viernes, 6 de julio de 2012

Astillero

Anuncio nupcial
Noviazgo electoral
Consumación legislativa
AMLO, camino largo
Julio Hernández López
Foto
RECUENTO DE VOTOS. El presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, afirmó que las cifras favorecen a su partido  Foto Roberto García Ortiz
 
La alianza entre Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto quedó políticamente confirmada ayer mientras el Instituto Federal Electoral (IFE) ratificaba que, por encima de las evidencias reales de fraude, sobre todo con el escándalo de las tarjetas de compra de votos, la numerología arreglada habrá de sostenerse para imponer a Peña Nieto como nuevo ocupante (otro precarista) de Los Pinos.
El producto utilitario conocido como Josefina Vázquez Mota fue lanzado al ruedo mediático para proponer al hombre de los supuestos triunfos por prepago que las dos fuerzas hermanadas, PAN y PRI, lleven adelante las reformas laboral y política en esta misma legislatura federal, diezmada y saliente, en un periodo extraordinario que sería la consumación de las adelantadas bodas del sexenio en puerta, cargando a la abnegada administración felipista el costo de las modificaciones estratégicas para que el flamante novio, que ha dado el sí, no manche su traje de estreno con tareas de plomería adjudicables todavía a este régimen finalmente desposado.
Calderón (aspirante a nuevo jefe Diego, que legitima de facto a cambio de negocios, impunidad y rebanadas del pastel político), por voz de la vaciada Josefina (desprovista, carente ya de contenido), hace de esa manera un reconocimiento político inequívoco de Peña Nieto como sucesor, alinea los intereses cupulares panistas con el neosalinismo reformista en segunda edición e intenta consolidarse como factor transexenal de gobernabilidad que podrá negociar los votos legislativos de blanco y azul para hacer mayoría en proyectos trascendentes (Pemex, mantenimiento de privilegios fiscales a grandes empresarios, regresión en materia laboral y remozamiento en materia política para aparentar cambios que no habrá más que en términos cosméticos).
Además, el contentísimo Calderón  busca colocar en fuera de lugar político a AMLO que, mientras PAN y PRI celebran tales nupcias neoliberales en San Lázaro, habrá de mantenerse estacionado en el carril acotado de la impugnación jurídica ante el tribunal electoral de los resultados convalidados anoche por el IFE luego de un recuento de votos que no encontró huella del fraude electoral en la papelería y la aritmética porque esta vez no se realizó allí, sino antes y fuera, ruidosamente mediante la compra de votos a través de tarjetas plásticas con dinero depositado, pero no sólo de esa manera.
En el IFE se escenificaba anoche la mala comedia del apego ciego y sordo a ciertas letras de la ley para hacer como que no existe la realidad del fraude tarjetero. Ofertones de temporada: los solemnes consejeros electorales del departamento de carnisalchichonería garantizan precios fijos en el supermercado de los votos. Julio Regalado en Soriana: la pobreza y la ignorancia convertidas en sustento vergonzoso (del que dan cuenta varios medios internacionales) de un caminar hacia las urnas para depositar el voto comprado que a la hora del conteo y el recuento es el mismo, real, contante y sonante: véasele por un lado y, por el otro, revísese su autenticidad formal, el tipo de papel, los sellos de seguridad, la firma del representante de partido, y háganse todos los experimentos aritméticos que se quieran: siempre saldrán bien las cuentas.
Por ello salta al foro, retador, Pedro Joaquín Coldwell para anunciar que el PRI está de acuerdo en que se cuente y recuente el 100 por ciento de los sufragios. Un poco más y corea el clásico ¡Voto por voto, casilla por casilla! Los priístas estrenan audacias pero también insisten en fórmulas clásicas. Por ejemplo, a Eruviel Ávila ni siquiera le asoman pudorosas chapitas en las mejillas a la hora de intentar un control de daños al decir que las famosas tarjetas Soriana de compra de voluntades cívicas forman parte de un proyecto educativo (¿el Manual del Fraude Electoral: teoría y práctica?). De esa manera, el gobernador del estado de México trata de justificar el depósito de dinero público en las tarjetas de Soriana que en realidad fueron entregadas a la tropa de la defraudación electoral, cuyo único referente educativo estriba en que varios coordinadores son profesores gordillistas. La misma cúpula de tres colores se inspira en las frases famosas de Pedro Aspe, quien declaró décadas atrás que la pobreza de los mexicanos era un mito genial, o en los arreglos más recientes de Ernesto Cordero y sus seis mil pesos al mes para llevar vida acomodada: montaje mediático, representación teatral, dice la dirigencia del PRI respecto a las tarjetas mapachonas. Enojados por esa política ficción, los peñanietistas amenazan con acciones penales contra quienes tan feamente los calumnian. No hay derecho.
Los rectángulos plásticos del mercadeo de votos sirvieron de escenografía a la conferencia de prensa que López Obrador ofreció ayer en la tarde. A sabiendas de que el IFE estaba por dar a conocer sus cuentas consolidadas, en las que Peña Nieto aparecía ahora con casi 148 mil votos más que en el reporte de resultados preliminares del pasado domingo, se anunció que el Movimiento Progresista recurrirá al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación para presentar una impugnación general, en busca de la anulación de los comicios. Camino largo y difícil, con hervores sociales sin tanta paciencia.
AMLO continúa solo, con la presencia protocolaria de los presidentes de los tres partidos que lo postularon, sin que aparezcan a su lado o hagan declaraciones de apoyo quienes fueron postulados para incorporarse a un hipotético gabinete presidencial. No he oído cantar tres veces al gallo, dijo irónico cuando le preguntaron por Grallo, perdón, Graco Ramírez, quien junto con los Chuchos busca afanosamente la manera de alinearse con Peña Nieto, lo que harán cuando se abra el periodo extraordinario de sesiones legislativas para aprobar las dos primeras reformas estratégicas de la nueva pareja presidencial, el jefe Lipe y EP(A)N.
Y, mientras Sanjuana Martínez recibe la solidaridad y afecto de quienes aprecian su trabajo periodístico y su calidad humana (entre ellos, el autor de estos teclazos), ¡hasta el próximo lunes!
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Dinero

La era TelePRIsa Para indocumentar nuestro optimismo El reformón de Hollande Enrique Galván Ochoa Televisa no ha llegado a este capítulo de la telenovela para dejarse enmendar el argumento. Lo que sigue es que Enrique Peña Nieto se haga cargo de la Presidencia de la República. El Tigre Azcárraga decía que era un soldado del PRI, pero los papeles han cambiado. Televisa probablemente asume que Peña Nieto es su soldado. Hay recuento de votos de un número importante de casillas con el que podrían comprobarse un sinnúmero de irregularidades. Sobran evidencias –Monex, Soriana, Moreira– de que corrieron raudales de dinero en la compra de votos; incluso es probable que se acredite el origen oscuro de una parte. Sin embargo, recordemos lo que sucedió hace 12 años con el Pemexgate. Se comprobó que salió dinero de Pemex vía el sindicato petrolero para financiar la campaña de Francisco Labastida Ochoa. ¿Cómo se solventó el problema? El IFE le impuso una sanción al PRI, en marzo de 2003, por mil millones de pesos, pagadera, eso sí, en abonos. Quizá uno de los capítulos siguientes del reality show presentará como heroicos defensores de la democracia a los consejeros del IFE y a los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y hasta apliquen otra multa millonaria a los priístas. Sin embargo, el final de la telenovela seguirá siendo el mismo. Asumir estas realidades puede resultar frustrante y doloroso, pero conlleva el beneficio de despejar la mente de ilusiones. La era TelePRIsa está aquí, con sus tres ingredientes: la televisora, el PRI y las siglas SA, que enfatizan la naturaleza de su alianza: una sociedad para manejar a México como un negocio... y por mucho tiempo. Lo que no es permisible es hacer el patético papel de ingenuos, esperanzados y, más adelante, burlados ciudadanos. Las reformas El panismo dejará quebrado al país, con una deuda pública a escala histórica. Uno de los caminos que tiene TelePRIsa para hacerse de dinero es vender las dos empresas estatales que se libraron del desmantelamiento del salinismo –Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad– y aumentar los impuestos. Se habla cada vez con más frecuencia de las reformas energética y fiscal, entre otras. Circulan por ahí los comentarios en el sentido de que Enrique Peña Nieto no contará con mayoría en el Congreso y para sacarlas adelante tendrá que negociar con los legisladores de otros partidos políticos. ¿Para qué quiere mayoría si tiene a Televisa? ¿Cuál legislador desafiaría su poder a sabiendas de que puede ser borrado de cuadro, como sucedió a Santiago Creel? Eso sin contar que el Congreso se ha convertido en un tianguis caro, donde los votos se venden a quien puede pagarlos. Personajes que han jugado un papel lamentable en la historia del país, como Luis Téllez y José Ángel Gurría, promueven en diferentes foros los supuestos beneficios de tales reformas. Sin embargo, la gente no coincide con sus puntos de vista. La reforma energética del calderonismo dejó como resultado los gasolinazos mensuales, y la fiscal la creación de nuevos impuestos, como el IETU, IDE, el de telecomunicaciones, y el aumento de los que ya existían. Se divisa un nuevo intento de cobrar IVA en alimentos y medicinas, pero no se toca el tema de gravar las transacciones financieras, a fin de que puedan seguirse vendiendo empresas como Grupo Modelo en 20 mil millones de dólares sin pagar impuestos. Reformón a la francesa El presidente Hollande, de Francia, tendrá que hacer ajustes para cuadrar el déficit presupuestal en 2013. Primera medida del gobierno socialista: 30 por ciento menos de sueldo a los altos mandos. Por otro lado, las grandes fortunas serán gravadas con una contribución de 3 por ciento sobre el patrimonio, que permitirá recuperar lo perdido con las exenciones fiscales. El de Hollande sí es un reformón. Incluye un impuesto sobre las transacciones financieras, que afectará a los bancos, las petroleras y los dividendos empresariales. Y mucho más: los dividendos abonados a los accionistas tributarán 3 por ciento; las stock options y las acciones gratuitas tendrán una contribución social de 40 por ciento; las grandes empresas deberán abonar de forma anticipada 5 por ciento sobre los beneficios; la tasa sobre la venta de acciones pasará de 0.2 a 0.4 por ciento, y las petroleras pagarán de forma única 4 por ciento del valor de sus stocks. e@Vox Populi Asunto: expulsiones Enrique: comentas en tu columna del jueves que los panistas no se atreverán a echar del partido a Vicente Fox, porque “sabe demasiado” y con lo deslenguado que es podría descubrir el cochupo de las elecciones de hace seis años. Puede ser que sea cierto, pero en todo caso falta mencionar otra cosa. Si el PAN expulsa a Fox, también tendría que expulsar a Calderón. ¿O no estuvo apoyando al PRI por debajo del agua? ¿No te parece rara su escasa ambición por retener el poder? Va a entregar la Presidencia como las pepitas: peladitas y en la boca. Ana María Carrillo/Tijuana (panista por más de 30 años y ahora sin partido, por el asco que me dan) R: Querida Ana María: si militaste tres décadas en el panismo de Baja California tal vez recuerdes a Salvador Rosas Magallón, que fue mi amigo. Era un panista con ideales, no como los mercenarios de hoy. Twitter ¡Ojo! La CFE está condonando deudas por robo de energía eléctrica; único requisito: llamarse Pep y apellidarse Sico. Marco A. Guadarrama @marcoguadarrama Represión policiaca en Campeche por pedir recuento electoral. Hay cuatro desaparecidos y 15 detenidos. Guadalupe Lizárraga @gpelizarraga Twitter: @galvanochoa FaceBook: galvanochoa galvanochoa@yahoo.com • http://elforomexico.com/encuestas/

