viernes, 23 de abril de 2010

Dinero


La convención en el miedo

Los banqueros y la inseguridad

Silogismo vs. sofisma
Enrique Galván Ochoa
Llegó un día que era difícil de imaginar para los señores banqueros: de esta crisis el gobierno no puede salvarlos. Varias ocasiones los ha rescatado de la quiebra, incluso permitió que los bancos pasaran a control extranjero. Pero se presentó algo que los perturba más que Echeverría y López Portillo y no se resuelve con inyecciones de capital (tomado de los contribuyentes, claro está), ni con decretos ni disimulos. Es algo que está fuera del control del propio gobierno: la inseguridad. La Convención Bancaria de Acapulco, que arrancó ayer en el hotel Princess, convertido en un búnker, se realiza bajo medidas de protección que no se ven ni siquiera en las reuniones conjuntas del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en Washington, aunque reúnen a los líderes financieros del mundo. La de Acapulco es una reunión relativamente pequeña, pero está vigilada por tierra y mar por centenares de soldados, marinos, agentes federales y policías locales. Nada que ver con aquellas de antaño en que cada día y cada noche eran de vino y rosas. Salir del área acordonada puede costarle a un financiero ser víctima de un secuestro o quedar atrapado en medio de una balacera. El tema oficial es el crédito. Sólo que los sujetos de crédito AAA se están yendo del país.
Los que están huyendo
Lo anterior me recuerda un chistorete: En una reunión de niños de familias acomodadas uno comenta:
–Ojalá gane López Obrador.
Otro repone:
–¿Cómo es eso?
–Es que mi papá dice que si sale presidente nos vamos a ir a vivir a Miami.
No ganó el Peje, como sea que haya sido, pero los papás de las familias pudientes se están yendo a Miami, a San Antonio, a Houston, a San Diego. Son los buenos clientes de los bancos, los que compran una hipoteca, toman un crédito para comprar equipo de su empresa o adquirir un automóvil y tienen varias tarjetas de crédito. Además, no son huéspedes de la lista negra del Buró de Crédito. ¿Están huyendo porque ganó Calderón?
Les falló
La convención de este año es un nuevo encuentro de los financieros con el panista que colocaron en la Presidencia creyendo que protegería sus intereses. En lo que está a su alcance, lo ha hecho con generosidad. Ha dispuesto de fondos de Bancomext, de Nafin y de Banobras para ayudarlos a salir del atolladero de la recesión. Los órganos reguladores están a su servicio –Condusef, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Hasta hoy, los bancos han continuado operando con ganancias que no tienen en sus países de origen. Pero hay algo en que Calderón les ha fallado y les seguirá fallando, porque no se ve remedio en lo que resta de su periodo: en rodear de seguridad a los financieros, a sus familias y a sus intereses. Precede a la convención, por un lado, la declaración del embajador de Estados Unidos, Carlos Pascual, de que la inversión de su país observa una tendencia a la baja como resultado de la violencia, y una encuesta de la firma Deloitte, la cual revela que la preocupación central de los hombres de negocios –los banqueros y sus clientes– se centra en la inseguridad y el efecto contrario que está teniendo contra los signos esperanzadores de una recuperación económica.
Mejor ni salgan del hotel
Un grupo de sicarios agredió a efectivos del Ejército Mexicano en la zona de la calzada Pie de la Cuesta, no muy lejos de los convencionistas. Resultó muerto un militar.
Obama y sus banqueros
Entre tanto, en Estados Unidos los banqueros desairaron al presidente Obama. Tenía una reunión con ellos en Cooper Union, una universidad privada de Nueva York, pero asistieron muy pocos de los importantes. Sí concurrió el presidente de Goldman Sachs, Lloyd Blanfeind, y es que el gobierno lo tiene en la mira por un presunto fraude con derivados. “Estoy aquí porque quiero exhortarlos a unirnos, antes que a combatirnos”, dijo Obama a su auditorio, compuesto mayormente por estudiantes y maestros, aunque los destinatarios del mensaje eran los ausentes.
@Vox Populi
Asunto: silogismo vs. sofisma
Sin ánimos de ser sangrón, el silogismo se presenta cuando tomando premisas ciertas llegas a una conclusión lógica correcta. El sofisma, cuando partiendo de premisas falsas llegas a una conclusión lógica que, en consecuencia, es incorrecta. En el caso de Ruiz Mateos, no está presente ninguna de las dos situaciones comentadas, porque sus premisas son indeterminadas, dudosas. Yo creo que a este señor, igual que a Luis Téllez y Carstens, lo que les pasa es que tienen un error de “apreciación”, como dice su patrón, lo que, por otro lado, no tiene nada de raro dada la calidad del gabinetazo.
Álvaro C. Aldama y Luebbert/DF
R: Paso tu mensaje al joven secretario de Economía para que repase sus libros de lógica.
Asunto: una de cal
Ayer me presenté en la Oficina Federal de Hacienda en Xochimilco para cumplir con el trámite de obtención de “clabes” (con b) para, desde Internet, resolver lo concerniente a impuestos, declaraciones y toda clase de molestas y obligatorias gestiones. Y quedé sorprendido y complacido de la magnífica organización, buen trato y disposición de todos los empleados encargados de atender al público. Como de primer mundo. Decidí comentarlo en tu columna porque en ella, como en otras, lo que abunda son las quejas de nosotros, los sufridos ciudadanos, referentes a omisiones, negligencia de empleados y funcionarios, corrupción, etcétera. Pero en este caso es “una de cal por las que van de arena”.
Arq. Carlos Ortega/DF
R: Se me hace que te hicieron un descuentito, de ahí la palada de cal. Es broma. Hay oficinas en el gobierno que funcionan bien, si no fuera así, imagínate.
(Los textos completos aparecen en el foro.)
galvanochoa@yahoo.com • Foro: http://elforomexico.com/

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