martes, 2 de julio de 2019

AMLO: el gobierno fue secuestrado; salvó al país su grandeza

AMLO: el gobierno fue secuestrado; salvó al país su grandeza

Compartir en Facebook 
  
A un año de la elección histórica que lo llevó a Palacio Nacional, el presidente Andrés Manuel López Obrador dice que, si por él fuera, desaparecería al Ejército y lo convertiría en Guardia Nacional (GN), declararía que México es un país pacifista que no necesita Ejército y que la defensa de la nación, en el caso de que fuese necesaria, la haríamos todos.
Asegura que el pueblo está muy contento con el cambio –es más, está feliz– y que la inconformidad se reduce a las élites; la realidad que pintan en los medios es muy distinta a la que él percibe; se siente satisfecho con lo logrado en siete meses de gobierno en materia de economía, bienestar, combate a la corrupción, política laboral y respeto a la libertad de expresión, pero reconoce que la pacificación del país es una asignatura pendiente.
No desconoce que ha habido falta de criterio y de sentido común en la aplicación de la austeridad republicana pero advierte que a ésta aún le falta otra vuelta de tuerca y que todavía hay mucha resistencia y simulaciónen el aparato administrativo.
El Presidente considera que ya se revirtió el declive en Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), exhibe datos de estabilidad macroeconómica, defiende el cambio de lógicas económicas y de gobierno que pretende operar la Cuarta Transformación (4T), pone en perspectiva acciones que van mucho más allá de lo simbólico –como la desaparición del Estado Mayor Presidencial (EMP), que tuvo que ver con la represión en 1968 y con el asesinato de Carlos A. Madrazo– y niega con vehemencia que el Ejecutivo federal realice acciones hostiles en contra de las comunidades zapatistas o que vulnere los derechos de los pueblos indígenas con el desarrollo de proyectos regionales.
La entrevista con reporteros y directivos de La Jornada tiene lugar en el despacho presidencial de Palacio Nacional, el de las sillas verdes de alto respaldo con el escudo nacional bordado en oro, en el hueco que queda entre una mañanera que termina tarde y el despegue de un vuelo de línea que llevará a Oaxaca al mandatario. La majestuosidad del entorno impone, pero no estorba un diálogo abierto, crítico y por momentos apasionado entre López Obrador y los representantes de este diario, el más cercano a la gente, sobre todo a los pobres, dice, y del que no olvida lo que significa para el movimiento democrático de México. Y en ese tiempo acotado muchas preguntas, con sus respuestas correspondientes, se quedaron en el tintero. 
 Foto Marco Peláez
Derechos humanos, GN
LJ: Desde que usted llegó a la Presidencia han asesinado a 10 dirigentes del Congreso Nacional Indígena y seis periodistas. Esto viene de atrás y no es resultado de la 4T, pero la impunidad persiste. ¿Cómo detener esa sangría?
AMLO: Estamos trabajando todos los días con ese propósito, es un problema grave, se arraigó la violencia porque se dejaron de atender las causas y el gobierno no estaba para servir al pueblo. Lo mismo ocurrió en el porfiriato –autoritarismo, represión, antidemocracia–, sólo que éste duró 34 años, y el neoliberalismo, 36.
“Se va avanzando y se están sentando las bases, pero acabar con este régimen de corrupción, injusticias y privilegios, crear una nueva República, llevará tiempo. Hoy no se tolera la corrupción ni la impunidad. No se reprime, no se tortura, no se persigue a nadie, no se desaparece a la gente, no hay masacres, todo eso que se aplicó en el periodo neoliberal.
Vamos muy bien en la economía, el bienestar, el combate a la corrupción, la política laboral, la libertad de expresión. Pero sí, el tema más complejo es conseguir la paz.
LJ: Hay una diferencia entre el retiro de los militares que planteaba el Andrés Manuel candidato…
AMLO: No. Tan no es así que si leen mi libro 2018: la salida, van a encontrar…
LJ: Hoy están los militares en las calles a cargo de la seguridad pública, pero con otro nombre…
AMLO: No, lo plantee en el libro, no es otro proyecto. Ahí está lo de la Guardia Nacional y las propuestas que estamos llevando a la práctica. Si el país se militariza o no, es otro debate que podemos dar. No tengo ningún problema de conciencia. Bastaría con decir que el pueblo estaba en estado de indefensión, que no había una política de seguridad pública.
LJ: Pero ese Ejército, ¿no violó gravemente los derechos humanos en Guerrero? ¿Por qué regresar a eso?
AMLO: Porque ya no es el mismo comandante supremo.
LJ: Pero sí los mismos soldados, los mismos mandos…
AMLO: Que reciben órdenes.
LJ: … Y que han agraviado, lo siguen haciendo…
AMLO: No lo siguen haciendo.
LJ: En Guerrero la situación sigue siendo muy delicada.
AMLO: Si los militares violaran derechos humanos (y yo no lo permitiría), ya tendríamos recomendaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos. Esa que se hizo de la vista gorda durante el periodo neoliberal.
Esas son de las cosas en las que ustedes se confunden. No somos iguales a los gobiernos anteriores. Las fuerzas armadas reciben órdenes y ahora no han recibido ni van a recibir una orden que signifique masacrar, torturar, desaparecer, reprimir al pueblo.
LJ: ¿No tendría que pedir disculpas el Ejército por todo lo que hizo?
AMLO: Si hace falta, lo puede hacer. O lo hago yo, como representante del Estado y comandante supremo. Pero hoy son circunstancias distintas. Había órdenes de hacer todo eso.
LJ: Esterilizaron a hombres, violaron a mujeres, se torturó gente…
AMLO: Porque había la orden del Presidente. Pero ahora no hubo en los medios una información de fondo sobre la desaparición del EMP.
LJ: Sí, lo tratamos.
AMLO: Pero por encima. ¿Qué fue el EMP en la historia reciente? Tuvo que ver con la represión del 68 y con el asesinato de (el ex gobernador de Tabasco y ex presidente del Partido Revolucionario Institucional) Carlos A. Madrazo. Fue un cuerpo de élite para la represión. Y eso ya desapareció.
El Ejército mexicano es distinto a otros. Surgió de un movimiento revolucionario; un ejército popular. Los altos mandos no forman parte de la oligarquía de este país.
LJ: ¿Y el general Rebollo o los militares capturados por narcotráfico?
AMLO: Se dan esos casos, como muchos otros, en todas las instituciones, hasta en las surgidas de movimientos revolucionarios. Pasa en Cuba, en Nicaragua, le pasó a Mandela.
En todo caso, no teníamos una fuerza, un agrupamiento para enfrentar el grave problema de la inseguridad.
LJ: Pero la Guardia Nacional es una fuerza represiva, que usa la violencia.