México SA

Empleo: cuento mensual FCH: “logros” y lástima Ticket para EPN-Soriana Carlos Fernández-Vega Allá por marzo de 2006, el entonces candidato panista al hueso mayor anunció la nueva etapa de mi campaña electoral”, con el alegre lema “para que vivamos mejor, Felipe Calderón, presidente del empleo”, y por si alguien no entendió el trascendental mensaje, el susodicho precisó: “para que vivamos mejor los mexicanos necesitamos empleo y no deudas, necesitamos empleo y no crisis económicas, necesitamos un presidente que sepa conducir a México al futuro, y yo voy a conducir a México al futuro”. Finalmente, “haiga sido como haiga sido”, llegó a Los Pinos, y tras 67 meses de estancia en la residencia oficial la frase y el añadido nunca trascendieron el discurso, pues los mexicanos viven peor que seis años atrás, y aquello del “presidente del empleo” se convirtió en una de las tantas asignaturas pendientes del que, felizmente, ya se va. Ya es choteo del régimen convocar a conferencia mensual para “informar lo bien” que van las cosas en el mercado laboral y presumir las plazas laborales generadas en tal o cual periodo, por mucho que los participantes se contradigan en el manejo de cifras. Por ejemplo, en la más reciente de ellas, realizada el pasado miércoles, los secretarios de Hacienda y de Trabajo festejaron que del primero de diciembre de 2006 al 30 de junio de 2012, “se han creado un millón 809 mil 211 empleos con seguridad social”; en el mismo acto participó el director general del IMSS, institución que paralelamente difundió un comunicado en el que celebra la generación, en igual lapso, de “2 millones 131 mil 100” plazas formales. Autoelogios aparte, las propias cifras oficiales invitan a que los tres funcionarios que mensualmente ofrecen la referida conferencia se abstengan de celebrar lo inexistente, comenzando por aquello del “presidente del empleo”. La Jornada (Roberto González Amador) nos ilustra al respecto: “en el transcurso de la administración de Felipe Calderón sólo fueron generadas una de cada tres plazas demandadas por la dinámica de crecimiento de la población económicamente activa… Del primero de diciembre de 2006 al 30 de junio de 2012 se han creado un millón 809 mil 211 empleos con seguridad social… Entre el último trimestre de 2006 y el primer trimestre de este año, la PEA aumentó en 5 millones 143 mil 637 jóvenes, hasta alcanzar la cifra de 49 millones 590 mil 669 personas, de acuerdo con el Inegi. Así, en la administración de Calderón se ha creado una cantidad de empleos formales que cubrió sólo una tercera parte de las plazas demandadas por los jóvenes que se incorporan a la población económicamente activa, sin considerar el rezago histórico en materia de empleo formal, según los datos oficiales”. He allí los “grandes logros” que, según el gobierno, ameritan la conferencia mensual de los tres involucrados (Hacienda, Trabajo e IMSS) en esto de la generación de empleos en el sector formal de la economía. Y como bien recuerda González Amador, “el 3 de mayo de 2006 el entonces candidato presidencial panista Felipe Calderón ofreció la creación de un millón de empleos al año, en caso de ocupar la titularidad del Ejecutivo. ‘Mi gobierno buscará por todos los medios generar los empleos que van a demandar un millón de jóvenes cada año al ingresar al mercado laboral. La única manera en que podemos enfrentar el reto de la migración, la única manera será mediante la generación de oportunidades de empleo en todas las regiones del país’, dijo entonces en un acto sobre migración”. Más allá de la creciente precariedad laboral en el país, en el balance de los tres últimos sexenios, en 67 meses de estancia en Los Pinos, Ernesto Zedillo oficialmente reportó la generación de 2.36 millones de plazas (eventuales el 6.4 por ciento de ellas); en igual periodo Vicente Fox se auto aplaudió por el registro de 755 mil puestos laborales en el sector formal de la economía (de ellos, 33.4 por ciento eventuales), y Felipe Calderón, en idéntico periodo, se declara triunfal por 1.8 millones de puestos de trabajo (30 por ciento eventuales). De diciembre de 1994 a junio de 2012 la población económicamente activa se incrementó entre 18 y 22 millones de mexicanos, aproximadamente; en ese rango de tiempo (que involucra a los tres inquilinos citados) la creación de plazas formales registradas en el IMSS a duras penas se acerca a 5 millones en 18 años, de tal suerte que el déficit en este renglón va de 13 a 17 millones. Dentro de este raquitismo laboral, la única diferencia es que el empleo que antes se generaba en un sexenio (el de Zedillo), ahora se genera en dos (los de Fox y Calderón) y crecientemente eventual, en vías de empeorar. Entonces, mientras los tres tristes funcionarios del calderonato (Hacienda, Trabajo e IMSS) preparan su conferencia de agosto para difundir nuevas “cifras históricas”, defender lo indefendible y dar más lástimas, va una bella pieza oratoria, pronunciada el 25 abril de 2006 por una joven promesa de la polaca nacional: “esta noche te voy a decir por qué voy a ser el presidente del empleo, cómo con propuestas claras podemos tener verdaderamente un México mejor. Lo que vamos a decidir el 2 de julio va a ser entre el empleo o la deuda, entre la estabilidad o las crisis económicas, entre la transparencia y las manos limpias o la corrupción, entre la unidad de los mexicanos o la división. Yo voy a ser el presidente del empleo, de la estabilidad económica, de la transparencia y de la unidad entre los mexicanos. Sé que falta mucho, pero por eso estoy aquí, porque vamos por más para que sigamos adelante, para que podamos construir el México que merecen nuestros hijos, un México donde vivamos mejor. Mi política tiene un solo objetivo: crear empleos bien pagados para que tú y tu familia vivan mejor”. Qué tal (adivinen quién es el brillante personaje que lo dijo, y compárenlo con los resultados concretos por él ofrecidos; se recomienda tener a la mano una buena dosis de bicarbonato). Las rebanadas del pastel Dice el encopetado candidato tricolor que no, que de ninguna manera compró votos y que lo de Soriana es puro cuento de los malosos de la oposición, quienes sólo le tienen envidia. Pues bien, valdría la pena que Peña Nieto se diera una vueltecita por la siguiente dirección electrónica (twitter.com/elyz_elyz/status/2209033 95484114944/photo/1) para ver qué marcan y cómo se imprimen los recibos de la susodicha cadena de supermercados (la cual también niega el operativo “compro tu miseria a cambio de tu sufragio”). Igual el mexiquense incrementa su de por sí vasto acervo cultural y se entera cuánto cuesta el kilogramo de aguacate criollo, el paquete de tortillas de harina o de perdis el melón chino. cfvmexico_sa@hotmail.com

Votar en inequidad e impunidad

Víctor M. Quintana S. La democracia podrá no tener objetivos, pero siempre está situada. No es lo mismo votar en Suecia o en Francia que en India o en Brasil. La emisión final del sufragio es el resultado de un proceso donde cuentan mucho las condiciones sociales de cada país. En el nuestro, en el proceso electoral que culminó el domingo pasado, cuando menos cuatro factores pesaron fuerte en el resultado preliminar que se ha dado a conocer hasta ahora: la pobreza y la desigualdad que privan en el país, la administración electoral de las mismas, la impunidad general de todos los delitos, específicamente de los electorales, y la operación de alianzas de grupos de interés. Cualquier proceso social se va a topar con la dramática realidad de que en México hay 52 millones de personas en pobreza, casi 12 en pobreza extrema y que, junto con Brasil y Guatemala, somos los países más inequitativos de América Latina. Agréguese a esto que la coyuntura de sequía en el norte y el centro norte del país, así como la oleada de violencia e inseguridad, han agudizado el desempleo y causado hambruna en varias regiones. Esto hizo que en esta coyuntura electoral hubiera un gran contingente de ciudadanos y ciudadanas cuya principal urgencia no es votar, sino sobrevivir, y muchos de los cuales estuvieron dispuestos a emitir su sufragio por un partido a cambio de una cantidad en dinero o en especie para aliviar su situación. Aquí es donde opera el segundo factor, porque si bien en muchas partes del mundo existen gran pobreza y desigualdad social, en pocos como en México hay un partido político con una experiencia octogenaria en la administración electoral de la pobreza: el PRI. Además de la entrega de despensas y costales de papas, como en Chihuahua, y otros recursos “a la antigüita”, ahora el tricolor y su aliado, el PVEM, echaron mano de medios más modernos como la entrega de tarjetas de débito o de “monederos electrónicos” para tiendas departamentales a cambio de la prueba de voto por el tricolor, proporcionada mediante medios tan avanzados como la foto de la boleta con el teléfono celular. Vinculada con esto, la precariedad laboral existente en el país hizo que los burócratas se convirtieran en un grupo muy fácilmente utilizado por los gobiernos, mayoritariamente del PRI, para servirles como promotores del voto, repartidores de volantes, representantes de casilla, etcétera. Con tal de conservar su empleo muchas personas tuvieron que convertirse en activistas de un partido que no las convence. Y no quieren presentar denuncia alguna precisamente para no perder su puesto de trabajo. A mayor inseguridad en el trabajo, más vulnerabilidad a los chantajes electorales del patrón. El tercer factor es la impunidad reinante en el país, no sólo en asuntos penales, sino también en electorales. El PRI y el PVEM violaron la legislación electoral en términos de topes de campaña en propaganda, en gastos de traslados, en objetos promocionales; en inserciones pagadas en prensa escrita y medios digitales, etcétera. Sin embargo, como las autoridades electorales no actuaron o lo hicieron con tardanza o tibieza, gozaron de total impunidad. A lo más podrán ser sancionados con multas que pagarán sin problema alguno, pues de seguro las consideran “gastos de campaña”, porque, inexplicablemente, este tipo de irregularidades no implican de ninguna manera la nulidad de una candidatura, la invalidación de un triunfo o la pérdida de registro del partido. Como las penas no son proporcionales a las faltas, la impunidad de las conductas electorales inequitativas o dispendiosas, o utilizadoras de los recursos públicos, se seguirá reproduciendo. Un cuarto factor es que en este país tremendamente polarizado la oligarquía opera realmente como una sociedad de crimen, como una “mafia reloaded”, antes, durante y después del proceso electoral, para imponer al candidato de su preferencia e impedir el triunfo de quien pueda afectarla en sus intereses. Dicha mafia, reiteradamente denominada así por López Obrador, está integrada por el duopolio televisivo, un puñado de grandes empresas, las cúpulas del PRI y del PAN, las cúpulas de los sindicatos más grandes y corruptos, representados por Elba Esther Gordillo y Carlos Romero Deschamps, y contó ahora con la colaboración de las empresas encuestadoras, que todo el tiempo estuvieron preparando a la población para la aceptación activa o pasiva del triunfo del candidato priísta. También con el respaldo de las élites del PAN. Y no sólo del muy criticado Vicente Fox, quien invitó a “votar por el puntero” –cuando menos lo hizo abiertamente–, sino y sobre todo de Felipe Calderón, consagrador inmediato del triunfo de Peña Nieto, y de Josefina Vázquez Mota, quien alzó la mano al mexiquense aun cuando sus correligionarios de base no contaban siquiera 10 por ciento de los votos, y luego de haber criticado los modos priístas cuantas veces pudo en los debates. Entonces lo que debe quedar claro es que la lucha de la ciudadanía mexicana no es porque se reconozca el triunfo de tal o cual candidato, o para que se diga que se cometió fraude en contra de alguien, sino para que salga a la luz la verdad de esta elección, para que se transparenten todos los vicios, ilegalidades, irregularidades, faltas, arbitrariedades que se perpetraron. En la cultura política, en la ética pública de esta nación, seguirán privando la simulación, la sumisión, el pragmatismo más crasos si aceptamos una elección aunque esté “un poco sucia”. Si por el miedo que se nos ha infundido a la “inestabilidad” aceptamos que se nos impongan la cerrazón y la calumnia en los medios de comunicación, el uso y el abuso de los recursos públicos a favor de partidos y candidatos, estaremos propiciando, una vez más, un gobierno sin contrapesos, la consolidación del autoritarismo y la corrupción como las formas de relación corrientes entre gobernantes y gobernados, el cinismo como nota recurrente de nuestro espíritu público. Exigir ahora la transparencia, la limpieza de la elección, no es optar por defender a un partido o candidato: es la única vía para la dignidad.

Bienvenidos a 2006...

