio, es decir, el peñismo, tienen en las manos la oportunidad de anotarse un triunfo político impactante, mientras las izquierdas se hunden entre el colaboracionismo de un partido declinante y la obsesión electoral y la recurrencia a los mismos métodos fallidos de parte de un partido naciente. Ya se verá si ayer, luego de una marcha pacífica, sin acoso de grupos provocadores ni especial vigilancia policiaca, surgió una candidatura presidencial priísta y el PRI se hace de la bandera política del diálogo y el entendimiento, o el sistema desperdicia esta insólita posibilidad de parecer que se lava la cara (posibilidad que no debe adjudicarse como culpa a los manifestantes, sino como marrullería exitosa del priísmo gobernante).
No sería políticamente oneroso conceder a estos manifestantes ciertos puntos victoriosos. De hecho, la directora Yoloxóchitl Bustamante ha quedado descalificada, al borde de la renuncia, pues ella no pudo atender en casa lo que con aires de torería política tuvo que enfrentar Osorio. Tampoco sucederá nada que haga tambalear al régimen, ni siquiera al específicamente educativo, a cargo del flotante Chuayfett, si se tumba el reglamento interno y se cancelan en definitiva los planes de estudio que ya se habían declarado suspendidos cuando menos durante un año. Una enorme cereza sería conceder la autonomía a esa universidad politécnica. A cambio, el régimen peñista y el secretario 2018 tendrían material propagandístico de larga duración para declararse superdemócratas dispuestísimos a dialogar con fuerzas ordenadas y respetuosas, en una especie de neoecheverrismo en mangas de camisa, pero sin guayabera.
Pero allí está, para dar un ejemplo de los riesgos que enfrenta el diálogo Bucareli-politécnicos, el caso Tlatlaya y la facilidad con que el poder federal cree posible practicar el engaño. A pesar de las evidencias fotográficas y testimoniales de que en esa población del estado de México se produjo la ejecución extrajudicial de 22 personas, un auténtico fusilamiento como parte de políticas de ‘‘limpieza social’’, el poder político y militar sólo ha concedido una tramposa manipulación de apariencias justicieras como respuesta. Fueron detenidos un oficial y siete soldados, lo que pareció apuntar a una plausible intención de castigar los terribles excesos. Pero el encausamiento anunciado ayer burla las expectativas de justicia pues, según el auto de formal prisión emitido por un juzgado militar en el Campo Militar número uno, un teniente y siete soldados sólo son acusados de desobediencia e infracción de deberes. Es decir, de faltas procesales conforme a los códigos corporativos de conducta, pero no todos por homicidios con todas las agravantes y otros graves delitos cometidos en Tlatlaya, de lo que solamente serán procesados ante la justicia civil, conforme a lo anunciado por la PGR, tres de ellos, acusados de ‘‘realizar una nueva secuencia de disparos’’ contra presuntos delincuentes ya sometidos. Es decir, el gobierno federal sostiene la versión de que hubo un enfrentamiento (a pesar de las abundantes pruebas en contra) y que unos cuantos soldados desobedientes decidieron por sí mismos y sin control ni indicación superior alguna disparar contra algunos de los supuestos sobrevivientes.
Las mismas tácticas de dilución de responsabilidades se practican en Iguala, donde ha solicitado licencia por 30 días el presidente municipal, Jorge Luis Abarca, esposo de una hermana de uno de los lugartenientes del grupo delictivo de los Beltrán Leyva. El gobernador Ángel Aguirre, mientras tanto, ‘‘reconoce’’ que las policías no son confiables y adopta aires de resignación. El propio Osorio Chong había dicho a Adela Micha en entrevista radiofónica que era ‘‘verdaderamente increíble’’ lo sucedido en Iguala, y el alcalde ahora con licencia había argumentado que él nada sabía de los ataques contra normalistas, futbolistas y ciudadanos, porque estaba esa noche ‘‘en un baile’’.