AMLO: No, si no se le ordena. El soldado tiene profesionalismo, disciplina y es pueblo, pueblo uniformado. Puede ser reconvertido para respetar los derechos humanos y en caso extremo utilizar la fuerza, pero de manera regulada. Es un proceso de formación.
Si por mí fuera, yo desaparecería al Ejército y lo convertiría en Guardia Nacional, declararía que México es un país pacifista que no necesita Ejército y que la defensa de la nación, en el caso de que fuese necesaria, la haríamos todos. Que el Ejército y la Marina se convertirían en Guardia Nacional para garantizar la seguridad.
LJ: ¿Es deseo o es plan?
AMLO: No lo puedo hacer porque hay resistencias. Una cosa es lo deseable y, otra, lo posible. El paso que dimos fue importante porque la situación era increíble: tenemos 230 mil elementos en el Ejército, 65 mil en la Marina y podían estar asaltando frente a un cuartel y (los militares) no podían meterse porque no lo permitía la Constitución.
Tu preocupación, además de ser justa y legítima, es también mi preocupación: cómo llevar a cabo una reconversión; hacer posible que se respeten los derechos humanos y que haya un comportamiento distinto en la Guardia Nacional, formada por militares y por marinos. Es un desafío.
LJ: En las comunidades zapatistas de Chiapas la situación es muy tensa. Hay sobrevuelos miltares, rasantes.
AMLO: Eso es fantasía. Es como si yo estuviera aquí de florero, y no estoy de adorno. 
 Foto Marco Peláez
LJ: Hay muchos problemas sobre ese proceso de militarización y ocupación.
AMLO: No; está muy ideologizado el tema. Los zapatistas, a quienes respeto, no creen o no creyeron que se podía llevar a cabo la transformación por la vía pacífica y electoral. Siguen sin aceptar que no somos iguales, que tenemos convicciones y venimos de la lucha opositora. Cuando se habla de vuelos rasantes es de risa.
LJ: Lo documentó el Centro Fray Bartolomé de las Casas.
AMLO: Pues están mintiendo.
LJ: Ellos no acostumbran hacerlo.
AMLO: A veces la ideología obnubila. Todos debemos quitarnos la carga ideológica y ser muy realistas. No vamos a afectar a las comunidades. Al contrario, la mayor parte de los beneficios están orientados a los pobres. No vamos nosotros a reprimir a comunidades indígenas.
LJ: Hay grupos paramilitares que están actuando.
AMLO: Pero no lo permitimos.
LJ: Está el caso de Aldama. Sigue ahí, aunque fue Encinas…
AMLO: Y se llegó a un acuerdo.
LJ: A la semana se acabó ese acuerdo y siguieron los disparos.
AMLO: Son temas complejos.
LJ: El gobernador no ayuda.
AMLO: Ayuda, cómo no. Son diferencias producto de la democracia. En un régimen autoritario no se puede disentir. Aspiramos a la democracia... Se van a quedar con las ganas los conservadores. ¿Sabes por qué digo conservadores, más que de derecha? Porque en la izquierda también hay conservadores.
LJ: Hablando del sureste, ¿no han llegado demasiado lejos en el plan antinmigrante? Escuchamos de redadas. Más allá de la GN, está participando el Ejército.
AMLO: No son redadas; se está ordenando el flujo migratorio y protegiendo a migrantes para que no sean maltratados, víctimas de traficantes de personas, de la delincuencia. Estamos planteando que se atiendan las causas. Nadie habla, en el análisis de la crisis, que hay países en Centroamérica donde existe una confrontación social grave. Cuando estaba más crítica la situación en Venezuela a cada hora había información, pero de Centroamérica no se dice nada. Y creció el flujo migratorio a partir de que se agravó esa crisis.
Inseguridad, drogas...
LJ: En Guerrero hay 30 mil hectáreas sembradas con amapola y grupos criminales; el Ejército está allí; la droga se procesa y allí se encuentran las fuerzas armadas.
AMLO: Ahora las prioridades son otras. En el cambio de estrategia lo primero es el bienestar del pueblo y quitarle los jóvenes a la delincuencia; lo segundo, la seguridad. Por eso la Guardia Nacional. Antes lo prioritario eran los operativos para detener criminales. O algunos criminales, mientras otros tenían acuerdos; se les protegía o se les toleraba. Eso ya cambió. Tengo una preocupación que me ocupa al mismo tiempo: la atención al combate del consumo de droga. Siento que si no se reduce el consumo va a ser muy difícil bajar la incidencia delictiva. Podemos hacer mucho por reducirlo. Nos ha llevado tiempo hacer el plan, porque no sólo es una campaña para decir te hace daño consumir droga, sino dónde se va a atender a los que ya tienen la adicción, si no hay infraestructura. Estamos creándola y organizando también una campaña de concientización. No descartamos revisar la legalización o no de las drogas. Vamos a hacer lo que convenga a la sociedad.
LJ: ¿Cuál es el diagnóstico sobre la criminalidad?
AMLO: Se descompuso mucho, se crearon bandas. Pero independientemente de la tolerancia del consumo de drogas, no se hizo nada por los jóvenes y las bandas se fortalecieron con el enganche de éstos. Lo que estamos haciendo es quitarles ese ejército de reserva que tenían, achicándolas, pero aún existen y tienen hábitos delictivos. Sobre todo se produjo mucha ira, mucha saña. Hay una actitud muy despiadada en la actuación de las bandas.
LJ: Hay zonas muy identificadas que controla el crimen organizado.
AMLO: No diría eso, porque recorro todo el país. Hay zonas donde (la delincuencia) tiene predomino, aunque existe la autoridad, pero hay más tolerancia; eso está muy identificado. Jalisco está muy descompuesto; Guanajuato, aunque ahora menos; Tamaulipas, tradicionalmente; Guerrero, Michocán, Sinaloa y Nayarit son (un caso) especial porque ni modo que digamos que ya no hay delincuencia organizada, pero ha disminuido el número de homicidios. Si ven ustedes las estadísticas, no hay la violencia que había antes.
LJ: ¿Habrá puesto orden ahí El Mayo Zambada?
AMLO: Mucha de la violencia, los homicidios, tienen que ver con enfrentamientos entre bandas. Donde hay más bandas hay más homicidios. No es todo el país; hay días en los que no hay homicidios en la mitad de los estados.
LJ: ¿Este comportamiento se ha dado de manera natural o ha incidido el gobierno estableciendo algún diálogo?
AMLO: No. Es una dinámica que viene de atrás. Lo de Jalisco ya estaba así, Guanajuato ya estaba así y otros estados que se mantienen con poca violencia. En general se ha mantenido el número de homicidios, no hemos podido disminuirlos y espero que lo logremos en poco tiempo. Bajamos otro delito que no tiene cifra negra, el robo de vehículos. Lo demás es muy relativo porque muchos no se denuncian.
