jueves, 21 de noviembre de 2013

Ciudad Perdida

NI y su apoyo de mentiritas
La muerte anunciada del PRD
La mano que mece a los chuchos
Miguel Ángel Velázquez
S
eguramente para que nadie se confundiera y quedara muy en claro el nivel de compromiso con la lucha en contra de la venta de los bienes energéticos de la nación a la iniciativa privada, el chuchismo apoderado del PRD, hasta el 15 de noviembre, es decir, 48 horas antes del mitin en el que aparecieron como héroes defensores de ese pedazo de soberanía que aún nos queda, no había entregado al comité operativo de la consulta popular sus firmas de apoyo para que ese ejercicio se lleve a cabo.
Hasta ese día, el viernes 15, ni Guadalupe Acosta Naranjo, ni Jesús Ortega Martínez ni Jesús Zambrano (presidente del PRD) y menos aún Graco Ramírez o Carlos Navarrete –que quiere ser el sucesor de los chuchos en la presidencia de esa organización– habían manifestado su postura en favor de la lucha que se libra en contra de la ley que busca enajenar la riqueza energética del país a manos de los grandes capitales.
Nada nuevo, dirían muchos. A fin de cuentas el engaño es inherente a Nueva Izquierda, que de eso se ha servido en los pasados nueve años para cambiar, de pe a pa, el Partido de la Revolución Democrática, que este fin de semana deberá escribir un nuevo capítulo en su historia, aunque, a decir verdad, en el mismo PRD se anuncia el congreso nacional como la muerte anunciada de ese partido.
Se trata de la presidencia del organismo y Navarrete fue el chucho designado para mantener la hegemonía de Nueva Izquierda. Pero hay una oposición que podría convertirse, este fin de semana, en la rebelión de las tribus que tratan de evitar su arribo a ese cargo partidista.
Todo está planchado, advierten militantes distinguidos que aseguran que este fin de semana el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, tendrá mucho trabajo cuidando que sus chones, como les dicen en Bucareli a los miembros de Nueva Izquierda, no vayan a dejar pasar a quienes ellos consideran sus enemigos.
El plan B es Cuauhtémoc Cárdenas, pero no hay seguridad de que el ingeniero vaya a seguir los pasos de la dirigencia actual del sol azteca. Por lo pronto, hay inconformidad con la posible candidatura de Cárdenas, aunque es probable que los que hoy pretenden contender se hagan a un lado para dejar libre el camino al ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, siempre que se dé un compromiso real de refundar, de una vez por todas, al PRD.
De pasadita
¡Que no nos vengan con cuentos! Las reformas al Código Penal del Distrito Federal sí criminalizan la protesta callejera, es decir, las marchas, los plantones y lo demás.
La criminalizan porque cada uno de los ilícitos que maneja la Asamblea Legislativa del Distrito Federal como punibles ya es considerado ilegal, y tiene sanciones. Que no nos digan que prender fuego a un policía no es un acto que se considere un atentado contra la vida, por ejemplo, y eso ya se sanciona. Aumentar las penas a esas acciones no estaría de ninguna manera mal, pero meterlas dentro de lo que se considera un marcha de protesta es, sin duda, criminalizar.
Nada más les faltó poner que quien lance una consigna que no le guste a la derecha merecerá que le corten la lengua. Por lo pronto, las conciencias de la derecha podrán dormir tranquilas. Sus deseos están cumplidos y el DF marcha en retroceso, por primera vez desde que la izquierda tomó la jefatura de Gobierno. ¡Qué bonito!

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