Y, mientras Gustavo Madero Muñoz ha confirmado que irá por una diputación federal (para cerrar el paso a Margarita Zavala en la futura coordinación de la bancada panista), ¡hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
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Dinero

 El precio del petróleo, en picada
 Menos ingresos, más deuda
 ¿Secuestro en Homex?
Enrique Galván Ochoa
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os planes de Penchyna y asociados de privatizar el petróleo y la electricidad preveían un final feliz, días de vino y rosas. No contemplaban que una torpeza de la directora del IPN, la bióloga Yoloxóchitl Bustamante Diez, maestra además en terapia racional emotiva, desataría un conflicto estudiantil. Justo mañana se conmemorará el 2 de octubre de 1968. Tampoco previeron que se destaparía la masacre de Tlatlaya. Son dos crímenes: una matanza horrible y la práctica usual del encubrimiento, dijo la organización Human Rights aLos Angeles Times. Y alrededor de este infausto suceso, toda la sangre que hemos visto correr. No coinciden estos rasgos con la fisonomía del país que Peña Nieto ha ido a presentar al extranjero.
Está cayendo el precio del petróleo
Pero, en fin, los operadores del sistema creen que el control de daños puede dar resultados. Sin embargo, hay algo que está fuera de su control. El precio del petróleo. Sigue cayendo el principal ingreso del gobierno (eso no estaba en los planes de Penchyna y socios). Lo que estamos viendo es una disminución continua desde las alzas en junio, dijo Harry Tchilingurian, jefe de mercados de materias primas de BNP Paribas en Londres. No sólo tenemos un desapalancamiento financiero, sino también un superávit físico en el mercado. La producción de Estados Unidos llegó a 8.87 millones de barriles diarios en la semana que terminó el 19 de septiembre, la mayor cantidad desde marzo de 1986, de acuerdo con estimaciones de la Oficina de Información de Energía. El aumento de la producción de Estados Unidos está presionando a las importaciones. Las compras de petróleo cayeron en 1.24 millones de barriles diarios para un total de 6.87 millones semanales, el menor nivel desde mayo. La Secretaría de Hacienda ya bajó a 80 dólares el barril su estimación para 2015. Pero eso tiene una consecuencia indeseable: endeudarse. No se les ocurre otra cosa para reponer el ingreso petrolero. ¿Será que no hay de otra? Sí. Bajarle al gasto. Pero la palabra ahorro los ahorroriza.
Baja la gasolina
Los estadunidenses pagaron durante el mes que acaba de terminar el menor precio por galón en cuatro años, 3.39 dólares en promedio, y en al menos una gasolinera en 26 estados la encontraron a 3 dólares… inclusive menos. Los automovilistas están pagando 13 centavos de dólar menos que el año pasado y 44 centavos menos que en 2012. De acuerdo con la AAA los precios podrían bajar otros 20 centavos para el Día de Acción de Gracias. Mientras tanto en México la gasolina sigue y seguirá subiendo durante el resto del año. El próximo sábado, como cada mes, nos asestarán otro gasolinazo. Y habrá todavía dos más. La promesa gubernamental es que a partir de 2015 aplicará un solo aumento conforme a la inflación, que, de acuerdo con Pablo González, presidente de la Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros, se estima de 3 por ciento.
¿Secuestro en Homex?
El secuestro, la extorsión y el robo crecieron durante el primer año de gestión de Peña Nieto, pese a que cifras del gobierno han reportado una tendencia a la baja. Prácticamente todos los delitos crecieron de un año a otro, los números hablan, según el reporte dado a conocer ayer por el Inegi. Se estima que el año pasado hubo 123 mil 470 víctimas de secuestros, frente a 94 mil 438 de 2012, mientras que los casos de extorsión pasaron de 7 mil 585 a 9 mil 790. Una nueva víctima podría ser el empresario Julián de Nicolás Gutiérrez, socio y director de vivienda media de la desarrolladora Homex, quien presuntamente fue plagiado en sus oficinas de la delegación Álvaro Obregón en la ciudad de México el pasado lunes por la noche. Segun el sitio de noticias Eje Central, fue liberado con vida unas horas después. Homex no contestó nuestras llamadas pidiéndole datos sobre el suceso, ni tampoco hubo información en la PGR ni en la procuraduría del DF.