LJ: ¿A qué atribuye el repunte de secuestros?
AMLO: No tengo información de que hayan aumentado.
LJ: El combate al huachicol, ¿llevó a los delincuentes a otros ilícitos?
AMLO: Sí, pero no al secuestro. Lo del huachicol sí fue un éxito: en tres meses se redujo en 95 por ciento y eso no es un asunto menor, porque se robaban 80 mil barriles diarios y ahora el promedio es de 4 mil. En dinero se robaban como 65 mil millones al año; si seguimos, ahorraremos 50 mil millones. Parecía imposible lograrlo, tanto que ese robo ya lo tenían contabilizado, era parte de las cuentas de Hacienda, y se logró controlar.
LJ: En un negocio de 60 mil millones de pesos cuesta trabajo entender que a varios meses del inicio del combate al huachicol todavía haya tan pocos imputados por ese ilícito.
AMLO: Es porque no es fácil judicializarlo. Lo que nos importaba era terminar con el robo y poner orden. Quisieron jugar a las vencidas y no pudieron.
LJ: Un robo de semejantes dimensiones tendría que llegar hasta el conocimiento del Presidente.
AMLO: Ah, claro, sí. Todo lo que tiene que ver con los grandes negocios ilícitos tiene que ser tolerado por el Presidente. Ni modo que él no sepa.
Economía, austeridad
LJ: Usted dice que la economía marcha bien, pero muchos observadores dentro y fuera de México sostienen lo contrario: que la economía está desacelerando, perdiendo fuerza. ¿Qué es lo que usted ve que ellos no perciben?
AMLO: Consideramos que si no hay corrupción puede haber crecimiento económico, que la corrupción no permite el crecimiento. Ningún sistema económico funciona con una corrupción como la que imperaba. No sólo es crecimiento, es desarrollo, porque crecer es que haya riqueza; desarrollo es que haya y se distribuya la riqueza.
De las variables macroeconómicas: no hay inflación; eso no lo destacan, (pero) hay menos inflación que el año pasado, no es poca cosa. Y no hay porque no han aumentado los precios de los energéticos, los hemos mantenido en términos reales.
LJ: Según los datos del Inegi, subió el desempleo.
AMLO: ¡Ah, pues es que estamos en lo mismo! El Inegi no toma en cuenta que hay 600 mil inscritos en el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, y 200 mil jornaleros (incorporados al programa Sembrando Vida).
LJ: Pero esos empleos no los genera la dinámica económica, sino…
AMLO: Ah, cómo no, discúlpame, pero no. Esa es la concepción anterior donde todo lo hacía el mercado, eso es lo que está en disputa, esos esquemas; estamos actuando de otra manera. No es el mismo gobierno, la misma política económica, no fue un simple cambio de gobierno; es un cambio de régimen, medimos de otra manera. Hay un desplegado quejándose de que lo que autorizaron los diputados no es un Plan Nacional de Desarrollo. Es el plan más cercano a la realidad desde el general Lázaro Cárdenas. Sólo ha habido tres planes de desarrollo: el de Partido Liberal de 1906, el Plan Sexenal del cardenismo y éste. Hasta nuestros técnicos querían modificarlo, porque no tiene nada que ver con la concepción tecnocrática.
LJ: ¿Es el plan que envió la Secretaría de Hacienda a la Cámara de Diputados?
AMLO: No, el que mandamos nosotros (Presidencia). Hacienda envió anexos en la misma línea. El Plan Nacional de Desarrollo es distinto. Habla de cosas que no hablaban otros planes. En el periodo neoliberal se ajustaban a las recomendaciones del extranjero, las llamadas reformas estructurales, la agenda impuesta. Les voy a dar una primicia porque de eso no se ha dicho nada en los medios: el peso es la moneda que más se ha fortalecido en el mundo este año. ¿Lo sabían?
LJ: Eso depende de las tasas de interés en Estados Unidos…
AMLO: No. Ese dato es muy importante. ¿Por qué? Empiezan los expertos: ‘Porque están muy altas las tasas de interés, hay visos de recesión en la economía estadunidense’, X o Y, pero hay una realidad: el peso es la moneda más apreciada en el mundo.
“¿Por qué digo que va bien la economía? Porque hay bienestar; porque no hay corrupción; no hay inflación; el peso está fortalecido. ¿Qué nos falta? Crecimiento. Es un proceso, pero nuestros adversarios están apostando a que no habrá. Yo sostengo que sí.
“Estamos sentando las bases para eso. No es crecer por crecer, queremos que haya crecimiento sin destruir el medio ambiente, manteniendo nuestra soberanía, nuestra política de fortalecimiento del mercado interno. No se trata de dar contratos para que explotemos el gas mediante el frackingo permitir que se usen semillas transgénicas para que haya autosuficiencia alimentaria. No es crecer a toda costa.”
LJ: Ha mencionado la necesidad de que el sector público tenga el complemento del privado. ¿Existe confianza de inversionistas en su gobierno, sobre todo, a partir de los contratos del aeropuerto, lo que pasa en CFE? ¿Cuál es su relación con el sector privado?
AMLO: Muy buena, pero no estamos de acuerdo en todo. Antes ellos mandaban. La reforma energética se hizo para favorecerlos, incluso toda la estructura administrativa fue secuestrada por los hombres de negocios, por influyentes, ni siquiera son empresarios, sino traficantes de influencias. Eso que hicieron con los gasoductos no se da en ninguna parte del mundo.
“Les dieron contratos para hacer los gasoductos a 20 años. Si un gasoducto costaba mil millones de dólares, terminábamos pagando 8 mil millones de dólares; si se interrumpía la construcción, teníamos que pagar multas; si lo paraban los yaquis, teníamos que pagarles. Al final de la obra, el gasoducto no pasa a ser parte de la CFE. El dueño es el que construye. Es increíble. Dicen: ‘Vamos así a atraer inversión’. Sí, pero no podemos permitir eso.
“Afortunadamente, no todos los inversionistas tienen esa visión de rapacidad. Hay inversionistas extranjeros que quieren hacer negocios lícitos y exportar desde México.
“De ahí la importancia del Tratado México-Estados Unidos-Canadá, por eso sigue llegando la inversión. Evitamos el conflicto con Estados Unidos y ese sí iba a ahuyentar la inversión, no el que se revisen los contratos leoninos o el dejar de entregar contratos a empresas que supuestamente van a invertir para explotar, para extraer petróleo y no lo hacen.
Llevamos cuatro años de reforma energética. ¿Cuánto producen las empresas que recibieron los contratos? Cinco mil barriles diarios. ¿Cómo vamos a dar nuevos contratos si no invierten? ¿Qué les he dicho con claridad? Ustedes abren o cierran la puerta. Si cumplen con lo que firmaron y se extrae petróleo, adelante; si no, ¿cómo les vamos a dar más contratos?