Jorge Camil La derrota de Josefina el domingo pasado fue también la derrota de Felipe Calderón, el gran perdedor de la contienda. Fue, como reconoció Gustavo Madero al día siguiente, una derrota mayúscula”. Calderón jamás se perdonará haberle regresado el poder al PRI, un partido al que ha odiado desde niño. Pero el triste fracaso de su gobierno no dejaba lugar a muchas opciones. Sabía cuál sería el resultado, por eso se cuidó de no dar la impresión de estar demasiado involucrado en el proceso, como hizo Vicente Fox. Prefirió dejar en los electores la impresión de ser un presidente “como Ernesto Zedillo”. Él sería “el presidente de la segunda alternancia”. Y así marcó nuestro destino político: ir de alternancia en alternancia, sin arribar jamás al puerto de la plena democracia y sin acabar de salir de una transición interminable. Alguna extraña influencia ejerce Calderón sobre Josefina, porque sin ser santo de su devoción, y sin haberle ayudado en la campaña, la convenció de salir a los medios a aceptar la derrota antes de que se conocieran las cifras del conteo rápido. Enfrentada a ese predicamento humillante, después de tres arduos meses de campaña, a lo más que llegó la candidata fue a lanzar, con ojos llorosos, sonsonete desgastado y sonrisa desdibujada, un par de mensajes subliminales de su propia cosecha; pidió que el partido volviera a ser una institución “ciudadana” y, más extraño aún, una “opción de libertad”. Estoy seguro de que fueron frases suyas, porque las machacó durante toda la campaña; especialmente la del tema de la “libertad”, que fue quizá su manera tibia de “separarse” de Calderón. Nunca se dio cuenta de que dejaba en los electores la impresión de que éste era un tirano que había secuestrado el partido para convertirlo en un “castillo de la pureza” (el hombre que en 1950 encerró a su familia 18 años para que “no la contaminara el mundo exterior”). Hoy, con la autoridad de haber sido candidata presidencial, y con sus 12.5 millones de votos, Josefina podría usar su “movimiento” anunciado para disputarle el poder a Calderón, y regresar al PAN de los Gómez Morin, los González Luna y los Preciado Hernández del siglo pasado. Quizá regresando a sus raíces y valores originales el partido dejaría de ser tabla de lanzamiento para oportunistas como Fox y panistas “pragmáticos” como Calderón. Fue buena decisión no impugnar la elección ni cuestionar el segundo lugar. Eso los hubiese obligado a ventilar los motivos de la derrota frente a más de 12 millones de electores cautivos y analistas dispuestos a hurgar aún más en las entrañas de un sexenio que convirtió al PAN en otro “daño colateral” de Calderón. Al término de la justa electoral Calderón felicitó a Peña Nieto y anunció el resultado de la elección en cadena nacional. Con eso, el candidato priísta se sintió en libertad de pronunciar su “mensaje a la nación”. Hace dos semanas advertí en este mismo espacio que nos asomábamos a un conflicto electoral que podría volverse violento: http://bit.ly/LGCZc3. Y el martes pasado, antes de que el IFE se pronunciara oficialmente, Andrés Manuel López Obrador abandonó la república amorosa y denunció un “enorme fraude electoral”. ¿Es una violación del “pacto de civilidad”? ¡Para nada! Lo firmó “porque iba a ganar”. AMLO acusó irregularidades ocurridas “antes, durante y después de la elección” (lo que indica que ya está consultando abogados, porque esa descripción tan precisa es la de un “delito continuado”). Añadió que por la cobertura de los medios y el dinero a raudales del PRI, se trató de una elección inequitativa en violación de la Constitución, y “plagada de irregularidades”. Ya impugnó los comicios y pidió el recuento de todos los votos de la elección presidencial. Lo acompañaban los presidentes de los partidos de su coalición. Así que regresamos a una elección de tres: Peña Nieto, AMLO… y ahora Felipe Calderón. Antes de las elecciones dije en mi blog (http://bit.ly/P21Rlj) que la “guerra de las encuestas” fue un espejismo que logró distraernos del escenario de un conflicto electoral. Advertí que López Obrador, consciente del fraude orquestado en su contra en 2006, había iniciado su campaña curándose en salud; alegando que “se preparaba un fraude electoral”. Hoy finalmente lo está denunciando. En 2008 publiqué en La Jornada un artículo titulado “Un conflicto interminable” (http://bit.ly/Nu0HaK). En él lamentaba que dos años después del conflicto de 2006 la república languidecía dividida, y enfrascada en la pelea del “voto por voto y casilla por casilla”. Proyectábamos la imagen de un país atrapado sin salida, “convertido en rehén de ambiciones, odios y venganzas”. En 2012 vamos por el mismo camino. El martes pasado, mientras el consejo del IFE discutía la petición de López Obrador, se infiltraron brigadas de choque entre los estudiantes de #YoSoy132 impidiendo el acceso al edificio. Esperemos que después de una jornada cívica ejemplar no se anule la elección, y que nadie caiga en la tentación de convertir este conflicto en un “problema estudiantil”. Debemos recordar la frase: “2 de octubre no se olvida”. http://jorgecamil.com http://facebook.com/jorgecamil1 http://twitter.com/jorgecamil

Crónica de una imposición anunciada

Gilberto López y Rivas Enrique Peña Nieto ha sido impuesto como nuevo titular del Ejecutivo federal por los poderes fácticos que requieren la continuidad de las políticas neoliberales, las reformas estructurales”, la privatización de Pemex, los turbios negocios al amparo del poder público, incluyendo el narcotráfico, y que buscan un compromiso de impunidad para los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el gobierno de Felipe Calderón. El fraude estructural del sistema político mexicano conlleva el escandaloso sobregiro en los topes económicos de campaña, la coacción de la ciudadanía por sindicatos oficialistas, patrones y sicarios, la compra de sufragios con dinero en efectivo, despensas, cemento o tarjetas de prepago, las encuestas que no miden sino norman intenciones de voto, la dictadura mediática que construye y destruye candidatos y que, de paso, se embolsa exorbitantes sumas de dinero, además de las autoridades y tribunales electorales omisos a sus obligaciones y cómplices de esas prácticas de corrupción extendida y masiva. Todo ello, más los denunciados actos de defraudación directa en las casillas, con las múltiples “técnicas” que han ganado fama universal, y el levantamiento cibernético tergiversado de cifras por parte del Instituto Federal Electoral, hicieron realidad el regreso del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia de la República, a contracorriente de una sociedad civil indignada y un movimiento de jóvenes que pese a su fecunda toma de conciencia no pudieron revertir el golpe orquestado por el grupo oligárquico el primero de julio, cuando en horario estelar repartió parlamentos a los actores de una farsa que los medios televisivos presentaron como “fiesta de la democracia”. Resultó grotesca la sucesión de “encuestas de salida” que sentenciaban un ganador inobjetable, con las intervenciones discursivas de Valdés, Vázquez Mota, Quadri, Calderón y finalmente del propio Peña Nieto, acompañados por comentaristas a modo y sicarios mediáticos que ensalzaban la “limpieza del proceso”, la democracia en la que “se pierde o se gana” y que exhortaban a AMLO para aceptar sin chistar la “voluntad ciudadana”. Por su parte, las izquierdas electorales, pese a las traumáticas experiencias de 1988 y 2006, y sin que mediara una autocrítica sobre su actuación pasada, no se organizaron ni organizaron a la sociedad para revertir el fraude que venía preparándose desde hace meses. Entrampadas en la institucionalidad de la que forman parte, asumieron nuevamente actitudes triunfalistas, mientras sus intelectuales perdieron el sentido de la crítica hacia su candidato y hacia el contenido ambivalente de una campaña salvada por la irrupción juvenil que vino a darle una impronta inesperada; sus organismos partidistas se alejaron de movimientos sociales importantes, como el de los pueblos indígenas, o el que se pronuncia en contra de la guerra social encubierta en la “lucha contra el narcotráfico”, o el que denuncia la abierta injerencia de Estados Unidos en nuestro país. Así, firmando “pactos de civilidad” a sabiendas de que los operativos fraudulentos estaban en marcha, resultaron amorosamente indulgentes con grupos empresariales, clericales y con priístas conversos, entre ellos quien en el pasado reciente operó la “caída del sistema”, y otro, subsecretario de Gobernación, tránsfugas premiados con sendas candidaturas a cargos públicos de sus estados dentro del progresismo. Esta sería la tercera ocasión, en los últimos años, en que el pueblo mexicano experimenta la derrota en sus esfuerzos por una transición realmente democrática, de modo que habría que preguntarse por la viabilidad de procedimientos electorales impuestos por el capitalismo neoliberal y acatados dócilmente por partidos que en cada una de estas frustraciones estratégicas no pierden del todo, como pierde la democracia de manera ignominiosa, sino que, por el contrario, ganan. Ganan gobiernos estatales, municipales, delegacionales, curules en el Congreso de la Unión y en congresos locales y reciben cuantiosas prerrogativas económicas para sostener sus aparatos burocráticos. ¿Estarán estos organismos partidistas, ahora declarados “segunda fuerza política” en el país, interesados en luchar en contra de la aceitada imposición de Peña Nieto? ¿No es un hecho objetivo que las protestas poselectorales van a contrasentido de quienes ya son ahora flamantes funcionarios electos de representación popular? Las experiencias latinoamericanas recientes en que las izquierdas han ganado la presidencia de sus respectivos países –Venezuela, Bolivia, Ecuador, por ejemplo– se han dado en contextos de franca ruptura del sistema tradicional de partidos, ya sea por la irrupción de masivos movimientos indígenas, ciudadanos o de variada naturaleza cívico-militar. ¿Por qué en México a las repetidas experiencias de monumentales fraudes electorales siguen las mismas rutinas de esperar otros seis años para lograr, ahora sí, el cambio verdadero, confiando en que la naturaleza autoritaria, corrupta, impositiva y tramposa del sistema imperante cambie y reconozca el triunfo de una izquierda moderna y bien portadita? Algunos pueden preguntarse si una eventual incorporación al voto por la izquierda institucional por parte de aquellos que han cuestionado la vía electoral en nuestro país hubiese sido decisoria en los resultados a modo que nuevamente anuncia el sistema. Quizás un programa de izquierda de otra índole pudiese haber sumado más votos, pero su monto nada tiene que ver con la magnitud del tercer megafraude ni con el aparato estructural que lo hizo posible. Cada quien debe hacer el balance que le corresponde. Quienes han mantenido una posición crítica frente al régimen de partidos de Estado fueron cautos en expresarse en contra de la opción de millones de ciudadanos que han confiado en el posibilismo de los procesos electorales bajo un sistema esencialmente nugatorio del ejercicio efectivo de la democracia representativa. En todo caso, es urgente buscar otras formas de lucha política pacífica, como las autonómicas o la de #YoSoy132, que logren las transformaciones de fondo que el país requiere.

