sábado, 13 de marzo de 2010

México SA


SAT: asalto a la nación
No sólo en 2007
Arrepentidos
Carlos Fernández-Vega

Nadie sabe por qué, aunque todos sospechan la razón, pero en 2007 al Servicio de Administración Tributaria (SAT), con el visto bueno de la Secretaría de Hacienda, se le ocurrió la brillante idea de cancelar créditos fiscales por cerca de 74 mil millones de pesos a un compacto grupo de empresas (personas morales) y otros contribuyentes (personas físicas). Tal indignación y revuelo causó la magnanimidad de la autoridad legalmente encargada de recaudar los impuestos en el país, que el pleno del Instituto Federal de Acceso a la Información ordenó a esa institución publicar montos y nombres de los beneficiados, y con base en qué el gobierno calderonista lo autorizó.
El SAT intentó defenderse de la siguiente manera: en 2007 no se cobraron esos créditos fiscales (los cerca de 74 mil millones de pesos), porque en ese entonces el costo de recuperarlos “era muy alto”, al tiempo que negó la posibilidad de divulgar los nombres y montos de los beneficiados, porque violaría el secreto fiscal, secrecía celosamente respetada para quienes no pagaron los impuestos. Por lo anterior, el IFAI ordenó abrir ese expediente fiscal y hacerlo público, decisión que ha sido calificada de “hecho sin precedentes”. Bien por el Instituto, pero lo que sí tiene precedentes, y costosísimos, es la añeja práctica de la Secretaría de Hacienda de, por un lado, otorgar créditos fiscales de forma holgada, y, por el otro, cancelarlos a discreción.
Pues bien, de 2002 (con Fox en Los Pinos) a 2009 (con Calderón en el mismo sitio) el número de créditos fiscales se incrementó 167 por ciento, al pasar de 973 mil 679 a un millón 619 mil 551; en igual lapso el importe pasó de 281 mil 381.3 millones de pesos a 479 mil 308.8 millones, un aumento superior a 70 por ciento; en el primero de los años citados el monto de créditos fiscales incobrables fue cercano a 93 mil millones, y de casi 107 mil millones (15 por ciento de avance), y lo mejor del caso es que de esta última cartera el SAT sólo recuperó, en promedio, dos centavos de cada peso.
Entonces, 2007 no fue la excepción, es decir, el año en el que el costo de recuperación de créditos fiscales resultó (versión SAT) “muy alto”, sino que, por la información citada líneas arriba (toda ella de la propia Secretaría de Hacienda), confirmó la regla. De hecho, año tras año la Auditoría Superior de la Federación documenta esta espeluznante práctica de la autoridad fiscal, a grado tal que, advierte, de 2003 a 2008 “el importe de créditos fiscales recuperados registró una tasa media de crecimiento anual negativa de 0.6 por ciento, lo que muestra una tendencia del SAT de recuperar cada vez menores montos de créditos fiscales”.
Para no ir más lejos, ese mismo año (2007) la propia Auditoría Superior de la Federación (entonces a cargo de Arturo González de Aragón) denunció que en la revisión de la Cuenta de la Hacienda Pública Federal correspondiente a 2005 se logró documentar que 0.04 por ciento de los deudores de créditos fiscales concentraron el 48.3 por ciento del adeudo total por ese concepto, y que la mayoría del débito resultaba “irrecuperable o está en litigio… De lo anterior se desprende que no existe un límite para la determinación de créditos fiscales y que ciertos contribuyentes han omitido sus obligaciones por un tiempo prolongado”. No obstante, “se detectaron contribuyentes con créditos fiscales que en 2005 obtuvieron devoluciones de impuestos por parte del SAT”. Entre los beneficiarios aparecían bancos, televisoras, ingenios azucareros, constructoras, cuatro clubes de futbol, dos empresas de transporte, un partido político, empresas de entretenimiento y comunicaciones, y una compañía editorial.
¿Qué hizo la autoridad fiscal para enmendar tan espeluznante situación? Apenas dos semanas después de la denuncia de la ASF y de encender los focos rojos por la creciente evasión y elusión fiscales, el gobierno calderonista publicó un acuerdo (JG-SAT-IE-3-2007) en el Diario Oficial de la Federación, por medio del cual autorizó la “condonación total o parcial de los créditos fiscales”, que a 2005 acumularon cerca de 500 mil millones de pesos, algo así como 7 por ciento del producto interno bruto de entonces.
Excelente la decisión del IFAI, la cual es necesario apoyar y defender, pero hay que subrayar que la condonación de créditos fiscales en 2007 no fue una decisión casual y mucho menos excepcional del SAT. Por el contrario, año tras año procede de igual forma, y normalmente los beneficiarios son los mismos, lo que significa un verdadero asalto a la nación, mientras el gobierno y los partidos políticos no dejan de exprimir a los contribuyentes cautivos, con o sin acuerdos, pactos o alianzas en los oscurito, como Calderón, Gómez Mont, Nava, Paredes y uno que otro perredista comprenderán.
En la revisión de la cuenta de la hacienda pública federal 2008, de reciente divulgación, la ASF ofrece las siguientes pinceladas sobre el tema (se respeta redacción): “con el análisis de la información proporcionada por el SAT, en relación con el número y monto de créditos fiscales, para cada un de los años del periodo 2003-2008, así como de los importes recuperados, se identificó que en el periodo el monto de los créditos fiscales, en términos constantes a precios de 2008, registró una tasa media de crecimiento anual de 4.8 por ciento, al pasar de 367 mil 567.3 millones de pesos en 2003 a 463 mil 890.9 millones en 2008 (y a 479 mil 308.8 millones en 2009)… Para 2008 la cartera de créditos fiscales se integró con un millón 356 mil 157 créditos, por un monto total de 463 mil 890.9 millones de pesos, de los cuales en ese año se recuperó un monto de 8 mil 944.2 millones de pesos, que significó 1.9 por ciento del total de créditos fiscales y 0.5 puntos porcentuales menos que el porcentaje de recuperación de 2007, lo que evidencia que para 2008 disminuyó la eficiencia del SAT en el cobro de créditos fiscales… Se concluye que en 2008, la recuperación de créditos fiscales, de 8 mil 944.2 millones de pesos fue menor en 33 por ciento a lo recuperado en 2007, por lo que disminuyó la eficiencia del SAT en el cobro de créditos fiscales, en incumplimiento del objetivo estratégico (de) disminuir la evasión, la informalidad y la elusión…”
Las rebanadas del pastel
Pero no os preocupéis, mexicanos pagadores, que los prianistas y sus patiños “ya se arrepintieron”.
cfvmexico_sa@hotmail.commexicosa@infinitum.com.mx

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