LJ: Hay una política clara de eficientar el gasto público, pero la austeridad está siendo excesiva y tiene detenida la inversión del sector público. ¿Ha habido un exceso en la austeridad? ¿Qué va a pasar en los siguientes meses con el gasto público?
AMLO: Todavía falta más austeridad al gobierno, todavía le vamos a dar otra vuelta a la tuerca, porque era un exceso. Para mantener el régimen de corrupción, el gobierno tenía que maicear a los funcionarios, a medios de comunicación, a la llamada sociedad civil. El presupuesto se orientaba básicamente a mantener al gobierno. Todo el presupuesto se quedaba ahí mismo: sueldos de 700 mil pesos mensuales, aviones de lujo, helicópteros, servicio médico privado, cajas de ahorro especial. El EMP estaba compuesto por 8 mil elementos para cuidar al Presidente; ganaban más que los soldados, era un cuerpo de élite. Había un exceso en todo; organizaciones sociales que recibían miles de millones de pesos, grandes empresas y bancos que no pagaban impuestos.
LJ: ¿De qué magnitud será esa vuelta de tuerca?
AMLO: Hay todavía mucha resistencia al interior del mismo gobierno y hay simulación. (Felipe) Calderón creó direcciones adjuntas al por mayor y la instrucción es que no las haya. Sin embargo, hace dos o tres días lo dije: Sigue habiendo direcciones adjuntas. Hay un caso de un director adjunto que manda un oficio a trabajadores de base diciéndoles que están despedidos, cuando es su cargo el que ya no existe. La instrucción es no tocar a trabajadores de base.
LJ: Pero se les ha tocado.
AMLO: Sí, porque se han cometido abusos y los estamos reparando.
LJ: El caso del Imer es un ejemplo de cómo se ha llegado a veces al extremo.
AMLO: No, es que se manejó mal, es una falta de sentido común. ¿Por qué dejar sin trabajo a quienes ganan 5, 6 mil pesos, para ahorrar 10 millones? Es lo que se le daba a un columnista el año pasado. No debieron hacer eso.
LJ: ¿Se trata de hacer tabla rasa con todos aquellos que ganan por honorarios?
AMLO: No, es falta de criterio. Hay que entender que a los de abajo, a los que están trabajando, se les debe de respetar. El ajuste es arriba. Cuando se habla de austeridad, de inmediato se vincula con recorte de personal. Nuestra austeridad es la política de los liberales de la Reforma, que zurcían sus trajes. Esa es la austeridad nuestra. Pero quedaron fantoches que actúan con prepotencia, porque antes había gobiernos de lujo.
LJ: ¿Cuántos despidos ha habido en este gobierno?
AMLO: Pocos, muy pocos; nada que ver con los 40 mil trabajadores que despidió Calderón de Luz y Fuerza del Centro, para que no nos comparen; porque la tabla rasa se aplica a veces también en la visión de los medios y no somos iguales. Es importante que haya austeridad, porque el presupuesto tiene que llegar a la gente. ¿Por qué maiceaban? Porque así podrían saquear, así tenían los potentados sometido al gobierno, que era de ellos. Por eso se reformó la Constitución en el periodo neoliberal, para saquear. Este reparto de privilegios a altos funcionarios era como la manteca, como la grasa, y suprimirla no tiene que ver con trabajadores de base.
“Nuestros adversarios se apoyan en esas injusticias que se han cometido, o en el que ‘faltan las medicinas’; ‘¡qué barbaridad, los niños con cáncer se van a quedar sin medicina!’ Como si nosotros estuviésemos propiciando que sucedan esas cosas.
“¿Qué hay en el fondo? Que estamos terminando con un negocio en la compra de medicinas, eso sí que era otro huachicol. Había tres empresas que le vendían al gobierno 65 mil millones de pesos en medicinas al año. Cuando ya no tienen estos negocios viene toda una campaña.”
LJ: Hace un año cuando gozaba del triunfo, ¿se dio cuenta de la profundidad del pozo? ¿Estaba consciente de que el cambio, quitar la corrupción, iba a tener consecuencias en el pueblo?
AMLO: Es que el pueblo está contento con el cambio. Está feliz.
LJ: ¿No hay sacrificios?
AMLO: No, al contrario; el pueblo está recibiendo lo que no recibía antes. Los inconformes son los de la élite, la mafia del poder. Pero la gente está contenta. El pozo es más sencillo de lo que yo imaginaba, porque se trata de acabar con la corrupción y eso depende, en un sistema presidencialista, de la voluntad del jefe del Ejecutivo. Es muy distinto el mundo que pintan en los medios –y los incluyo a ustedes, respetuosamente– del que yo estoy viendo.
Nosotros consideramos que si no hay corrupción puede haber crecimiento económico. Ningún sistema económico funciona con una corrupción como la que imperaba. Y no sólo es crecimiento; es desarrollo, porque crecer es que haya riqueza; desarrollo es que haya y se distribuya la riqueza.
LJ: Pero el combate a la corrupción no debe reñirse con la eficiencia. Ahí está el problema del fertilizante en Guerrero. Había mucha corrupción, pero ahora no hay eficiencia. Los Servidores de la Nación convocan a ejidatarios y a comuneros, llegan tarde, no van, se portan despóticamente. Hay que trasladar ese fertilizante a 133 almacenes, hacen falta 4 mil 800 tráileres. No lo previeron.
AMLO: No, todo eso existe, o sea, pero se va a resolver. Yo tengo la información de que en 15 días, el 15 de julio, se termina el programa.
LJ: Hay el problema de la logística.
AMLO: Es lo que me está diciendo el secretario de Agricultura, o sea, vamos a esperar.
LJ: ¿Y Pemex?
AMLO: Lo tengo ya resuelto.
LJ: ¿Ya no es obsesión?
AMLO: Ya no. (Las bases para el rescate de) Pemex ya están. Venía en picada la producción, dejaron una situación más que crítica. Se estaba cayendo. La tendencia en la caída en la producción era alarmante. Ahora estaríamos extrayendo, si seguía la tendencia, un millón 500 mil barriles, y logramos detenerla. Estamos trabajando en 22 campos petroleros y hemos tenido suerte, hemos encontrado petróleo.
LJ: ¿Y la parte financiera?
AMLO: Está resuelta. Suscribimos un acuerdo que nunca se había realizado en la historia con 22 bancos, para un fondo revolvente de 8 mil millones de dólares, con eso salimos. En el sexenio, lo financiero está resuelto. Pero más importante es que ya empezamos a perforar y a finales de año aumentaremos la producción. Lo mismo, la refinación. ¿Qué no está resuelto? El gas, la petroquímica, porque ahí dejaron chatarra, la acabaron. Con eso no vamos a poder; vamos a sentar las bases para la reconstrucción, pero llevará más de un sexenio. Sí vamos a avanzar mucho en la generación de energía eléctrica y en energías alternativas.