Espera…y desconfianza

José Cueli Andrés Manuel López Obrador, candidato de las izquierdas a la Presidencia de la República, simboliza con los marginados (50 millones), la espera y la desconfianza. Esa espera que no tiene origen ni fin como olas del mar que se ondulan y ondulan y siguen a merced del azar caprichoso. La magia, la idealización, el enamoramiento cotidiano” y la religión le permiten encubrir la espera con resignación y silencio. Esa espera que poetizó don Tomás Segovia, traductor del sicoanálisis y de sus propias imágenes a la palabra musical en versos conmovedores que nos enfrentan a la espera. Ceremonial del moroso “Empiezo posponiendo Empiezo por la pura suspensión Por no querer saber cómo empezar Empiezo anticipadamente triste De manchar la pureza de la espera Empiezo por callar Por soñar con salvarme de un aciago lenguaje Que empieza consigo mismo Ansiando que con él empiece todo…” “Sin decir todavía Estoy diciendo ya Diciendo que no hay hoja en blanco Diciéndolo aquel que busque oír Sentado en este día de la historia Diciendo que es posible moverse Que es posible soltar esa fe en el vacío A la que tanto apego tengo todavía Diciendo pues calladamente Que la hoja está ya siempre empezada Ya empapada de mundo Polvorienta de tiempo rasgada de vida…” La mente de los marginados destila un lenguaje (de espera) y de desconfianza y unos símbolos diferentes a los del lenguaje literario de los habitantes de la ciudad. Tan es así que uno de los problemas que será cada vez más agudo consistirá en hallar la forma de traducir estos lenguajes que tienen la misma construcción, pero diferentes significados, lo que estructurará, a su vez, un lenguaje diferente. La política, que es fundamentalmente lenguaje (al poder por la palabra), tendrá que abocarse a su conocimiento, así como a las sensaciones y el sentimiento que la conmueven. El lenguaje de los marginados no coincide, salvo en algunas raíces, con el que emplea la prensa, la radio, la televisión y los textos. Los marginados tienen su prensa en las fotonovelas y diarios deportivos, básicamente imagen y pocas palabras, como su vida. Claro que el lenguaje de los marginales no tiene por qué ser igual al de las clases media y alta de la ciudad. El de los marginales viene del campo con otro entorno y otras estructuras y desarrollos mentales que se expresan en un lenguaje diferente. Por otra parte, el lenguaje del marginal no es uno e inimitable, sino diverso y múltiple, de acuerdo con las circunstancias y la variedad de los distintos campos y culturas mexicanas. No existe un campo mexicano, y menos un campesino mexicano en las distintas entidades, sino infinidad de campos y campesinos mexicanos, con diferentes lenguajes, producto de desarrollos estructurados en diversidad de relaciones y escenarios. Su denominador común es el choque cultural con el lenguaje y símbolos de la ciudad, y una orientación en tiempo y espacio igualmente distinta. El lenguaje de los marginados, sin posibilidad de entender el lenguaje simbólico de la ciudad (político), se desorganiza e inicia una vida continua de pérdidas, sin entender tampoco el lenguaje de otros marginados provenientes de otras culturas de nuestra geografía. Ante este sombrío panorama, lentamente aprende un lenguaje con símbolos más sencillos que los de la ciudad, identificándose con otros como él en la pasividad, la depresión, la violencia contenida, la proclividad a expresarse sin sentido, la incertidumbre y el caos acompañados de una corte de desnutrición y mortalidad infantil y la causada por la violencia entre ellos. Los escenarios diferentes retroalimentan estructuras y formas de ser y con ellas el lenguaje de unos y otros. No es lo mismo ver llover sobre la ciudad desde la ventana de un hogar confortable y con comodidades, que contemplar la destrucción del tugurio y las pertenencias arrasadas por el agua y el lodo por desastres naturales en medio de la zozobra, el frío, el desamparo y el miedo, como sucede año tras año en esta época, mientras se espera… El lenguaje sencillo y natural de los marginados surge sin coyotes ni intermediarios, y va de la penca del maguey al juego de garganta. El lenguaje literario de la ciudad tiene infinidad de coyotes, líderes charros e intermediarios y sus sindicatos y capillas, así como sus avisos de ocasión y ofertas de empleo; y requiere de mucha química y modales sofisticados pero izquierdosos, para llevar una cuba al paladar, acompañado de la expresión de pensamientos que son paradojas y requiebros del lenguaje. En cambio, al lenguaje de los marginados sólo se le conoce por fuera, pero sin sentir su fuerza, intensidad ni significados: (ton’s qué, qué de qué, o qué; o cómo de qué, yaaa…, mi carnal, no entiendo ni madres, qué onda) o sea la disociación esquizofrénica de dos lenguajes que no encuentran su recíproca interdependencia, lo cual es gravísimo y se expresa en las votaciones. Andrés Manuel López Obrador con un lenguaje que llega a los marginales y la gente sensible profundizó con el dolor de la palabra que no es nuestra, es impuesta, no fija, se nos va y en la espera es incapaz de ser transcrita al papel, pero… sigue y sigue. Melancolía de siglos que es dolor medular y se ancla en lo fugaz y temporal. Esa espera que fue el canto del poeta singular que fue Tomás Segovia. A lo que en su moroso camino se perdió Y así siempre lo que deja dicho Con la sed de decir seguirá diciendo. “Ceremonial del moroso” en espera, espera…

Cuatrocientos votos por un baño

Inocencio Santiago* La pequeña comunidad mixe de Santiago Tutla, municipio de San Juan Mazatlán, Oaxaca, brincó a la fama nacional hace unos pocos meses cuando los policías comunitarios –o topiles– de ese poblado retuvieron por algunas horas al sacerdote Alejandro Solalinde, quien denuncio como responsable de los atropellos que sufrió al violento cacique José Raymundo. Santiago Tutla, o Nuevo Tutla, como también se le conoce, es un pueblo mixe que durante los últimos 50 años ha estado sometido a feroces caciques, quienes mantienen el control por medio de actos de violencia extrema. Decenas de indígenas han sido asesinados o expulsados por no acatar las órdenes del dueño del pueblo. Durante muchos años el cacicazgo de Tutla ha recibido protección e impunidad a cambio de aportarle votos al PRI. Los caciques, con sus pistoleros, han obligado al pueblo a que por acuerdo de asamblea toda la comunidad vote por el PRI. En las elecciones federales de 2006 sólo una ciudadana se rebeló, y fue castigada. Desde esa fecha no ha podido regresar a su comunidad. Lo mismo ha ocurrido en las elecciones locales. Nuevo Tutla tiene fama de tener casillas zapato. Todos los votos son para el mismo partido. En ocasiones han llegado observadores o representantes de otros partidos, quienes de inmediato han sido corridos, en medio de amenazas y empujones. Este primero de julio la modernidad democrática no llegó a Nuevo Tutla. Tampoco llegó por ningún lugar el nuevo PRI que tanto pregonan. Como ha ocurrido desde hace muchos años, en estas últimas elecciones federales toda la comunidad fue obligada a votar a la vista a favor de Peña Nieto, a cambio de un baño público: 400 votos a cambio de un retrete. Sofí Castro, candidata a senadora, ex diputada federal y políticamente cercana al siniestro Ulises Ruiz, logró que toda la comunidad de Nuevo Tutla diera su voto a los candidatos del PRI en ese lugar, pero también en las comunidades de San Juan Cotzocón, Matamoros, Puxmetacan y otras de la región del Bajo Mixe. También consiguió que, a cambio de pequeñas obras y dinero para las autoridades comunitarias, se obligara a los vecinos a votar por ese partido. De esa manera Peña Nieto ganó miles de votos en el Bajo Mixe. En toda la región se cometieron abusos y fraudes en estas elecciones. Se entregaron materiales de construcción, despensas y dinero a cambio del sufragio; los operadores del PRI y del PAN coaccionaron de manera abierta a los votantes e intimidaron a los representantes de otros partidos. En el pueblo de El Porvenir los representantes de un partido fueron amenazados de muerte por un ganadero priísta conocido también por sus lazos con el narco. En enero de este año el padre Solalinde denunció los atropellos que se cometen en la zona. Señalo que “la policía comunitaria” de Nuevo Tutla es una banda paramilitar al servicio de los Raymundo, y que estos topiles portan armas de alto poder, de “uso exclusivo del Ejército”. Además, el sacerdote denunció el nexo que tiene el cacicazgo con el crimen organizado. Pero no pasó nada. Aunque las autoridades estatales y federales saben que algo grande se cocina en Nuevo Tutla, no actúan, y por ello el pasado primero de julio, bajo presiones y amenazas, todos los ciudadanos votaron por el PRI a cambio de un baño. ¿Cómo se atreven a comprometer un cambio, cuando ellos mismos no cambian? Este año no llegó el nuevo PRI al Bajo Mixe... ni llegará. A la memoria del luchador social mixe Armando Agustín Bonifacio, asesinado en Tutla en 1995 por los caciques. * Profesor bilingüe

¡Urnas Vacías! Fraude Peña Nieto 2012, ¿Dónde Quedó La Bolita?

TV Argentina Habla Fraude Peña Nieto 2012

martes, 3 de julio de 2012

■AMLO: impugnaremos la elección; "fue sucia a todas luces"

Peña rebasó el tope de campaña y compró votos; pediremos cómputo de actas y conteo de votos, anuncia. Roberto Garduño y Alma E. Muñoz Publicado: 03/07/2012 09:39 México, DF. El enorme cúmulo de irregularidades, la compra de millones de votos y el rebase del tope de campaña por parte de Enrique Peña Nieto, por un monto de 5 mil millones de pesos, constituyen argumentos suficientes para impugnar la elección presidencial, dijo ayer Andrés Manuel López Obrador, quien anunció que se conducirá por el camino de la legalidad, recurrirá a todas las instancias oficiales, no permitirá el fraude electoral y solicitará el cómputo de todas las actas de casilla y el conteo de votos. El candidato del Movimiento Progresista llegó ayer por la tarde al hotel Hilton Alameda; en la puerta principal del edificio una multitud lo cobijó y, mientras lo llevaba en vilo, le recordó: ¡no estás solo, no estás solo!, y ¡presidente, presidente! Así, acompañado por el empresario Alfonso Romo, López Obrador ingresó para ofrecer una conferencia de prensa ante decenas de periodistas. De entrada dijo: “Como lo expresé anoche, vamos a esperar los cómputos distritales y la calificación de la elección presidencial. Como se comprenderá, no puedo aceptar ningún resultado hasta no tener la plena certeza de que se respetó el voto de los ciudadanos y que no se falsificó la elección. El mexiquense fue patrocinado por la mayoría de los medios Estamos recabando las actas y recogiendo todos los testimonios sobre irregularidades para proceder legalmente. A todos los ciudadanos que simpatizan con nuestro movimiento, y a los integrantes de Morena, los convoco a que participen dando a conocer pruebas de anomalías cometidas antes, durante y después de la jornada electoral. Asimismo, les pido no bajar la guardia y estar pendientes de los cómputos distritales del miércoles próximo. Sereno, sonriendo a su hijo menor, Jesús Ernesto, y a su esposa Beatriz, el candidato presidencial señaló que su convicción es democrática y su compromiso es respetar la voluntad popular; para ello es imprescindible que no quede ninguna duda de los resultados, por el bien de México y del pueblo. Adelanto que la elección a todas luces no fue ni equitativa ni limpia. El candidato del PRI usó dinero a raudales, miles de millones de pesos de procedencia ilícita, y rebasó por mucho lo permitido por la ley, al mismo tiempo que fue patrocinado en exclusiva por la mayoría de los medios de comunicación. López Obrador se dio tiempo para resaltar el papel histórico de la juventud. De manera especial envío un saludo fraterno a los estudiantes, quienes han sabido estar a la altura de las circunstancias, que levantaron el orgullo de muchos jóvenes y les dieron poderosas razones para luchar por el derecho a la información, la justicia y la auténtica democracia. Comunico a todos los mexicanos que voy a estar pendiente de todo el proceso electoral, que aún no concluye. Estaré informando todos los días. –Algunos presidentes de otras naciones ya hablaron con Enrique Peña –se le hizo notar. –En el caso de los mandatarios, no tienen conocimiento de nuestras leyes y por eso se procede de esa manera... yo no puedo aceptar ninguna ilegalidad. –¿Fue una elección de Estado, en la que participaron en connivencia Felipe Calderón, Leonardo Valdés y la mayoría de medios de comunicación con Enrique Peña? –se le preguntó. –Es parte de lo que estoy manifestando: la elección estuvo plagada de irregularidades. La actitud de Felipe Calderón es una prueba más; vamos a proceder de conformidad con la ley. Primero con los cómputos distritales; este proceso termina hasta la calificación de la elección presidencial. Vamos a acudir a todas las instancias legales y vamos a presentar las pruebas. Nosotros hicimos lo humanamente posible. No tengo nada de qué avergonzarme, me apliqué a fondo, la gente conoció de nuestras propuestas, señaló. Consideró que los resultados no corresponden con la realidad. Dijo que hay dos elementos determinantes: “El uso de dinero a raudales –sólo en el estado de México gastaron mil 800 millones de pesos para comprar un millón de votos– y que la mayoría de los medios de comunicación patrocinaron a Enrique Peña Nieto. Vamos a fundar estos elementos y a presentar los juicios y procesos electorales”. –¿Confía en el fallo del tribunal electoral? –Es muy grave lo que sucedió, es una vergüenza nacional. Los consejeros del IFE y los magistrados del tribunal electoral tienen que asumir su responsabilidad. No pueden estar cargándonos a nosotros la responsabilidad de un hecho tan grave; me refiero a que nosotros tengamos que soportar la gran inconformidad que existe; asumo mi responsabilidad, pero la responsabilidad institucional recae en el IFE y en el tribunal electoral, que son los que deben dar la cara y enfrentar este asunto. –¿Acepta la derrota? –preguntó una reportera. –Yo acepto la legalidad, la transparencia. Estoy tranquilo, sé cuál es mi responsabilidad histórica. Un hombre maduro entregó a López Obrador un documento que elaboró sobre el comportamiento del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), donde se configuraría fraude porque en la madrugada le quitaron votos al candidato de la izquierda. Vamos a seguir el camino de la legalidad El abanderado del Movimiento Progresista le dijo: Sí, fue por la noche, y emitió un fuerte comentario de lo sucedido ayer: Los que votaron por Peña Nieto, los que no padecen de pobreza, lo hicieron porque apostaron por conservar el régimen de corrupción. Es muy duro lo que estoy diciendo, pero así lo hicieron. Un corresponsal refirió que los observadores extranjeros advirtieron que hubo muchas anomalías y le preguntó si lo impugnaría. El candidato repuso: “Sí, lo vamos a impugnar. Fue demasiada sucia la elección. Fue avasallador el comportamiento de los aparatos gubernamentales; nada más el IFE registró 3 mil incidentes electorales. Yo he actuado con mucha prudencia. El procedimiento legal lo vamos a agotar. No podemos aceptar un resultado fraudulento. ¡Nadie lo puede aceptar! Vamos a seguir el camino de la legalidad. Aunque calculo que se gastaron 5 mil millones de pesos, cuando el tope es de 360 millones.