@Vox Populi
Asunto: el seguro de la burocracia
No me queda nada claro el asunto del seguro de gastos médicos mayores de MetLife. Yo (burócrata) pago mi seguro de gastos médicos mayores a MetLife quincena tras quincena desde hace años. ¿Cómo está eso de que el gobierno lo contrató y cubre el rubro para 320 mil burócratas? ¿No estarás refiriéndote a mandos medios y superiores? (aunque para tantos miles de jefecitos no creo que haya administración pública federal que los aguante).
Salvador Avila
R: Me asombra que alguien tan perspicaz como tú no haya leído bien. La información dice que MetLife perdió el contrato y ahora lo tiene otra compañía de seguros, GNP.
Twitter
Ya entendí cómo funciona la economía mexicana: si en EU hay crisis, aquí hay crisis; si en EU hay recuperación, aquí hay crisis.
Gustavo @gulliver1959
Ya eres salsa Valentina de otra Maruchan. #Poetuit.
Que se eduque a los hijos del labrador y del barrendero como a los del más rico hacendado. José María Morelos
Daniel Moncada @danielciudadano
Twitter: @galvanochoa
Facebook: @galvanochoa

México SA

Nadie celebró a los Forbes
¿Que 20 años no son nada?
Larrea: permisos ilegales
Carlos Fernández-Vega
A
lo largo de 2014 se han celebrado –o repudiado, según sea el caso– distintos acontecimientos registrados en el país 20 años atrás –durante el último cuan agitadísimo año de Carlos Salinos, formalmente, en Los Pinos–, y esas efemérides incluyen el arranque del TLCAN, el levantamiento zapatista, el ingreso de México a la OCDE, los asesinatos de Luis Donaldo Colosio y José Francisco Ruiz Massieu, la caída libre de las reservas internacionales, la fuga de capitales, los errores de diciembre, el desplome del tipo de cambio y el comienzo del caos económico, entre otros.
Todo tipo de sucesos se registraron en 1994, y dos décadas después sus consecuencias permanecen en la agenda política y económica del país. Sin embargo, en este 2014 de celebraciones y repudios nadie ha tenido la delicadeza de conmemorar el vigésimo aniversario de la consolidación del corporativo denominado México, Sociedad Anónima, cuya manifestación más ostentosa es la impúdica multiplicación de las fortunas, marca Forbes, de los amigos del régimen en turno, producto de la política económica depredadora instaurada por el inquilino de Los Pinos que prometió solidaridad (y cumplió, aunque no precisamente a los mexicanos).
Salvo los muy pocos directamente beneficiados, que celebran en la intimidad, nadie incluyó esa efeméride en la abultada agenda de conmemoraciones y repudios de este 2014, y lo cierto es que sin ese corporativo difícilmente se alcanzaría a entender la cruda realidad nacional ni las razones por las cuales México se mantiene en el hoyo.
En este contexto, en 1994 y en plena sacudida político-económica del país, causó revuelo la aparición de 24 empresarios mexicanos en el selecto inventario de multimillonarios de la revista Forbes, magnates que se codeaban con las grandes fortunas del mundo, mientras México zozobraba.
En aquel entonces, esos 24 magnates autóctonos acumulaban fortunas por un total de 41 mil 900 millones de dólares, un monto casi siete veces mayor al registrado por las saqueadas reservas internacionales del Banco de México al cierre de 1994, cuando apenas sumaron 6 mil 148 millones de billetes verdes, contra 24 mil 978 millones al iniciar ese mismo año.
Mágicamente, entre los ricos más ricos del país aparecieron empresarios asociados a la comisión de financiamiento para la campaña presidencial de Carlos Salinas de Gortari, entre ellos quienes se quedaron con las grandes joyas de las empresas del Estado privatizadas por CSG, como en el caso de Carlos Slim, Jorge Larrea (el papá de Germán, el de Pasta de Conchos y Cananeas), Enrique Molina Sobrino, Roberto Hernández, Alfredo Harp y Alberto Bailleres.