LJ: ¿Qué tan arriba va a llegar lo de Emilio Lozoya-Alejandro Gertz Manero?
AMLO: Hoy me decían que Gertz Manero estaba en contradicción, que no daba confianza, porque ¿cómo tenía de abogado a (Javier) Coello (Trejo) y al mismo tiempo él defiende a Lozoya (Austin)? Les digo: Pues sí, puede ser que sea contradictorio, habría que verlo. Pero hay un hecho, a Lozoya no le habían dictado orden de aprehensión y ahora ya la tiene. Que se fugó, sí, pero ni siquiera se habían atrevido o decidido dictar orden de aprehensión.
El asunto llegará hasta donde la fiscalía lo considere; es autónoma, ese es otro cambio. La derecha, los conservadores, ya no me gusta decirle, derecha, es mejor conservadores, porque abarca más...
LJ: Lo acusan de polarizar por eso.
AMLO: Me gusta la polémica. Es que es importantísima. Más que meter a la cárcel a los responsables del desastre neoliberal, debemos condenar el modelo, combatir al conservadurismo.
LJ: ¿Y el no juzgarlos, no significa impunidad?
AMLO: No, porque las denuncias que están en curso continúan. No hay protección para nadie, no hay impunidad. He planteado que políticamente es mejor el punto final, ver hacia adelante. Si así, en lo que llevamos, están nerviosos y alterados, imagínense cómo estarían.
El reloj de pared antiguo del despacho presidencial marca cada media hora con timbres escandalosos. Nadie voltea a verlo, pero todos están conscientes de que el tiempo está por agotarse, porque ya no hay avión presidencial que despegue a la hora en la que el mandatario quiera y aún queda mucho por abordar de entre eso que llaman los asuntos nacionales. Y las últimas preguntas se agolpan con la intención de abarcar mucho.
Pueblos indígenas
LJ: ¿Estaba muy roto el país?
AMLO: No, porque la grandeza de México está en la cultura del pueblo. Es lo que siempre nos ha salvado y fue lo que nos salvó ahora. Es increíble lo que tiene el país. (A los neoliberales) nunca les interesó el sureste, y tan no les interesó que no privatizaron las vías del tren (en la península de Yucatán). Imagínense lo que es ahora contar con el derecho de vía de mil kilómetros.
LJ: ¿ No habría que consultar con los pueblos indígenas por los que pasará ese proyecto?
AMLO: Ya se está haciendo.
LJ: Pero no en los términos del convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
AMLO: Sí se está haciendo.
LJ: Hay gran inconformidad.
AMLO: No coincido contigo. He estado allá. He escuchado su voz. Por eso hablaba de dos mundos distintos, porque yo he sometido a consulta, dicen los conservadores a mano alzada…
LJ: ¿No se tendría que realizar la consulta de otra manera?
AMLO: Se ha organizado en las comunidades indígenas, se han hecho las consultas. Te diría que no hay rechazo, no hay. Bueno, minoritario.
LJ: A ellos les recuerda el Plan Puebla-Panamá.
AMLO: Sí, porque muchos creen que somos iguales; esto pasaba con el zapatismo. (El subcomandante insurgenteMarcos llegó a decir que éramos el huevo de la serpiente y que era mejor no votar.
LJ: ¿La Ciudad de México está en su agenda?
AMLO: Me preocupa porque la seguridad se descuidó mucho en los últimos tiempos, sobre todo el año pasado. Soltaron todo, se descuidaron y en una de esas hasta lo promovieron desde el gobierno.
LJ: ¿Desde el gobierno federal?
AMLO: Desde el local. Permitieron que se asentaran bandas.
LJ: ¿Fue una decisión consciente?
AMLO: Sí.
LJ: ¿Pactos?
AMLO: Acuerdos, por eso se agravó; es increíble que en un año el problema haya crecido tanto y que ahora todo el cuestionamiento sea a (la jefa de gobierno) Claudia (Sheinbaum), como si hubiese surgido con ella. Muy injusto, el tratamiento.
No había la incidencia delictiva que se empezó a manifestar el año pasado ¿Cuándo se había visto, seis homicidios diarios en la ciudad? Yo dejé el gobierno con menos de dos al día; Marcelo conservó ese porcentaje; Mancera, hasta la mitad de su gobierno, siguió igual, y luego se va a seis a veces a 10, y esto, vinculado a delincuencia organizada. ¿Qué pasó? ¿Se descuidaron o lo toleraron? Nada más hay de dos.
LJ: ¿No hay pruebas de que fuera una..?
AMLO: No sé, eso corresponde explicarlo a la autoridad de la Ciudad de México, pero a mí, que vivo aquí, que tengo el pulso, me llamó la atención de cómo (la violencia) creció así, exponencialmente. Una situación mucho muy complicada en seguridad.
LJ: ¿Y por eso el despliegue de la Guardia Nacional aquí?
AMLO: Para ayudar. No sé si tenían ustedes esta información del crecimiento de la inseguridad y de la operación de bandas. Por eso la Guardia, no en todos lados, porque (el fenómeno) está focalizado y ya Claudia tiene un buen diagnóstico.
Se me hace muy tramposo, inmoral, que los que provocaron el problema ahora sean los críticos principales.
LJ: La prisa de las circunstancias deja un resquicio para la referencia a otra clase de apresuramiento...
AMLO: La política es pensamiento y acción. Ahora es acción. El lunes, en mi discurso, no voy a conceptualizar, no voy a hacer teoría; voy a usar una frase del revolucionario que más admiro, el general (Francisco J.) Múgica, que decía: Hechos, no palabras. Demostraré que es mucho lo que se ha hecho.
Tengo prisa, porque este año quiero dejar sentadas las bases de la transformación: cero corrupción, cero impunidad, rescate de campo, bienestar, seguridad. De modo que si pasara algo, que yo me tuviese que ir el año próximo, a los conservadores les costaría muchísimo trabajo, les sería misión imposible dar marcha atrás a lo que vamos a dejar establecido desde este año.
LJ: ¿Por qué dice si me tuviera que ir...?
AMLO: Es que no sabemos qué nos depara el destino y esto es una transformación. Y por eso mi prisa en avanzar.