Demanda AMLO recuento en 113 mil 855 casillas

Es el número de actas en las que se han encontrado inconsistencias hasta el momento. En el conteo que inicia mañana se solicitará apertura de paquetes y revisión de voto por voto. Alma Muñoz y Roberto Garduño Publicado: 03/07/2012 14:51 México, DF. Andrés Manuel López Obrador informó que ya solicitó al Instituto Federal Electoral (IFE) el conteo voto por voto y casilla por casilla, derivado de inconsistencias en 113 mil 855 casillas distribuidas en todo el país. El candidato presidencial de Movimiento de Regeneración Nacional y la izquierda partidista, lanzó un llamado a todos los actores políticos para que actúen en el marco de la legalidad y no se pronuncien por el triunfo de Enrique Peña Nieto hasta que concluya el conteo final de los sufragios. En conferencia de prensa expuso que él se ha apegado a la legalidad, y es su derecho recurrir a las instancias en materia electoral, por lo que no abdicará a su prerrogativa constitucional de recurrir a la ley para defender el voto de los ciudadanos. Negó definitivamente que la postura que ha asumido sea una extravagancia, sino el resultado de que actúa con responsabilidad y respeto de la ciudadanía y del pueblo mexicano. Junto a los dirigentes de los partidos del PRD, PT y Movimiento Ciudadano, Jesús Zambrano, Alberto Anaya y Luis Walton, respectivamente, en compañía también de Ricardo Monreal, el candidato presidencial anunció que hace dos horas entregó un documento a seis consejeros del IFE solicitándole el conteo voto por voto y casilla por casilla. Los seis consejero, entre ellos Leonardo Valdés Zurita, informaron que mañana habrá una comisión extraordinaria para decidir sobre la solicitud que presentó.

El equipo de AMLO recaba actas de casilla para la defensa jurídica

Abultado expediente de quejas para presentar impugnaciones Alma E. Muñoz y Roberto Garduño Periódico La Jornada Martes 3 de julio de 2012, p. 5 Conforme lo planteado por Andrés Manuel López Obrador, los partidos de la coalición Movimiento Progresista recaban las actas de casilla para digitalizarlas e iniciar la defensa jurídica de la elección federal, una vez que concluya el cómputo distrital. Las impugnaciones se presentarán en torno a los comicios presidenciales y en cada uno de los distritos donde la coalición detecte irregularidades. En coordinación con el equipo de López Obrador, PRD, PT y Movimiento Ciudadano insistirán en que el priísta Enrique Peña Nieto rebasó desde un inicio los topes de campaña y tuvo “financiamiento ilegal”. Los equipos jurídicos resaltan que el Instituto Federal Electoral (IFE) cuenta con un documento de 65 páginas con incidencias ocurridas en la jornada electoral, la mayor parte en Veracruz y estado de México. Tras reunirse ayer con López Obrador en su casa de campaña, el diputado Jaime Cárdenas informó que muchas de esas irregularidades “pueden derivar en juicios de inconformidad para anular votaciones en casillas o distritos electorales. Vamos a acudir a todas la vías legales para limpiar la elección”, subrayó el legislador. Recordó que el IFE tiene alrededor de 800 quejas sin resolver, “y toda esa parte legal tiene que ser desahogada antes de la calificación” de los comicios. Cada uno de los partidos de izquierda se encuentra inmerso en el proceso de allegarse pruebas, auxiliados en mucho por las redes sociales. Lo mismo hace el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena); las quejas en su mayoría son por la compra y coacción del voto. La estrategia es recabar las actas, digitalizarlas y empezar a comparar sus resultados con los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), y en aquellos distritos donde la diferencia entre el primero y segundo lugares sea menor a un punto porcentual, conforme establece la ley, solicitar el recuento voto por voto. La madrugada del lunes, el presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática, Jesús Zambrano, convocó a una reunión a primera hora para distribuir responsabilidades y echar a andar una red de abogados para la defensa del voto en cada uno de los distritos electorales. Encontraron, por ejemplo, que sus datos arrojan que en Quintana Roo ganaron en la elección al Senado, pero según el PREP están abajo. Camerino Márquez, representante del PRD ante la autoridad electoral, indicó que prepararán la impugnación para la elección presidencial, “centrándonos en el proceso de desigualdad, la aportación de recursos privados no registrados en la cuenta de la coalición Compromiso por México (PRI-PVEM), y en la exigencia de la certeza jurídica a plenitud respecto de la indagatoria que la autoridad administrativa debe concluir sobre la campaña de Peña Nieto, dado que desde el pasado 26 de abril está interpuesta una queja, misma que fue ampliada el 26 de junio por rebase de tope”.

Anuncia AMLO que impugnará la elección

Peña Nieto usó miles de millones de pesos de procedencia ilícita
Foto
Alberto Anaya, Andrés Manuel López Obrador, Luis Walton y Jesús Zambrano, ayer  Foto Carlos Ramos Mamahua
 
Roberto Garduño y Alma E. Muñoz
 
Periódico La Jornada
Martes 3 de julio de 2012, p. 3
 
El enorme cúmulo de irregularidades, la compra de millones de votos y el rebase del tope de campaña por parte de Enrique Peña Nieto, por un monto de 5 mil millones de pesos, constituyen argumentos suficientes para impugnar la elección presidencial, dijo ayer Andrés Manuel López Obrador, quien anunció que se conducirá por el camino de la legalidad, recurrirá a todas las instancias oficiales, no permitirá el fraude electoral y solicitará el cómputo de todas las actas de casilla y el conteo de votos.
El candidato del Movimiento Progresista llegó ayer por la tarde al hotel Hilton Alameda; en la puerta principal del edificio una multitud lo cobijó y, mientras lo llevaba en vilo, le recordó: ¡no estás solo, no estás solo!, y ¡presidente, presidente!
Así, acompañado por el empresario Alfonso Romo, López Obrador ingresó para ofrecer una conferencia de prensa ante decenas de periodistas. De entrada dijo: “Como lo expresé anoche, vamos a esperar los cómputos distritales y la calificación de la elección presidencial. Como se comprenderá, no puedo aceptar ningún resultado hasta no tener la plena certeza de que se respetó el voto de los ciudadanos y que no se falsificó la elección.
El mexiquense fue patrocinado por la mayoría de los medios
Estamos recabando las actas y recogiendo todos los testimonios sobre irregularidades para proceder legalmente. A todos los ciudadanos que simpatizan con nuestro movimiento, y a los integrantes de Morena, los convoco a que participen dando a conocer pruebas de anomalías cometidas antes, durante y después de la jornada electoral. Asimismo, les pido no bajar la guardia y estar pendientes de los cómputos distritales del miércoles próximo.
Sereno, sonriendo a su hijo menor, Jesús Ernesto, y a su esposa Beatriz, el candidato presidencial señaló que su convicción es democrática y su compromiso es respetar la voluntad popular;  para ello es imprescindible que no quede ninguna duda de los resultados, por el bien de México y del pueblo.
Adelanto que la elección a todas luces no fue ni equitativa ni limpia. El candidato del PRI usó dinero a raudales, miles de millones de pesos de procedencia ilícita, y rebasó por mucho lo permitido por la ley, al mismo tiempo que fue patrocinado en exclusiva por la mayoría de los medios de comunicación.
López Obrador se dio tiempo para resaltar el papel histórico de la juventud. De manera especial envío un saludo fraterno a los estudiantes, quienes han sabido estar a la altura de las circunstancias, que levantaron el orgullo de  muchos jóvenes y les dieron poderosas razones para luchar por el derecho a la información, la justicia y la auténtica democracia. Comunico a todos los mexicanos que voy a estar pendiente de todo el proceso electoral, que aún no concluye. Estaré informando todos los días.
–Algunos presidentes de otras naciones ya hablaron con Enrique Peña –se le hizo notar.
–En el caso de los mandatarios, no tienen conocimiento de nuestras leyes y por eso se procede de esa manera... yo no puedo aceptar ninguna ilegalidad.
–¿Fue una elección de Estado, en la que participaron en connivencia Felipe Calderón, Leonardo Valdés y la mayoría de medios de comunicación con Enrique Peña? –se le preguntó.
–Es parte de lo que estoy manifestando: la elección estuvo plagada de irregularidades. La actitud de Felipe Calderón es una prueba más; vamos a proceder de conformidad con la ley. Primero con los cómputos distritales; este proceso termina hasta la calificación de la elección presidencial. Vamos a acudir a todas las instancias legales y vamos a presentar las pruebas.
Nosotros hicimos lo humanamente posible. No tengo nada de qué avergonzarme, me apliqué a fondo, la gente conoció de nuestras propuestas, señaló.
Consideró que los resultados no corresponden con la realidad. Dijo que hay dos elementos determinantes: “El uso de dinero a raudales –sólo en el estado de México gastaron mil 800 millones de pesos para comprar un millón de votos– y que la mayoría de los medios de comunicación patrocinaron a Enrique Peña Nieto. Vamos a fundar estos elementos y a presentar los juicios y procesos electorales”.
–¿Confía en el fallo del tribunal electoral?
–Es muy grave lo que sucedió, es una vergüenza nacional. Los consejeros del IFE y los magistrados del tribunal electoral tienen que asumir su responsabilidad.
No pueden estar cargándonos a nosotros la responsabilidad de un hecho tan grave; me refiero a que nosotros tengamos que soportar la gran inconformidad que existe; asumo mi responsabilidad, pero la responsabilidad institucional recae en el IFE y en el tribunal electoral, que son los que deben dar la cara y enfrentar este asunto.
–¿Acepta la derrota? –preguntó una reportera.
–Yo acepto la legalidad, la transparencia. Estoy tranquilo, sé cuál es mi responsabilidad histórica.
Un hombre maduro entregó a López Obrador un documento que elaboró sobre el comportamiento del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), donde se configuraría fraude porque en la madrugada le quitaron votos al candidato de la izquierda.
Vamos a seguir el camino de la legalidad
El abanderado del Movimiento Progresista le dijo: Sí, fue por la noche, y emitió un fuerte comentario de lo sucedido ayer: Los que votaron por Peña Nieto, los que no padecen de pobreza, lo hicieron porque apostaron por conservar el régimen de corrupción. Es muy duro lo que estoy diciendo, pero así lo hicieron.
Un corresponsal refirió que los observadores extranjeros advirtieron que hubo muchas anomalías y le preguntó si lo impugnaría. El candidato repuso: “Sí, lo vamos a impugnar. Fue demasiada sucia la elección. Fue avasallador el comportamiento de los aparatos gubernamentales; nada más el IFE registró 3 mil incidentes electorales. Yo he actuado con mucha prudencia.
El procedimiento legal lo vamos a agotar. No podemos aceptar un resultado fraudulento. ¡Nadie lo puede aceptar! Vamos a seguir el camino de la legalidad. Aunque calculo que se gastaron 5 mil millones de pesos, cuando el tope es de 360 millones.