Concluido, formalmente, el sexenio salinista –con su cabeza visible entre la huelga de hambre y el exilio irlandés–, la lista de magnates se redujo a diez, aunque los amigos del amigo se mantuvieron no sólo en ese inventario, sino en las primeras posiciones.
Dos décadas después, el inventario de magnates mexicanos marca Forbes es de 16, pero con una fortuna conjunta por 142 mil 900 millones de dólares (3.4 veces mayor a la de 1994 y equivalente a 12 por ciento del producto interno bruto a precios actuales), en un país cuya tasa anual promedio de crecimiento económico a duras penas sobrepasó 2 por ciento en el periodo, aunque no sólo aumentaron esas fortunas, sino el número de mexicanos en pobreza: entre el sexenio salinista y el actual pasó de 38 a 63 millones, y contando.
Lo anterior, desde luego, sin considerar los más de 250 mil millones de dólares que durante la docena trágica panista (la de Fox y Calderón, para quienes no la ubiquen) salieron del país para invertir o depositar en terceras naciones. Para dar una idea de qué se trata, vale mencionar que en 1994 la fuga de capitales oficialmente reconocida fue cercana a 19 mil millones de dólares, suficiente para desplomar todo lo demás.
En su informe anual 1994 el Banco de México sostiene que la fuga de capitales registrada por aquellos ayeres (ahora la denominan exportación de capitalno es sorprendente, pues eventos políticos y delictivos, como los ocurridos este año, tienden a reducir abruptamente el rendimiento esperado, ajustado por riesgo, de invertir en el país; ello, aunado a la mayor movilidad actual del capital, provoca ajustes de cartera de gran rapidez y magnitud, virtualmente imposibles de contrarrestar mediante alzas en las tasas de interés.
Por ejemplo, en dicho informe el Banco de México detalla que el asesinato del candidato priísta a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, significó para el país la pérdida prácticamente instantánea de 10 mil 388 millones de dólares en reservas internacionales. En 2014 ese monto resulta un poco mayor a la fortuna acumulada por un solo empresario: Ricardo Salinas Pliego.
A estas alturas, el hombre más rico de México, Carlos Slim, acumula una fortuna 12 veces superior a la registrada por él mismo 20 años atrás. En ese mismo periodo Germán Larrea, heredero de los mil 100 millones de billetes verdes que le dejó su papá (Jorge Larrea, El Azote), vio crecer su alcancía 14 veces, y otro barón de la minería, Alberto Bailleres, en casi siete tantos. Otros, simplemente salieron del inventario Forbes o, como en el caso de Enrique Molina Sobrino –que en 1994 acumuló mil 400 millones–, se vieron en la penosa necesidad de abandonar el país porcausas mayores ligadas a procesos judiciales o a simples recomendaciones de los amigos.
En fin, a 20 años de distancia nadie recordó una de las fechas memorables y una principales causas por las que este país permanece en el hoyo y su población en la miseria. Y así permanecerá mientras no se modifique la política económica y pase a retiro el corporativo político-empresarial que desde los tiempos salinistas sentó sus reales e hizo de este país su gran negocio.
Las rebanadas del pastel
Mientras al erario le entra un ataque de nervios por la caída del ingreso petrolero, el gobierno federal le permite al Grupo México de Germán Larrea que pague en abonos el ecocidio ecológico cometido por su subsidiaria Buenavista del Cobre, y acceder de forma ilegal a millones y millones de litros de agua potable, mediante permisos nada trasparentes otorgados en los sexenios de Ernesto Zedillo y Vicente Fox, de acuerdo con la Conagua… Y Gastón Azcárraga se mantiene intocado en Estados Unidos, mientras los 8 mil 500 trabajadores de Mexicana de Aviación están totalmente desprotegidos.
Twitter: @cafe-vega