Dinero

La batalla contra el pulpo de las medicinas // Divorcio de 38 mil millones de dólares // Tres marchas // El sábado, colorida muchedumbre
Foto
▲ La Asociación Mexicana de Estudios sobre Cannabis realizó un plantón en el Zócalo; piden al gobierno respetar derechos de usuarios de la mariguana.Foto Pablo Ramos
M
uchos años atrás, los fabricantes vendían directamente las medicinas al IMSS y demás instituciones públicas. Tenían que pagar mordidas a los funcionarios. La legislación Foreign Corrupt Practices Act (Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero) de Estados Unidos hizo que los moches fueran muy riesgosos. Entonces prefirieron vender a través de comercializadoras que se encargaron de la relación con los funcionarios; si había corrupción, se lavaban las manos. Por supuesto, los precios no eran los mejores. La administración de López Obrador intenta romper con el modus operandi de una docena de comercializadoras que constituyen un oligopolio. Se ha enfrentado a resistencias. Sin embargo, el viernes pasado hizo una compra, con un nuevo modelo, que equivale a cerca de 7 mil millones de pesos, de los cuales se ahorraron alrededor de mil millones. Sin embargo, se declararon desiertas algunas claves de medicamentos y materiales de curación. Lo anterior en razón de que no se presentaron proveedores al proceso o lo hicieron con precios mayores a los de referencia. Hacienda informa que el abasto de medicamentos está garantizado. Por un lado, existe un contrato consolidado suscrito por la administración anterior, el cual concluye hasta el 31 de diciembre de 2019; por otro, la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público prevé la posibilidad de llevar a cabo adjudicaciones directas de manera inmediata. Faltan por ser libradas más batallas contra el oligopolio.
Se divorcian, pero no del dinero
El multimillonario fundador de Amazon, Jeff Bezos, cederá en los próximos días una participación de cuatro por ciento de las acciones de la compañía a su esposa MacKenzie Bezos, como lo han convenido en su divorcio, informa Bloomberg. Su valor es de 38 mil millones de dólares. La cifra convierte ese divorcio, por un gran margen de diferencia, en el más caro en la historia. Este es el Godzilla de todos los divorcios, dijo Peter Walzer, presidente de la Academia Americana de Abogados Matrimoniales y socio fundador de WalzerMelcher. Nada se le acerca debido a la cantidad de riqueza que se está dividiendo. Jeff Bezos, de 55 años, sigue siendo la persona más rica del mundo, con una participación de 12% en Amazon con un valor de 112 mil millones de dólares. Seguirán siendo amigos y trabajando juntos en algunos proyectos.
Marchas
La marcha fifí del domingo terminó en los restaurantes de Polanco y Lomas de Chapultepec. Uno de los más caros de la ciudad, el Morton’s, en Paseo de las Palmas, a eso de las tres de la tarde estaba lleno. Fueron llegando los ciudadanos que salieron a expresar su rechazo a la actual administración, exhaustos y sudorosos, después de cumplir con sus deberes cívicos, a refrescarse con un buen vino mientras esperaban el platillo principal –la especialidad es la carne–, cuyo precio ronda los mil pesos. Algunos no le hicieron el feo a la cerveza. Por ahí alguien corrió la versión de que estaba en una mesa el actor Richard Gere, pero uno de los capitanes aclaró que era Gerardo Ruiz Esparza; segunda vez que lo confunden, pero esta ocasión el error no llegó a redes sociales. El funcionario del sexenio de Peña Nieto, recordado por el socavón de Cuernavaca, lamentable suceso en que fallecieron dos personas, lucía muy animado, muy quitado de la pena, como quien trae en el bolsillo una garantía de impunidad. ¿Y qué pasó con la marcha fifí? Juntó muy poca gente, corrieron a su principal promotor, Vicente Fox, y algunos dirigentes riñeron. La otra marcha, Orgullo 41: Ser es resistir, reunió a una colorida muchedumbre. En 2009 la capital reconoció el matrimonio civil entre personas del mismo sexo y su derecho a la adopción. Hoy tendrá lugar una concentración en el Zócalo, con festival incluido, para celebrar el primer aniversario del triunfo de la izquierda que llevó a AMLO a Palacio Nacional.
Twiteratti
–¿Y nosotros por qué venimos a esta marcha, mamá?
–Para protestar contra Andrés Manuel López Obrador.
–¿Qué nos hizo él, mamá?
–Ya no nos deja robar tranquilos en el país, hijo.
#30DeJunioProtestaNacional#MarchaFifí
Twitter: @galvanochoa
FaceBook: galvanochoa

Astillero

Oposición valida a AMLO // Anemia numérica y política // Marcha gay, numerosa y fuerte // Inicia Guardia Nacional militar
Foto
▲ Aspecto de la marcha contra López Obrador en su recorrido por Paseo de la Reforma, en la que muchos asistentes pidieron la renuncia del Presidente.Foto Luis Castillo
L
a deshilachada oposición al gobierno de Andrés Manuel López Obrador acabó este domingo regalándole la mejor validación posible: en términos numéricos, ideológicos, programáticos y políticos se mostró tan precaria y desorganizada (con visos de involuntaria comicidad en algunos momentos de pleitos internos en el tapanco mareador en la Ciudad de México, o con manifestantes pugnando por echar de la marcha a Vicente Fox en León) que acabó por confirmar la supremacía actual (que, obviamente, no puede ser eterna) del andresismo-morenismo y la persistente incapacidad de estructurarse y alcanzar banderas políticas que prendan por parte de los opositores que, sin embargo, se mueven...
Lo sucedido ayer estaba más que previsto, pero la desesperación de los estrategas de la oposición a AMLO los llevó a casi repetir el escenario de fracasos anteriores. Hubo más gente que en la manifestación antiamlista previa, pero en una proporción que ni siquiera de manera representativa corresponde a la baja en encuestas de opinión pública que las firmas del ramo comienzan a adjudicar al político tabasqueño.
No tienen líderes: Felipe Calderón Hinojosa no se atrevió a ir al Monumento a la Revolución ni se incorporó en algún tramo rumbo al Ángel de la Independencia. Sabe que su activismo es repelido por manifestantes que no están de acuerdo con su desconchinflada pretensión de armar un partido familiar, denominable México Libre (¡salud!, podría ser uno de los rubros de mejoría que prometiera la nueva organización felimargarista).
Lindando con lo grotesco, Chente Fox fue conminado, megáfono en mano, a que abandonara una marcha en León, Guanajuato, que no quería ser utilizada ni mal entendida a causa de la presencia de políticos, pero el rechazado ex presidente se aferró a participar, entre entercadas menciones de ni madres. Y en la Ciudad de México uno de los personajes que lideraron fue el conductor de noticieros Pedro Ferriz de Con, quien aspiró a ser candidato presidencial sin partido.
Y, salvo la coincidencia coral en algunas consignas, y el rechazo a López Obrador en distintas formas y modos, no hubo ni hay ninguna propuesta política viable, un plan real de construcción de una organización opositora en serio. Desahogo, en todo caso, es lo que hubo. Contrastante en número, actitud y fuerza respecto a la marcha del día anterior, fue el sábado del orgullo gay que mostró a una comunidad dispuesta a defender sus derechos y a ensanchar caminos de visibilidad y participación en los asuntos públicos. Y es de suponerse que apabullada será esa marcha de opositores al andresismo cuando se realice, hoy, la concentración masiva en el Zócalo capitalino.