Astillero

Doble resistencia
Jóvenes denuncian fraude
AMLO impugna resultados
Televisa, ríos de dinero
Julio Hernández López
Foto
SONRISA. Humberto Moreira, ex gobernador de Coahuila, se presentó en Saltillo para emitir su voto el domingo pasado   Foto Alberto Puente
 
La celeridad impositiva concertada se ha topado con dos inmediatos puntos de resistencia: el movimiento 132, ya en las calles, implacable y claro, y la recurrencia de Andrés Manuel López Obrador a los tribunales electorales para denunciar un fraude que aún no señala en esos términos pero cuyos ingredientes ya ha precisado.
El golpe nocturno dominical en favor de Peña Nieto necesitaba de rapidez para inyectar los virus del desánimo y el cinismo. Por ello se adelantaron las conferencias de prensa de Josefina Vázquez Mota y Leonardo Valdés Zurita, con la intención de ganar tiempo e impedir el surgimiento de algún dato o elemento discordantes. La panista ni siquiera se esperó a contar con una base numérica medianamente aceptable para darse por derrotada: con lo que había, que era ínfimo, dejó colgados incluso a quienes todavía a esa hora ultimaban detalles en casillas de diferentes partes del país. Valdés Zurita también saltó antes de tiempo, para presumir unos comicios límpidos, dar por ganador a Peña Nieto y servir de telonero a un disimuladamente eufórico Felipe Calderón. Lo importante era asentar el golpe. Luego vendrían las negociadas felicitaciones internacionales al presunto ganador. ¡Al diablo con las instituciones electorales!
Fulgurante operación reportó resultados positivos a sus creadores. En horas, Peña Nieto fue impuesto política y mediáticamente como virtual presidente de la Haigacracia (haiga sido como haiga sido, según la inmortal fórmula pragmática de Calderón) y los caminos electorales, en sus vertientes jurídicas y tecnológicas, quedaron desazolvados para cumplir con los rituales de simulación que desembocarán en la confirmación del madruguete dominical. La diferencia oficial de votos fue diseñada especialmente para inhibir las posteriores protestas: no los 20 o 15 puntos de distancia blandidos durante meses anteriores para aparentar que el copete en campaña era imbatible, pero sí los suficientes para argumentar que ninguna protesta podría tener fundamento.
Ayer mismo, miles de jóvenes pertenecientes al movimiento 132 marcharon por calles de la ciudad de México para protestar sonoramente contra la pretensión de imponer a Peña Nieto. Fue una manifestación alegre y creativa pero, sobre todo, decidida. La apabullante propaganda televisiva disfrazada de noticieros y programas de opinión y análisis no melló en nada las definiciones políticas de esos ciudadanos recientes. La cargada de la mayoría de los medios impresos, con sus primeras planas tan contentas por el triunfo del PRI y tan anunciadoras de los ánimos de control que mueven a los nuevos operadores de prensa, tampoco desanimaron a los estudiantes. Salieron del símbolo de la corrupción sexenal, la Estela de Luz, caminaron hacia las calles privilegiadas de Polanco y a su paso se toparon con manos solidarias desde balcones, con bocinas de automóviles festejando el paso de la marcha y no llenándola de improperios, con la mirada y el análisis circunstanciales de una clase media alta que de pronto vio sus dominios invadidos por miles de jóvenes asegurando que Peña Nieto no ganó. Terminaron su caminata en el Monumento a la Revolución.
Un antes y un después, inéditos y altamente significativos: nunca se había producido una manifestación tan concurrida de ciudadanos, sobre todo jóvenes, para fijar postura respecto a elecciones que todavía no se realizaban, como la que ocurrió durante la insubordinada noche del sábado de las velas y las antorchas que desembocaron en el Zócalo y en la lectura de un manifiesto de lucha social y política. Tampoco habían salido a las calles, en tal número y con tanta decisión, apenas unas horas después de terminados unos comicios presidenciales, tantos jóvenes denunciando fraude y anunciando resistencia. Parece claro que la clave para abrir la caja fuerte del sistema autoritario restaurado y agravado es la siguiente: una vuelta a la izquierda, tres a la izquierda y dos más a la izquierda.
López Obrador compareció ante reporteros la tarde de ayer para ir fijando una cuidadosa estrategia de resistencia. Es natural que mida sus palabras porque enfrente tiene a una plantilla mediática aceitada especialmente para tratar de evidenciar la incongruencia de que un candidato presidencial ejerza sus derechos por las vías legales. La trampa fue sembrada de forma evidente e insistente antes de los comicios, cuando se presionaba al tabasqueño para que firmara pactos de civilidad que no verían compra de votos ni mapaches priístas.
El candidato de las izquierdas ha decidido transitar por completo el sendero legal, recabando pruebas y cumpliendo con los trámites procesales. No acepta que a él le corresponda sofocar el gran descontento por el presunto triunfo de Peña Nieto, y establece la enorme responsabilidad del IFE y del tribunal electoral federal ante lo que ha sucedido y lo que pueda suceder. Diariamente informará de las pruebas que se vayan recopilando y no descarta que pueda darse una resistencia civil pacífica.
A nadie debería molestar, mucho menos exacerbar, que un ciudadano en ejercicio de sus derechos recurra a los tribunales para demandar justicia que cree le ha sido escamoteada. Esa vía de inconformidad jurídica tiene como sustento dos hechos que son de dominio público pleno: la parcialidad evidente de muchos medios de comunicación, Televisa de manera militante, en apoyo de Enrique Peña Nieto y en abierto detrimento de su principal opositor electoral, AMLO; y los ríos de dinero que corrieron en todo el país para compra de votos y para el financiamiento de la operación territorial de las brigadas de promoción del voto en favor del PRI.
Y, mientras se posa la vista en Jalisco, donde el PRI y sus aliados del PRD chuchista-padillista hicieron lo mismo que Peña Nieto a nivel nacional (con ríos de dinero, mapachería y guerra sucia) para crear una victoria artificial de Aristóteles Sandoval sobre Enrique Alfaro, ante un creciente enojo social en el que también participan muchos jóvenes, ¡hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
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Dinero

Los siete pecados capitales del panismo Las otras cifras del PREP Aires del 68 Enrique Galván Ochoa Fox y Calderón ya tienen su patente de impunidad que les permitirá moverse tanquilamente en el próximo sexenio. Ayudaron eficazmente a Peña Nieto. Ahora entendemos por qué Calderón se empeñaba en que el candidato fuera Ernesto Cordero: tiene los atributos del perfecto perdedor. Pero Josefina se aferró y es ahora ella la que carga con el tache de la derrota. ¿Por qué la gente votó contra el PAN? Los siete pecados capitales del panismo –sólo en materia económica, tiene otros en diferentes materias– son los siguientes: 1. Devaluación En el primer día del panismo, hace 12 años, el dólar se cotizaba en 9 pesos 40 centavos; hoy gira en torno a 14 pesos. Una devaluación de 49 por ciento en números redondos. 2. Impuestos La política fiscal ha castigado con dureza a empresas y familias: fue creado el IETU, el gravamen de las telecomunicaciones, subió el IVA. 3. Desempleo Prácticamente no ha crecido el número de empresas. Y sin empresas, principalmente pequeñas y medianas, no puede crecer el empleo. El desempleo está en su punto más alto, si contamos a las personas en el desempleo total y las que trabajan en la economía informal. 4. Carestía La tortilla costaba 2.50 el kilo; hoy cuesta hasta 16 pesos en algunas regiones del país. ¡Más de un dólar! Un aumento de 540 por ciento. 5. Endeudamiento La deuda pública se ha disparado enormemente. Cinco billones de pesos, la interna; más de 130 mil millones de dólares la externa. Hoy México está más endeudado que nunca antes en su historia. Calderón comenzó a comprometer el crédito del país desde antes de ser presidente. Estos días recordaba en una entrevista en televisión cómo siendo secretario general del PAN había apoyado al presidente Zedillo en el rescate del sector bancario, en la crisis de 1995. El Fobaproa cuesta al país 120 mil millones de dólares... que seguimos pagando. 6. Los gasolinazos Una de las medidas más impopulares ha sido el aumento mensual de los combustibles. El segundo sábado de este mes nos asestarán el septimo del año; faltan 29. 7. Los salarios Ya compiten con los de China, que son de los más bajos del mundo. Representan un subsidio para que las empresas puedan exportar, sacrificando a los trabajadores. Aunque, como en el caso de Grupo Modelo, cuando se venden no pagan impuestos. Ahora bien: las grandes decisiones de política económica que el gobierno panista ha tomado todos estos años han contado con el apoyo del PRI. Los gasolinazos son un caso. PAN y PRI votaron juntos en la Cámara de Diputados. Fuga de información IBOPE AGB México es una firma de medición de las audiencias de medios de comunicación. Su presidente es Rubén Jara. Sus estudios sirven de base para las inversiones en los medios publicitarios realizadas por el gobierno, los anunciantes y las agencias de publicidad. El pasado 17 de junio circuló un correo electrónico que presumiblemente contiene la base de telehogares que integra la muestra de medición de las audiencias de televisión. Es una información, sobra decirlo, que debió mantenerse en la más estricta confidencialidad. Uno de sus clientes, TvAzteca, ha recurrido a las autoridades judiciales a fin de que lleven a cabo las investigaciones pertinentes, ya que considera que la distribución de los datos afecta sus intereses. Vientos del 68 ¡Cómo se parecen los jóvenes del #YoSoy132 a los que levantaron su voz contra el régimen autoritario de Díaz Ordaz! El murmullo de sus pisadas, sus cánticos, su torrente de energía, sus porras al recorrer ayer el Paseo de la Reforma, convocaron el recuerdo de aquellos años. Hoy son otros los objetivos, pero es increíble que hayan transcurrido 44 años y se haya avanzado tan escasamente en democracia. Millones de personas son capaces de vender su voto por una torta o una plancha, porque ocupan los guetos de la ignorancia y la pobreza. Ahí las mantienen, así conviene. e@Vox Populi Asunto: el partido del Niño Muerde Le escribo desde el correo de mi sobrina para informarle que el día primero de julio, a las 16:40, entró a mi casa una llamada del Partido Verde invitándome a votar por ellos; era una grabación. He estado marcando al número 5346-3103 para denunciar el hecho y no contestan. Este teléfono es de la PGR y ahí enlazan con la Fepade. Voy a seguir insistiendo. Flora Reyes de Rueda R: No quisiera apagar su celo cívico, pero es igual que le contesten o no. Difícilmente prosperarán las denuncias contra el partido del Niño Muerde. Es de los políticos intocables transexenales. Asunto: votos en su tinta Ayer que fui a votar me marcaron el dedo pulgar derecho con dos tintas diferentes (Federal y DF), una debajo de la otra. A la hora de la comida me lavé las manos con jabón de tocador (Palmolive) y se borraron las dos marcas en 90 por ciento. Cuando me las lavé de nuevo prácticamente desaparecieron y aclaro que no usé detergente, alcohol, gasolina ni tíner. Tengo entendido que estas tintas no fueron baratas y se pagaron con recursos públicos; en mi personal opinión los fabricantes timaron al IFE y de paso a todos los electores. David P. M. R: Meses atrás el contralor del IFE develó el “cochinito inmobiliario”, un ahorro que tenía por ahí el consejero presidente, Leonardo Valdés Zurita. No saldría sobrando que investigara ahora al “cochinito entintado”. Sólo para evitar malos pensamientos. Twitter Así como el PRI apoyó a Felipe en 2006 para que AMLO no llegara, ahora Felipe apoyó al PRI. Felipe entregó al país, pero salvó su pellejo. @ClouthierManuel Los resultados del PREP mantienen mismos niveles: Decepción 38%; Incredulidad 32%; Esperanza 27%; Sorpresa 2%. Jaime López Soto @Lsja Twitter: @galvanochoa FaceBook: galvanochoa galvanochoa@yahoo.com • Foro: http://elforomexico.com/encuestas/

