viernes, 17 de diciembre de 2010

México SA


Brasil, ocho años después

Las cuentas que deja Lula

Los espías acusan de espionaje

Carlos Fernández-Vega

En dos semanas más concluirá el segundo periodo presidencial de Lula, por lo que este personaje abandonará el Palacio de Planalto para dejar el espacio, a partir del primero de enero de 2011, a Dilma Rousseff, la primera mujer en ocupar esa posición en Brasil. Tras ocho años en el puesto, Luiz Inacio Lula da Silva, si bien deja pendientes, entrega buenas cuentas, deja encarrilado a su país como la primera economía latinoamericana y como una de más influyentes del mundo.

El primer día de 2003 Lula tomó posesión de la presidencia brasileña, en medio de un agitado ambiente político, un futuro incierto, el aletargamiento económico, con alta inflación y las secuelas de una severa devaluación de la moneda. Ese año a duras penas se logró “crecer” 0.6 por ciento. Ochos años después, el cambio de mando se da en un ambiente terso, con la economía cerrando 2010 con avance de 7.7 por ciento –uno de los mayores de la región– y en el octavo escalón internacional en cuanto a importancia económica. Deja promesas incumplidas y cuentas pendientes en el renglón social, pero en términos generales Lula se va en excelentes términos.

En este contexto, a escasos días de que el ex obrero metalúrgico entregue el mando y se dedique a otros menesteres, la Cepal nos obsequia un paseo, con su respectiva numeralia, por la realidad económica brasileña: en 2010, consolidó su recuperación al registrar una tasa de crecimiento anual de 7.7 por ciento, fuerte expansión del empleo –con más de 2.4 millones de nuevos puestos de trabajo formales entre enero y octubre– y baja en la tasa de desempleo, con un promedio de 6.3 por ciento entre agosto y octubre. En promedio, los sueldos aumentaron 6.5 por ciento en términos reales y el crédito a las personas creció 7.7 por ciento, también en términos reales, lo que permitió que el consumo de las familias se mantuviera en continua expansión. La inflación llegó a 5.2 por ciento en los 12 meses hasta octubre. En el sector externo se destacan la recuperación de las importaciones y el significativo aumento del ingreso de capitales por concepto de inversión extranjera directa e inversión de cartera. Esos resultados macroeconómicos se deben, principalmente, a la mayor demanda interna, en especial por las políticas públicas de mayores gastos y de financiamiento, sobre todo hacia la inversión.

Este año las autoridades suprimieron la aplicación de algunas medidas adoptadas para hacer frente a la crisis de finales de 2008. Eliminaron las reducciones de impuestos a sectores específicos (el automotor, por ejemplo), los niveles de depósitos obligatorios de los bancos en el Banco Central se volvieron a sus condiciones anteriores a la crisis y se eliminaron las líneas de créditos especiales para apoyar a empresas endeudadas en el exterior. Aun así, se mantuvieron algunas medidas de apoyo a la inversión, como los menores impuestos sobre insumos para la construcción civil y la mayor disponibilidad de crédito a sectores productores de bienes de capital, y se volvió a aumentar el capital del Banco de Desarrollo del Brasil para incrementar su capacidad de financiamiento. Los programas de inversión pública ingresaron en un periodo de mayor ejecución de proyectos.

En 2010, el aumento de los ingresos extraordinarios, como los dividendos de las empresas estatales (0.6 por ciento del PIB), los ingresos netos por la capitalización del grupo Petrobras (1.1 del PIB), y la recuperación de los ingresos tributarios por el mayor crecimiento de las actividades, permitirán el cumplimiento de las metas fiscales, con un superávit primario de 3.1 por ciento del PIB. Los ingresos tributarios, incluidos los provenientes de la previsión social, se incrementaron 13 por ciento en términos reales (enero-septiembre) con relación al mismo periodo de 2009. En los gastos del gobierno federal (12 por ciento más, en términos reales) se destacan, aunque con menores aumentos que en 2009, los beneficios de la previsión social (8.3 más) y los sueldos (6 más). El gasto de capital acumula una expansión superior a 50 por ciento en términos reales.

El crédito registró un fuerte aumento (19.6 por ciento) en su monto de septiembre en comparación con el mismo mes de 2009. Hasta octubre de 2010, destaca la expansión de 18 por ciento del crédito a las empresas en relación con la registrada a finales de 2009, mientras que el año pasado esa expansión se limitó a menos de 6 por ciento. Los bancos públicos continuaron con su sólida actuación y se consolidaron como los principales oferentes de financiamiento del mercado con 19.6 por ciento del total crediticio. Debido al mejor desempeño económico, con mejorías en términos de ingreso y empleo, el crédito vencido se mantuvo en menores niveles que en 2009 y representó cerca de 3.4 por ciento del crédito total. En términos de porcentaje del PIB, el crédito alcanzó, en octubre de 2010, 46.7 por ciento, en comparación con 25 por ciento en 2003.

El mayor ritmo de producción resultó en una significativa expansión del empleo formal: 107 por ciento con relación a 2009. En octubre de 2010 la tasa de desempleo llegó a 6.1 por ciento, y en septiembre la masa salarial se incrementó 11.1 por ciento con relación a diciembre de 2009. Entre los sectores que más expandieron el empleo se destaca la construcción (15.1 por ciento) y la industria manufacturera (casi 9) en el periodo de enero a octubre de 2010.

Con relación a los componentes del gasto, además del crecimiento del consumo de las familias y del gobierno, la inversión registró un marcado incremento. En los tres primeros trimestres 2010, y con relación a igual periodo de 2009, la inversión acumuló una variación de 25.6 por ciento con relación a igual periodo de 2009. Además, esa inversión está apoyada por el incremento en los préstamos del BNDES (casi 20 por ciento de aumento) y por la expansión de los préstamos para la vivienda (36 por ciento de incremento). Varias medidas públicas, como el nuevo aumento de capital del BNDES y el programa habitacional del gobierno federal, han sido fundamentales en ambos sectores. La Cepal estima que la tasa de inversión en 2010 deberá recuperarse de 16.7 por ciento del PIB alcanzado en 2009 y volver a los niveles de 2008 (19.1 por ciento).

Bien por Lula. Habrá que ver a Dilma como directora de orquesta.

Las rebanadas del pastel

¡Oh, paradojas de la vida!: los sempiternos espías de Washington, que de siempre escudriñan hasta el último rincón del planeta, ahora pretenden acusar de espionaje a Julian Assange, y para ello utilizarían una moderna ley… de 1917. Cosas veredes.

cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx

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