Pero, como se apuntaba líneas atrás: y, sin embargo, se mueve. No debe centrarse el análisis en la marcha dominical en sí (que en Monterrey tuvo como eje al Congreso Nacional Ciudadano, dirigido por el extraño personaje llamado Gilberto Lozano, mientras en Morelia, por ejemplo, participaba la hermana de Felipe Calderón, llamada Cocoa). Más allá del resultado de estas movilizaciones en las que son visibles los intereses de grupos políticos específicos (lo que las hace poco atractivas para ciudadanos que repelen ese tipo de ambiciones grupales o partidistas), hay un segmento social que va ensanchando sus preocupaciones respecto al rumbo del país y la manera de administrarlo.
Al mismo tiempo que sus opositores mostraban anemia, López Obrador encabezaba en el Campo Marte la ceremonia de arranque del proceso de militarización del país a título deGuardia Nacional. A diferencia del civil Alfonso Durazo, secretario que augura logros históricos, el general que dirige dicha Guardia, Luis Rodríguez Bucio, advirtió que hay que administrar las expectativas a corto plazo. Lo cierto es que el despliegue por la paz de soldados, marinos y policías federales ha iniciado. Ya se irán viendo los resultados, entre riesgos y esperanzas.
Twitter: @julioastillero
Facebook: Julio Astillero

México SA

Endeudados hasta la coronilla // Débito per cápita: 85 mil pesos
L
os últimos tres gobiernos neoliberales (Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto), que hoy cínicamente se autoproclaman salvadores de la patria, endeudaron a los mexicanos a niveles nunca vistos, de tal suerte que en esos dieciocho años el saldo de la deuda pública federal se multiplicó por cinco (en números cerrados, de dos a 10 billones de pesos) sin beneficio alguno para el país, el crecimiento económico ni el desarrollo social.
Hoy, los mexicanos cargan con un colosal fardo (en los planos federal, estatal y municipal) que consume buena parte del ingreso público, de por sí escaso, que complica en grado sumo el sano manejo de las finanzas públicas, amén de que en el plazo de referencia el débito por habitante creció de 10 mil pesos con Fox a alrededor de 50 mil pesos con Calderón y a más de 85 mil pesos con Peña Nieto.
La Auditoría Superior de la Federación divulgó su análisis sobre la Cuenta de la Hacienda Pública Federal correspondiente a 2018 y su balance sobre la situación financiera del sector público presupuestario 2012-2018, en el que se aborda, entre otros, el tema de la deuda del Estado y de ambos se toman los siguientes pasajes.
Entre 2012 y 2018 las emisiones de deuda interna del sector público federal se incrementaron a una tasa de crecimiento media anual(TCMA) de 3.9 por ciento (casi el doble que la economía), principalmente por la mayor demanda de recursos de las empresas productivas del Estado (EPE) y de la banca de desarrollo.
Es destacable el incremento de 15.4 y 12.3 por ciento real en las emisiones de deuda del sector público federal de 2012 y 2014. Notablemente, en 2018 alcanzaron un monto de tres billones 815 mil 509.3 millones de pesos, cifra superior en 5.4 por ciento real respecto al monto colocado en 2017.
Del total de las emisiones del año pasado, 83.3 por ciento las ejecutó el gobierno federal, seguido del 11.6 por ciento de la banca de desarrollo, y el restante 5.2 por ciento que hicieron Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad.
El gobierno federal también mantuvo gran actividad en los mercados internacionales, lo que hizo que entre 2012 y 2018 las colocaciones de deuda externa registraran una tasa de crecimiento media anual de 3.2 por ciento, particularmente por el aumento de demanda de recursos de las empresas productivas del Estado, destacando las de 2016, cuando aumentaron 83.6 por ciento anual.
Para 2018, el sector público federal colocó en los mercados internacionales 43 mil 788.6 millones de dólares, monto mayor en 18.9 mil millones a la cifra contratada en 2017.
En este ámbito, destaca la activa participación de las EPE, pues concentraron 47.6 por ciento de las emisiones realizadas en el exterior, seguido de la banca de desarrollo (34.4) y el 18 por ciento restante para el gobierno federal.
Entre 2012 y 2018, los pagos a capital de la deuda interna del sector público federal crecieron a una TMCA de 4.7 por ciento real, particularmente, por los mayores pagos efectuados por las EPE y la banca de desarrollo.
En el comparativo anual, las mayores amortizaciones de la deuda interna del sector público federal se observan durante los ejercicios fiscales 2012, 2014 y 2016, cuando crecieron 16.9, 12.5 y 11.6 por ciento real; ello estuvo asociado al aumento de los recursos para refinanciamiento, recompra de pasivos y amortización de capital de las obligaciones financieras contraídas en ejercicios fiscales anteriores.
De acuerdo con la Cuenta Pública de 2018, el sector público federal amortizó 3 billones 358 mil 725 mil millones de pesos. Del capital total amortizado en el mercado externo, 82 por ciento lo reali-zó el gobierno federal, mientras el 18 por ciento restante lo ejercieron las EPE y la banca de desarrollo.
Al cierre del año pasado, el saldo de la deuda neta del sector público federal fue de 10 billones 830 mil millones de pesos, 57 por ciento de aumento real con respecto de 2012.
Las rebanadas del pastel
Cómo estará el asco que provoca, que a Vicente Fox lo corren hasta de la marcha anti-AMLO que, se supone, él convocó.
Twitter: @cafevega

EDITORIAL La Jornada

Guardia Nacional: esperanza y riesgo
E
l presidente Andrés Manuel López Obrador tomó protesta a los primeros efectivos operativos de la Guardia Nacional (GN), ayer en el Campo Marte de esta capital, con lo cual comienzan formalmente las funciones y el despliegue de esta nueva corporación en el territorio nacional.
En ese acto, tanto el mandatario como los secretarios de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo; Defensa, general Luis Cresencio Sandoval, y Marina, José Rafael Ojeda Durán, coincidieron en la gravedad del deterioro alcanzado por la seguridad pública en el país y enfatizaron las características a las que debe ceñirse la nueva formación: profesionalismo policial, respeto a los derechos humanos, uso regulado de la fuerza y proximidad con la población.
Después de meses de críticas al proyecto de la GN, por parte de organizaciones de la sociedad civil, fuerzas opositoras y hasta de las propias filas de Morena –el partido del Presidente– el Congreso de la Unión aprobó por virtual unanimidad una fórmula de compromiso para modificar la Constitución a fin de permitir la participación temporal –por cinco años– de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública, misión en la que fueron involucradas en forma contraria a la Carta Magna desde el inicio del sexenio de Felipe Calderón y en la que permanecieron a lo largo del de Enrique Peña Nieto.
El argumento esgrimido para mantener esa anomalía fue que se necesitaba tiempo para profesionalizar, depurar y moralizar a las corporaciones policiales civiles de los tres niveles de gobierno, objetivos que nunca se concretaron. A la postre, el gobierno actual arrancó en un contexto de descomposición institucional de los cuerpos policiales, violencia recrudecida, delincuencia fuera de control y, en consecuencia, una zozobra generalizada en los ciudadanos y una sensación de total desamparo.
El proyecto lopezobradorista ha prometido un cambio de paradigma en la estrategia de seguridad pública y combate a la criminalidad. Uno de los puntos de esa propuesta es la creación de la GN, gestada y entrenada principalmente por las fuerzas armadas.
Esta característica es la que ha generado la mayor parte de las críticas al proyecto, habida cuenta de que en el pasado los institutos armados del país han sido utilizados en tareas de represión política y su participación en la llamada guerra contra el narcotráfico emprendida por Calderón y proseguida por Peña dio pie a numerosas denuncias de violaciones a los derechos humanos.
La apuesta de López Obrador consiste en que esas mismas fuerzas armadas, bajo un mando supremo civil de orientación claramente diferenciada de los gobiernos anteriores, logren conformar una corporación orientada a la paz, la realización de tareas policiales y ajena a las lógicas bélicas consustanciales al ámbito militar. Se trata de una apuesta arriesgada que, de fracasar, podría afectar buena parte de la legitimidad del mandatario, porque 12 años de políticas de seguridad fallidas, inseguridad, violencia y atropellos a la población han erosionado la paciencia social y la credibilidad de las instituciones.
En tales circunstancias, la GN tiene ante sí dos enormes desafíos: marcar una diferencia real en materia de pacificación y reconstrucción de la seguridad pública, por un lado y, por el otro, conseguirlo sin vulnerar las garantías individuales, las libertades y los derechos humanos de los civiles. Cabe hacer votos por que lo consiga, pues ante la violencia, la inseguridad y el acoso delictivo, el país no aguanta más.

Un año de congruencia y estabilidad

John M. Ackerman
L
o más destacable de los 12 meses que han trascurrido desde la revolución ciudadana del 1º de julio de 2018 es, por un lado, la absoluta congruencia de Andrés Manuel López Obrador y, por el otro, la estabilidad política y económica que se vive en el país.
Primero, López Obrador ha ido cumpliendo con cada uno de sus compromisos de campaña sin variar un ápice su proyecto inicial. Lo normal es que la victoria y el poder transformen a los seres humanos. La realidad se ve diferente desde las alturas y los mareos pueden ser fuertes y profundos. El borracho y el cantinero tienen perspectivas distintas y siempre hay tentaciones para abusar de los cargos gubernamentales.
Por ejemplo, a estas alturas, 12 meses después de la elección y siete meses después de asumir la Presidencia, Vicente Fox ya había traicionado la esperanza del pueblo mexicano y pactado con el viejo régimen. Igualmente, Felipe Calderón había lanzado sorpresivamente, y sin consultar a nadie aparte de Washington y el Pentágono, una cruenta guerra contra las drogas. Enrique Peña Nieto, por su parte, ya contaba con docenas de presos políticos y tenía el país en llamas por su terca insistencia en las corruptas reformas educativa y energética.
Pero López Obrador sigue siendo exactamente lo mismo de siempre: un hombre humilde, honesto y trabajador que se levanta muy temprano para revisar las estadísticas delictivas del día anterior, girar órdenes a su gabinete de seguridad y sostener un diálogo circular con los representantes de los medios.Trabaja 16 horas al día los ocho días de la semana sin aflojar el paso por un segundo en su compromiso con la transformación del país.
La austeridad republicana es ya una realidad. La venta del avión presidencial y los autos de lujo, la reducción de los salarios de los altos funcionarios, el recorte de plazas innecesarias, y la eliminación de asesores, viajes, gastos y contratos onerosos ya están generando un importante superávit fiscal. La recaudación de impuestos también se ha aumentado en comparación con los años anteriores. Y la eliminación de tajo de la corrupción y el huachicoleo empieza a enderezar la nave del Estado y canalizar los recursos públicos a la resolución de los grandes problemas nacionales.
Ya fluyen las becas para jóvenes, estudiantes, discapacitados y personas de la tercera edad. Se aumentó el salario mínimo y se aprobó una histórica reforma laboral que garantiza la democracia sindical. También se modificó la Constitución para incluir el principio de paridad de género en todos los gabinetes, candidaturas y cuerpos colegiados del país.
Se han iniciado los trabajos de la refinería de Dos Bocas, el aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya, el plan de desarrollo transístmico, la construcción de caminos rurales y las 100 nuevas escuelas universitarias. Y ayer se inauguraron formalmente los trabajos de la Guardia Nacional, un nuevo cuerpo de seguridad que combina un mando civil, con una lógica de protección ciudadana y extensa capacitación en derechos humanos, junto con la disciplina y el patriotismo de las fuerzas armadas.
Los niveles de violencia siguen todavía en un nivel inaceptable. Sin embargo, por primera vez en años los muertos no son por culpa del gobierno en turno, sino a pesar de su constante esfuerzo por pacificar el país. No ha habido una sola masacre cometida por las fuerzas del orden durante el sexenio actual. Por fin contamos con un jefe de Estado que quiere proteger y apoyar a los grupos vulnerables en lugar de asesinarlos o desaparecerlos.
Segundo, a pesar de los histéricos gritos de parte de los comentaristas de derecha, la llegada de un gobierno de izquierda a Palacio Nacional no ha generado ni polarización política ni inestabilidad económica.
López Obrador ganó hace un año con 53 por ciento de la votación, pero hoy cuenta con el abrumador apoyo de casi 70 por ciento de la población. Las llamadas marchas anti-AMLO han sido muy poco concurridas y cada vez pierden más influencia los medios y los botsfinanciados por la oligarquía. La libertad de expresión está garantizada, se diversifica la oferta mediática y cada día mandan más las audiencias.
El valor del peso se ha mantenido estable. Hoy cuesta exactamente lo mismo comprar un dólar estadunidense, 19.1 pesos, que costaba el 1º de julio de 2018. Y no ha habido fuga de capitales o un colapso en la confianza de los inversionistas nacionales o extranjeros, sino todo lo contrario. Los empresarios siguen apostando al enorme potencial de la economía mexicana.
Es cierto que el viraje radical en el gasto público ha afectado temporalmente las cifras de crecimiento económico, pero el país no se encuentra ni cerca de entrar en recesión o depresión. Al contrario, la expectativa es que haya un fuerte repunte de crecimiento una vez que se consoliden los nuevos proyectos de inversión social, seguridad pública e infraestructura. Avanza con paso firme la Cuarta Transformación.