México SA

Se acabó el confeti La realidad, otra vez Reformas en puerta Carlos Fernández-Vega Se acabaron los discursos y las alegres cuan nutridas promesas de campaña: México regresa a la cotidiana cuan triste realidad. Concluyó la fiesta cívica” tras muchos meses de serpentinas, confeti, saliva y música ambiental para evadir la cruel situación nacional, con un resultado que sólo regresa al país al punto de partida. A pesar de ello, en medio del golpe mediático, dos buenas noticias surgen de todo esto: que el PAN se fue al caño (“derrota mayúscula”, dice cómodamente Gustavo Madero, quien se aferra al hueso), y que sólo le restan cinco meses al actual inquilino de Los Pinos, quien, dada su brillante actuación, se ve en la vergonzosa necesidad de regresar los bártulos a los tricolores. El problema, después de todo, es quién levantará el tiradero. Se acabó, pues, aunque sólo en el aspecto electoral, porque el circo político sigue, y el inquilino de Los Pinos ya amenazó con que mantendrá su fatuo discurso hasta el término del periodo constitucional. En fin, retómese la ingrata realidad, y dentro de ella, especialmente, el negro panorama que se observa en el ámbito laboral. En este contexto, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados advierte que a pesar de que oficialmente la crisis económica “finalizó hace más de dos años”, la tasa de desocupación en el país sigue sin retomar su nivel previo a la sacudida. De acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE, con cifras a mayo pasado) tal indicador se ubicó en 4.83 por ciento de la población económicamente activa, lo que representó una “disminución”, si así puede llamársele, de 0.37 puntos porcentuales en su comparación anual. Eliminando el efecto estacionario, se ubicó en 4.97 por ciento, para una “reducción” de apenas 0.01 puntos porcentuales con respecto al mes anterior. No obstante, si se considera que antes de la crisis la citada tasa era de 3.71 por ciento (promedio en 2007), es claro que el ritmo de disminución de la desocupación ha sido lento e insuficiente. De persistir la tendencia actual, la tasa de desocupación tardaría más de tres años en recuperar su nivel anterior a la crisis. Al comparar el ritmo de mejoría de la desocupación en la actualidad con el que se tuvo después de la crisis de 1995, resulta que la recuperación actual en dicho indicador ha sido más lenta, lo cual se puede observar mediante el siguiente contraste. Por una parte, si se equipara el punto más álgido de la crisis, cuando se alcanzó una tasa oficial de desocupación de 6.41 por ciento (septiembre de 2009, cifras originales), con el mes de mayo de 2012 se tiene que la reducción ha sido de 1.58 puntos porcentuales, equivalente a un avance anual de 0.57 puntos. En la crisis de 1995 la pasó de 6.86 a 3.59 por ciento en tres años (periodo aproximado al que ha trascurrido desde 2009 al presente), lo que representa una reducción anual de 1.09 puntos (pasó de 6.89 en 1995 a 2.5 por ciento en 1999). De esa forma, resulta claro que los avances en la desocupación en la crisis anterior fueron más rápidos, haciendo posible una reducción de 3.27 puntos porcentuales en tres años. Adicionalmente, durante mayo unas 850 mil personas entraron al mercado laboral, lo cual aunado a que el Instituto Mexicano del Seguro Social dio a conocer que el sector formal creó 68 mil 410 nuevas plazas en el mismo mes, se tiene que más de 780 mil personas tuvieron que buscar empleo en la informalidad. Por ello, de acuerdo con los datos dados a conocer por el Inegi, la tasa oficial de ocupación en el sector informal alcanzó 29.45 por ciento de la población ocupada, su nivel más alto desde que se publica la ENOE (2005). De igual forma, las personas que reportaron tener disponibilidad y necesidad de trabajar más horas (subocupación) se incrementaron 0.64 puntos porcentuales en comparación anual, al pasar de 8.25 por ciento de la población ocupada en mayo de 2011 a 8.89 por ciento en el mismo mes de 2012. Los estados que tuvieron las peores reducciones en su tasa oficial de desocupación fueron (en términos anuales) Tamaulipas (-1.83 puntos porcentuales), Campeche (-1.5), Puebla (-1.02), San Luis Potosí (-1.01) y Jalisco (-1.12), y los de mayor crecimiento Chihuahua (1.2), Nayarit (1.17), Nuevo León (0.66) y Michoacán (0.62). En suma, si no fuera por el mercado informal el desempleo en el país sería mucho mayor. Es más, la desaceleración económica mundial podría empeorar los indicadores del mercado laboral mexicano. El primer impacto sería vía el sector externo, pues la economía global podría provocar un menor dinamismo de la producción industrial en Estados Unidos, lo que a su vez afectaría indirectamente el empleo formal creado por la industria manufacturera mexicana. El segundo impacto provendría de la menor demanda interna ocasionada por el posible bajo crecimiento salarial y la creación de empleos de mala calidad. En el vecino del norte la situación tampoco es grata. La presunta recuperación económica en Estados Unidos continúa siendo lenta, afectando el desempeño de su mercado laboral. Lo anterior se observa en la cifra adelantada de solicitudes iniciales del seguro de desempleo que, en la semana que terminó el 16 de junio, se ubicó en 387 mil, para una disminución de 2 mil respecto a la semana previa. El dato registrado estuvo por arriba de lo esperado por el mercado que, de acuerdo con la encuesta de Bloomberg, anticipaba en promedio 383 mil solicitudes iniciales. Por su parte, usando el promedio móvil de cuatro semanas (indicador más estable), las solicitudes fueron de 386 mil 250, 3 mil 500 por arriba del promedio anterior. En la semana que terminó el 9 de junio (última información disponible), el número de personas cubiertas por el seguro de desempleo estatal (sin subsidios federales) fue de 3 millones 299 mil, el mismo nivel de la semana previa. Lo anterior equivale a 2.6 por ciento de la población con cobertura. Dado que la mejoría en la generación de empleo durante el primer trimestre de 2012 fue ocasionada principalmente por una disminución en el nivel de separaciones y no por un aumento considerable en el número de contrataciones, las cifras anteriores permiten inferir que la nómina no agrícola de junio nuevamente será decepcionante. Incluso, las últimas proyecciones de la Reserva Federal (junio 2012) fueron revisadas al alza, al estimar que la tasa de desempleo se ubicará entre 8.0 y 8.2 por ciento, 0.2 puntos porcentuales por arriba de la estimación hecha en abril pasado. Las rebanadas del pastel Lo que Calderón no pudo terminar, Peña Nieto lo va a aterrizar: con mayoría tricolor en el Congreso, ya vienen las “reformas estructurales”, de tal suerte que, de entrada, despídanse del petróleo mexicano. cfvmexico_sa@hotmail.com

El país del ¿“haiga sido como haiga sido”?

Magdalena Gómez Una cosa es cierta: la sola posibilidad de que se intente un cambio de fondo en el país conjunta, para impedirlo, a los más diversos sectores ligados de una u otra manera a la red de privilegios y/o corrupción, así como intereses derivados del proyecto neoliberal más allá de las fronteras. Transcurrida la jornada electoral, son muchas las aristas de reflexión que abre el posible desenlace electoral en favor de la restauración priísta en la Presidencia de la República. Pues bien vale recordar que el síndrome del tlatoani nos impide reconocer que bien a bien el PRI siguió gobernando en no pocas entidades del país. Vale la pena identificar cómo se refuncionalizó el PRIAN en los 12 años del PAN ocupando Los Pinos. Buena parte de los escenarios de corrupción y acción del crimen organizado se presentaron en entidades bajo gobierno priísta. En ningún espacio federal o regional se observó transformación del partido que ocupó el poder por décadas. Ni en retórica ni en los hechos. Vaya, ni siquiera intentaron un cambio de nombre, como se hizo en sus tiempos originales para evidenciar su transformación. De manera que podríamos encontrar vigentes las razones ciudadanas de hace 12 años para rechazar en 2012 el retorno del PRI. ¿Qué pasó, entonces, para encontrarnos con una votación amplia para el PRI frente a la que hasta ahora se reconoce a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), con una trayectoria política ligada a la lucha por un nuevo proyecto de nación? Es realmente ejemplar que esté en la disputa cuando durante seis años continuos pretendieron borrarlo de la escena política a través de los medios y hace sólo tres meses lo consideraban en ellos totalmente marginal. Fue correcta su estrategia de seis años de organizar un movimiento como el Morena para vigilar la jornada electoral y de recorrer varias veces todo el país; lo fue también plantear lineamientos para un cambio de fondo e incluso buscar alianzas con sectores de empresarios. Sin duda se encontrarán errores, como en todo proyecto, pero no está ahí la respuesta que buscamos. Considero que debemos volver los ojos a dos factores: el escandaloso fracaso de los gobiernos del PAN, en especial el saldo del sexenio aún en curso con la llamada guerra contra el crimen organizado. Ese desgaste generó en el priísmo la convicción de que el PAN ya no resultaba funcional y en ello estaba su oportunidad para garantizar que el proyecto neoliberal continúe, porque es la razón esencial que unifica al PRIAN. El otro aspecto fundamental que explica por qué está adelante un candidato sin perfil propio, con discurso y prácticas del pasado autoritario, un dinosaurio joven, es el hecho de que operó la pinza del duopolio televisivo, con sus encuestas como medio para generar un cerco en torno a AMLO y a la vez con el uso del poderoso aparato tradicional de compra y coacción de votos, cuyas evidencias deberán investigarse y sancionarse. En este contexto, la fuerza social de AMLO es un capital político que se debe cuidar. Ello explica su inteligente postura para salirse del cerco que la tarde del 1º de julio le tendieron, presionándolo para que reconociera el triunfo del priísmo, aun antes de que se anunciara el conteo rápido, ¡increíble! La candidata del PAN fue sacrificada ¡por su propio partido! para abrir el escenario de reconocimiento anticipado de derrota. Cuando se firmó el absurdo pacto de civilidad, dirigido a él, para comprometerse a aceptar el resultado electoral, no imaginamos que pretendían llevarlo hasta ese absurdo Hábilmente la clave del mensaje de AMLO, después de conocer la información del IFE, fue esperar el resultado del cómputo definitivo en los distritos electorales y recordar que “ya se conoce que no hubo la equidad que establece la Constitución en este proceso. Es de dominio público el dinero a raudales, la falta de equidad en los medios de comunicación… En suma, los factores del desequilibrio y desigualdad… No está dicha la última palabra… No descalifico lo que se está dando a conocer oficialmente. Hace falta tener el escrutinio legal; hace falta tener legalidad del proceso electoral”. Dos días antes, la Coordinadora Nacional de la Proclama por el Rescate de la Nación entregó una carta al presidente del Instituto Federal Electoral (IFE) para advertirle de la presencia de prácticas utilizadas en comicios anteriores que ponían en riesgo el pleno respeto al sufragio efectivo mediante la compra y coacción del voto, el rebasamiento de los gastos de campaña de los candidatos presidenciales y la ilegalidad e ilegitimidad de su financiamiento. Anotaron que la clave está en la manipulación del voto antes de que los electores lleguen a las casillas, en cuya base está la enorme desigualdad social. Lograr la transparencia íntegra de este proceso requerirá de la movilización y resistencia social pacífica, sin desconocer el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador.

Regreso al parque jurásico

Luis Hernández Navarro
 
Con ustedes, el próximo presidente de México, En-ri-queeeee-Pe-ñaaaaa-Nieeee-to, anunció, el domingo en la noche, en el edificio de Buenavista que alberga la sede nacional del PRI, el maestro de ceremonias del evento, como si fuera presentador de una pelea de boxeo o animador de un salón de table dance.
El PRI –dijo el mexiquense en un breve mensaje una vez que Felipe Calderón lo nombró presidente electo en cadena nacional, con apenas 5 por ciento de los sufragios computados– tiene una segunda oportunidad. De estar vivo, Carlos Monsiváis habría añadido: total, la última vez sólo estuvo en el poder 71 años...
Ganó México, insistió una y otra vez sin levantar la mirada de sus apuntes, para demostrar, en lapsus que quiso ser gesto de reconciliación maquillado, pero que evidenció la convicción más profunda de quienes vuelven a Los Pinos: el país comienza y termina con ellos, su triunfo es sinónimo de victoria de una nación entera.
Ningún regreso al pasado, advirtió Peña Nieto, pero esa noche los asistentes celebraron, por cortesía del Canal de las estrellas, el retorno del país al parque jurásico, del que –justo es reconocerlo– no ha acabado de salir nunca. Que lo digan si no los chiapanecos, que el domingo padecieron, cortesía del ex perredista y ex priísta Juan Sabines, una apabullante operación de acarreo, compra y coacción del voto en favor del candidato a gobernador de la alianza PVEM-PRI, similar a la que operó su papá, en los tiempos en el que ese estado era el granero electoral tricolor.
Al calor de la música de mariachis, este domingo, en Buenavista, personajes con el cabello embadurnado de gel peinado hacia atrás y camisas blancas con el logotipo de su partido le mentaron la madre a Andrés Manuel López Obrador cuando apareció en las pantallas gigantes y celebraron su regreso al presupuesto, después de 12 años de vivir en el error de estar fuera de él.
Este 1º de julio se enfrentaron en las urnas dos Méxicos. Uno, ciudadano y crítico, anhelante de un destino diferente. Otro, clientelar, temeroso del cambio, obediente con las jerarquías políticas. Triunfó el país de la restauración, el que cambió su voto por las tarjetas de compra de Soriana, las despensas, la promesa de un empleo. El que justificó su decisión diciendo: todos los políticos son iguales. Con el PRI por lo menos me va a tocar algo...
Inequidad fue el nombre del juego de estos comicios. Los poderes fácticos no regulados, de manera destacada Televisa, impusieron las reglas y definieron su desenlace. La magnitud del financiamiento ilegal en favor del PRI, ante autoridades omisas, muestra cómo las elecciones no se ganan: se compran.
Sin embargo, no todo fue miel sobre hojuelas para el tricolor. Sus sueños de una presidencia imperial se esfumaron. No tendrá mayoría absoluta en ninguna de las dos cámaras. Ganó sólo tres de las siete entidades donde se efectuaron elecciones concurrentes.
El PRI fue derrotado en la elección presidencial en 12 entidades, dos de ellas en estados que gobierna: Distrito Federal, Guanajuato, Guerrero, Morelos, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala y Veracruz.
Para el Morena y los sectores más cercanos a López Obrador, el saldo es desfavorable. La ilusión de convertir 2012 en la revancha del fraude de 2006 se esfumó, por más que se sigan denunciando las anomalías. Los sufragios en favor de Andrés Manuel se concentraron en Distrito Federal, Guerrero, Morelos, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco y Tlaxcala. En Baja California, Campeche, Chiapas, Hidalgo, estado de México, Michoacán, Nayarit y Zacatecas ocupó el segundo lugar en la votación presidencial.
Por el contrario, para algunos sectores del PRD que tienen su propio juego político, los resultados no son malos. Adscritos a la filosofía de que de lo perdido, lo que aparezca, son la segunda fuerza en la Cámara de Diputados, ganaron el Distrito Federal, Morelos y Tabasco, y obtendrán un número no despreciable de senadores. Tienen la ilusión de que el priísmo deberá negociar con ellos para gobernar.
Los partidos pequeños salvan el pellejo. De acuerdo con la información del PREP para la elección de diputados federales, se puede inferir que PVEM (6 por ciento), PT (4.6), Movimiento Ciudadano (4.09) y Panal (4.14) siguen vivos.
El gran derrotado de la contienda electoral fue el PAN. Su candidata, Josefina Vázquez Mota, cayó hasta el tercer lugar de la votación. El partido perdió la gubernatura de Jalisco. Será el tercer grupo legislativo en la Cámara de Diputados y el segundo en la de Senadores, señal de que sus simpatizantes votaron de manera dividida.
Vázquez Mota fue la espuma que aglutinó el descontento panista contra el presidente Felipe Calderón. Una vez que obtuvo la candidatura interna de su partido la espuma se disolvió y su campaña fue perdiendo fuerza. La votación en su favor se concentró en cuatro estados: Guanajuato, Nuevo León, Veracruz y Tamaulipas (donde capitalizó el descontento contra el PRI). En cambio, perdió los comicios en Baja California, Baja California Sur, Jalisco, Sinaloa y Sonora, entidades con gobernadores panistas.
Dos de las tres figuras morales más relevantes del PAN abandonaron el barco antes de que llegara a puerto. El ex presidente Vicente Fox llamó a votar por Peña Nieto. El empresario Manuel Clouthier, hijo del difunto Maquío, el hombre que proyectó al PAN a las grandes ligas de la política nacional, fue propuesto fiscal anticorrupción del posible gobierno de López Obrador.
Los comicios dejaron en amplios sectores de la población, especialmente entre jóvenes universitarios, una amarga sensación de agravio. Su voluntad democrática fue burlada por la telecracia, los dinosaurios del parque jurásico priísta y las autoridades electorales omisas. Las anomalías que vieron y padecieron en la calle y en las urnas no existen oficialmente. Para ellos, la restauración autoritaria es una realidad. Más pronto que tarde pasarán la cuenta de la afrenta vivida.

Irrealidad

Pedro Miguel Enrique Peña Nieto fue virtualmente ungido presidente ayer por Felipe Calderón, Leonardo Valdés Zurita y el poder de la tele, con base en estimaciones parciales de 5 o 6 por ciento de los votos. Con menos que eso, Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri, rivales de utilería para Peña, salieron a proclamar sus respectivas derrotas y colorín colorado, esta telenovela se ha acabado. Ya hay presidente (desde hace seis años no lo había), el reino recupera la paz y ya: terminó la fiesta de la política, ciudadanos; váyanse a sus casas que ya los llamaremos dentro de tres años y dentro de seis, cuando sus credenciales del IFE vuelvan a ser requeridas. O sea que la realidad es el bombardeo de caras bonitas en la pantalla, el listado de claves de elector, los fajos de billetes, los millones de bots en las redes sociales y los golpeadores de camisa roja que aparecen cuando no queda más remedio para sosegar a la prole. En cambio, el hartazgo popular contra el PRIAN, la memoria histórica, la empeñosa construcción de organizaciones ciudadanas, el fervor cívico que se ha vivido en tiempos recientes y, por supuesto, el movimiento #YoSoy132, son parte del reino de la fantasía. De la ficción, corregiría Salinas. Los ámbitos del poder ganaron, por lo pronto, la carrera de las prisas. Si a las disidencias del régimen les urgía salir a festejar un triunfo en las plazas de la República, a la oligarquía político-mediática le urgía más cerrar el capítulo. Y lo hizo a trompicones. Mostró el cobre. Puso a Calderón en el papel de fuente de la que dimana la soberanía –sí, a Calderón, el ahora foco de contagio de ilegitimidades–, junto con Valdés Zurita y los consejos de administración (más conocedores de política que las redacciones) de las fábricas mediáticas de candidatos hechizos y presidentes piratas. Las oposiciones –las sociales y las políticas– tienen la alternativa de deprimirse durante seis años o de hacer acopio de documentación, calculadoras, memorias de celular y cuentas de redes sociales, de abogados y de expertos estadísticos, a fin de estar en condiciones de resignarse a la derrota o de impugnar en forma contundente un proceso electoral al que de cualquier forma se le asoman los gusanos. Desde tiempos de Salinas las dirigencias de Acción Nacional decidieron cambiarse de la brega de eternidad por la brega de indignidad, y volverse priístas. No hay que pensar en cosas tan aburridas como la eternidad, ni tan autodestructivas como la otra –miren nada más cómo le fue al panismo en las urnas, y sin necesidad de que nadie hiciera fraude en su contra–, pero las izquierdas partidistas y sociales sabían que su lucha no era, en última instancia, por la Presidencia, aunque haga escala en ella. Una vez que se tengan, mañana, los resultados definitivos –y, sería de esperar, una lista consolidada de agravios electorales impugnables–, se verá que hacer. Ayer y hoy, aunque muchos tengan prisa, era demasiado pronto. Alguien aquí está jugando un juego peligroso. Alguien está trepado en una pompa de jabón que más se debilita mientras más se infla. Puede ser que la primavera mexicana haya sido una ilusión, pero es posible también que en el momento menos pensado Peña Nieto y sus pajes asciendan hasta la cúspide de la pirámide social –no se engañen: la Presidencia sólo es eso para las mentalidades forjadas en la tele y las revistas del corazón– sólo para descubrir, de golpe, que bajo sus pies no hay sociedad ninguna. navegaciones@yahoo.com navegaciones.blogspot.com Twitter: @Navegaciones

AMLO: una decisión difícil

Javier Flores Apartir de que se cerraron las casillas electorales el domingo pasado, la televisión se apoderó del proceso electoral en México. Mucho antes de que el Instituto Federal Electoral (IFE) diera a conocer algún resultado, las encuestas de salida realizadas por la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) y Consulta Mitofsky, sustituyeron a los votos. Con esa información, se daba cuenta del triunfo de Enrique Peña Nieto (EPN) y se extendía constancia mediática” como ganadores a candidatos a gobernadores en algunos estados y el Distrito Federal. También, en ese lapso, dos candidatos a la Presidencia, Josefina Vázquez Mota y Gabriel Quadri, reconocían tempranamente su derrota. Todo lo anterior ocurría en ausencia de votos reales, pues los registrados esa noche por el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) avanzaba muy lentamente sin mostrar todavía alguna tendencia que pudiera considerarse significativa. Así, sin considerar y por los votos emitidos, la televisión en sus canales estelares (que antes había regateado sus señales para la transmisión de los debates), creaba una imagen en millones de mexicanos, según la cual ya había un ganador. Se producía así un “madruguete” televisivo y se construía de este modo el escenario para lo que vendría. La primera información confiable (es decir, utilizando votos reales) llegó hasta las 22:15 horas, cuando en cadena nacional el presidente del IFE dio a conocer los resultados del conteo rápido –ejercicio estadístico basado en los votos computados en una muestra de 7 mil 500 casillas–, según el cual el ganador era EPN con una diferencia respecto del candidato del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de aproximadamente siete puntos. Pese a su confiabilidad, este resultado no puede considerarse definitivo. Por su parte, los datos del PREP representaban a esa hora menos de 10 por ciento del cómputo de las actas. No obstante, el representante del Poder Ejecutivo, el licenciado Felipe Calderón, reconoció el triunfo del candidato del PRI, quien minutos después celebraba su triunfo en la sede se su partido. Por su parte, AMLO se abstuvo de reconocer el triunfo de Peña; señaló que fijaría su postura hasta que se dieran a conocer los resultados de los cómputos distritales (que empiezan el 4 de julio) y actuaría con responsabilidad. Ayer, los resultados del PREP (auditado por la Universidad Nacional Autónoma de México) mostraban, habiéndose computado 95.3 por ciento de las casillas, una ventaja para EPN de 3 millones 17 mil sufragios sobre el tabasqueño, lo que representa una diferencia de 6.3 puntos. El mismo día, jefes de Estado y de gobierno de distintas naciones, incluido el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconocían la victoria de Peña. Formalmente, el proceso electoral concluye con el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. En la jornada del domingo hubo múltiples irregularidades, muchas de las cuales son ya motivo de denuncias que tendrán que ser resueltas por ese organismo. Es correcto, como lo ha dicho AMLO, esperar a que el proceso electoral concluya en todas sus etapas. Pero desde el cierre de las casillas el domingo pasado, se ha construido un escenario que convierte en algo muy difícil revertir los resultados preliminares. La pregunta que surge es si los actos fraudulentos que se presentaron en las elecciones fueron de una magnitud tal como para explicar una diferencia de más de seis puntos. Si esto es así, estaríamos ante un fraude de proporciones colosales y en la antesala de un conflicto poselectoral. En el momento en que escribo estas líneas (lunes 2 de julio) escucho por la radio que López Obrador dará un mensaje por la tarde. El líder de las izquierdas tiene en sus manos una decisión muy difícil que esperan conocer más de 15 millones de mexicanos que le dieron su voto. Es cierto que en las pasadas elecciones no hubo equidad, que se emplearon cantidades enormes de dinero para favorecer a EPN y que los medios de comunicación desempeñaron un papel decisivo para favorecerlo. También es cierto que durante la jornada del domingo se cometieron múltiples delitos electorales. Sin embargo, también lo es que un conflicto poselectoral se presenta como una misión cuesta arriba, que implicaría grandes sacrificios. No se debe renunciar al examen del proceso electoral y a la denuncia de los actos ilegales, ni tampoco a la exigencia a las autoridades para que resuelvan sobre las denuncias con apego a la ley. Se requiere de una evaluación del estado actual de la democracia mexicana y del papel de la izquierda en el futuro del país. Estoy seguro de que AMLO actuará con responsabilidad.

Luto y Llanto En Londres #YoSoy132, Por Gran Fraude 2012 De Peña Nieto

AMLO conferencia de prensa 2 julio 2012