viernes, 24 de abril de 2015

Economía Moral

La lucha por el GDF, central en el futuro de Morena
Elecciones, control de medios y compra de votos
Julio Boltvinik
Foto
E
ste lunes 20 de abril se pusieron en marcha las cortas campañas (45 días) para las elecciones de delegaciones y diputaciones locales en el DF. Andrés Manuel López Obrador (AMLO) asistió al arranque de campaña en varias delegaciones esta semana. Desde que Cuauhtémoc Cárdenas ganó las primeras elecciones a la jefatura de gobierno en 1997, la ciudad de México ha sido gobernada por la izquierda. En sus mejores años, en los de AMLO y en los primeros de Ebrard, se lograron muy importantes transformaciones en la ciudad: el mantenimiento del subsidio al transporte público, particularmente al Metro, la pensión universal para adultos mayores, la gratuidad de servicios médicos y medicamentos en los servicios de salud, la creación de la UACM y de las prepas del DF, el apoyo a discapacitados, la dotación de artículos escolares y uniformes gratuitos para los estudiantes de escuelas públicas, becas a los estudiantes de todas las preparatorias públicas, la creación del Evalúa DF, el divorcio unilateral, el matrimonio de personas del mismo sexo y la interrupción legal del embarazo. Algunos de estos formidables avances en derechos y libertades, que han hecho de la ciudad de México un ejemplo admirado a nivel mundial, fueron fuertemente criticados por el presidente Fox, entre otros, pero después el gobierno federal ha ido adoptando versiones de segunda de algunos de ellos, por su propia iniciativa o por iniciativa de la Cámara de Diputados.
Pero los logros alcanzados no están garantizados. A finales del gobierno de Ebrard y lo que va del de Mancera, ha habido total estancamiento en la tendencia a ampliar libertades y derechos, y hay retrocesos importantes que ejemplifico con tres casos: un fuerte aumento a la tarifa del Metro que prácticamente elimina el subsidio; el desmantelamiento, para todo fin práctico, del Evalúa DF que ha dejado de cumplir varias de las funciones a las que está obligado por ley, lo que llevó a la renuncia de la mayoría de los consejeros ciudadanos hace algo más de un año; por último, y más grave, se congeló (desde los dos últimos años de Ebrard) el número de adultos mayores que reciben la pensión alimentaria. La cobertura actual, que debería ser de 600 mil personas (que es la población de 68 años o más que vive en el DF) es sólo de 500 mil. Es decir, en cuatro años, dejando congelada la cifra (se incorpora un número igual a los que fallecen). De mantenerse esta política, irá aumentando el rezago. Esto es muy grave porque, con ello, el programa, que por la ley que lo crea es universal, ha dejado de serlo. Si rigiera el estado de derecho, los dos jefes de Gobierno y los asambleístas habrían sido procesados por incumplimiento de sus obligaciones, puesto que la ley de la pensión alimentaria los señala como sujetos obligados de la responsabilidad de otorgar la pensión alimentaria a todos los adultos mayores del DF.
Si Morena nació como partido político a partir del repudio al aval del PRD al paquete de reformas ultra-neoliberales implantadas por el PRIAN (aunque haya votado en contra en algunos casos, respaldó el Pacto por México), en el DF la lucha de Morena es por defender el modelo social y cívico de avanzada que Mancera no entiende y está poniendo en jaque. Aunque estas son elecciones intermedias y no está en juego la jefatura de Gobierno, sí lo están las delegaciones y la Asamblea Legislativa. Si Morena gana algunas delegaciones y obtiene una significativa presencia en la Asamblea Legislativa, podrá defender estas conquistas y poner el ejemplo de cómo seguir avanzando hacia un modelo de ciudad gobernada con base en derechos sociales, cívicos y políticos amplios y universales. De todas las delegaciones, Iztapalapa es la más importante. Por el tamaño de su enorme población (1.9 millones al 2010; 1.4 millones de votantes potenciales, 1.3 millones de pobres) y por su politización y militancia. Es también una de las más pobres (véase gráfica). En las elecciones de 2009 hubo una fuerte disputa al interior del PRD que llevó a la precandidata de Nueva Izquierda (Silvia Oliva) a impugnar el triunfo de Clara Brugada en las internas del PRD. Veintitrés días antes de la elección (estando ya las boletas impresas) el TEPJF anuló la candidatura de Brugada y declaró a Silvia Oliva, de Nueva Izquierda, como candidata del PRD. Esto llevó a la tortuosa, pero sorprendente historia de Juanito (Rafael Acosta), quien era candidato por el PRD. Se hizo una gran campaña para que los simpatizantes de Brugada votaran por PT (Juanito) a pesar de que el nombre de Brugada aparecía en la boleta por el PRD. Brugada (con el nombre de Juanito) arrasó (31 por ciento contra 22 por ciento de Oliva), y después de un par de complicaciones más, Juanito renunció y Brugada fue nombrada delegada de Iztapalapa por la Asamblea Legislativa. En su arranque de campaña, este lunes, en un excelente y largo discurso, Brugada recordó esta historia y se fue más para atrás: a la resistencia que los conquistadores tuvieron en Iztapalapa. Sus pueblos originarios, dijo, nunca fueron vencidos. Esbozó un programa de gobierno muy ambicioso de corte universalista que, entre otras medidas radicales, incluye reconocer y pagar el trabajo doméstico de las mujeres. Coincidió con Martí Batres, presidente del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, que habló antes que ella, en que los programas sociales deben ser universales. Ambos postularon que el modelo universalista fundado en derechos debe defenderse y ampliarse en el DF.
La contienda va ser muy desigual. Los partidos cuentan con recursos del INE y con aportaciones de recursos privados excesivamente desiguales. Los medios están cargados a la coalición en el poder e informan de manera sesgada. No sólo habrá muchos más espots para PAN, PRI y PRD que para Morena, sino muchos más espectaculares. En los casos de impugnaciones, los mismos partidos tendrán el favoritismo (obsequioso o pagado) de los tribunales y de los institutos electorales. Ya se observa el fluir de regalos de los partidos y, en algunas partes del país, los regalos de pantallas digitales de Para Mover a México. También contarán, donde sea necesario, con la ayuda de las encuestadoras para construir candidatos ganadores. Si ya era muy sesgada la dominancia de los medios apologéticos, con el golpe a Carmen Aristegui se desequilibra aún más. Pase lo que pase en el sorprendente juicio de amparo que está en marcha, MVS y su aliado Peña parecen ya haber logrado una de las cosas que querían: quitarle el micrófono a Carmen durante las elecciones. La compra de votos ya está desatada. Muy notoriamente en el DF. AMLO ha estado pregonando en contra de la compra de votos (que son actos ilegales), pero diciéndoles a los ciudadanos que agarren el regalo y luego voten como quieran. En cambio, en Iztapalapa varias candidatas y candidatos han estado pregonando que lo mejor es no aceptar los regalos con lemas como vender tu voto te sale caro. Que ésa es la única manera de detener la compra de votos. Que la dignidad no está en venta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario