miércoles, 20 de julio de 2016

Astillero

 Que siga la fiesta
 Pastel y Las Mañanitas a EPN
 Un mes de Nochixtlán
 Agresores siguen impunes
Julio Hernández López
Foto
PARA LA LUCHA MAGISTERIAL NO HAY VACACIONES. Integrantes de la CNTE marcharon a la Secretaría de Gobernación para reiterar su demanda de abrogación de la reforma educativa. Isaías Jaime, de la dirección política de la sección 22, afirmó que pese al inicio de las vacaciones de verano, el magisterio democrático mantendrá sus movilizaciones y actos de protesta en todo el país. Agregó que al salir una vez más a las calles de la Ciudad de México estamos demostrando que quien tiene el poder es el pueblo Foto Juan Ricardo Montoya
L
a presidenta de la organización Alto al Secuestro, Isabel Miranda de Wallace (quien fue candidata ciudadana del Partido Acción Nacional a la jefatura del Gobierno de la Ciudad de México en 2012) cantó Las Mañanitas a Enrique Peña Nieto ayer, un día antes de que el político nacido en Atlacomulco cumpliera medio siglo de vida. Acompañó su adelantada felicitación con un pastel rojo. El homenajeado comentó que justamente dicho color era su favorito. El senador panista Roberto Gil propuso que hubiera mordida, mordida, como se acostumbra en esas celebraciones frente a las tartas conmemorativas.
No se cumplió tal incitación, pero a cambio Peña Nieto expresó un sesudo conjunto de deseos a la hora de partir el pastel, de los que amablemente sólo se reproducirá aquí una muestra: que a México le vaya muy bien; que sigamos todos modelando el país que estamos, en el que creemos, el que queremos tener, el que queremos o en el que de alguna forma queremos contribuir con nuestro actuar, con lo que cada uno hace en sus espacios laborales y de esfuerzo cotidiano... (como regalo de esta columna se suprimieron en la transcripción ciertos tropiezos verbales o de ilación del cumpleañero, los que, en todo caso, pueden apreciarse enhttps://goo.gl/gW4gMW).
Pero tales detalles no se dieron en un ámbito privado, sino en la inauguración del foro internacional Equidad para las víctimas en el debido proceso, con el perredista Jesús Zambrano (en su carácter de directivo de la Cámara de Diputados); el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; el jefe del gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, y otros personajes como testigos. Al final, Miranda de Wallace planteó a los presentes, “a ver, Las Mañanitas, no sé quién se las sepa”, a lo que con pronta sapiencia respondió el propio Peña Nieto, pues todos.
La reseña de los felices momentos de la clase política contrastan, y por ello esta columna se permitió la ligereza de reproducir una parte de ellos, con el airado rechazo que en ciertos segmentos sociales provocaron las fórmulas de presunto arreglo del tema de la Casa Blanca y sus derivaciones, que el hoy cumpleañero hizo saber el pasado lunes. A la combinación de enfado y furia (mucho más que un simple mal humor social) que en muchos mexicanos provoca el ver la persistencia de la corrupción y la impunidad, se añadió ahora la tentativa de perdón que el ex gobernador del estado de México esgrimió para explicar lo que es mucho más que un error.
Parecieran los mexicanos lanzados de pronto a un escenario en el que bastaría con simular arrepentimiento en cuanto a las percepciones de los demás para que actos punibles fuesen olvidados, aunque a fin de cuentas esa hipótesis expiatoria sólo alcanza a unos cuantos: al propio Peña Nieto, cuya acumulación de riqueza nunca ha sido declarada de forma clara ni completa, cargada incluso de maniobras para eludir la precisión de los datos; a la esposa, Angélica Rivera Hurtado, quien ahora hace saber que le devolvieron sus pagos inmobiliarios, con los intereses respectivos, y que no hubo ninguna cláusula de castigo por rescisión de contrato, condiciones ambas absolutamente inalcanzables para el común de los mexicanos en cualquier operación mercantil de unos cuantos miles de pesos, ya no se diga de millones de dólares.
Y, desde luego, esa pretensión de pides perdón y te vas ha de entenderse que beneficia por extensión al secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso, quien también tiene su casa campestre gracias al financiamiento amigo del mismo contratista Juan Armando Hinojosa, del Grupo Higa. Y al secretario de Gobernación, Osorio Chong, enredado en formas de contratación inmobiliaria (arrendamiento, se dice) respecto de otra mansión por el rumbo de la Casa Blanca, así como el vecino Luis Enrique Miranda Nava, subsecretario de Bucareli. Y ya ni se diga de los gobernadores de la mayoría de los estados del país, donde la acumulación de riqueza se manifiesta de manera descarada frente a los presuntos gobernados, que ahora tal vez deberían declararse en espera de cascadas de solicitudes de perdones y disculpas, en efecto multiplicador de lo hecho por Peña Nieto.
Ayer mismo, mientras pasteles y Mañanitas adelantaban la llegada al quinto pisodel ocupante de Los Pinos, se cumplía un mes de la agresión armada contra pobladores de Asunción Nochixtlán, Oaxaca, que produjo varios muertos. Lo único que se sabe con certeza es que los mandos de la Policía Federal mintieron al decir que ésta había acudido sin armas a un desalojo en ese lugar, pues posteriormente, cuando ya se habían producido las muertes y un centenar de heridos, el comisionado de ese cuerpo, Enrique Galindo Ceballos, reconoció que siempre sí había tenido que utilizar grupos con armas de fuego, ante una emboscada que a sus agentes le habrían tendido unas 2 mil personas (vaya servicios de inteligencia de esa policía y del gobierno federal en general).
Ese domingo 19 de junio cambió de manera tajante el desarrollo de un movimiento de oposición a la reforma educativa que, precisamente en Asunción Nochixtlán, mostró que no se restringía a profesores o empleados del sistema educativo, pues los caídos en las protestas, y la inmensa mayoría de los participantes en ellas, no pertenecían a la sección sindical 22 del magisterio. De entonces a la fecha, el altanero Aurelio Nuño Mayer ha quedado desplazado del centro de la operación política, que ha sido trasladado a la Secretaría de Gobernación, cuyo titular, Osorio Chong, es el jefe administrativo y político de la Policía Federal y, en especial, del comisionado Galindo Ceballos. Pero los crímenes siguen sin ser investigados y castigados, con una sintomática opacidad de las autoridades involucradas en los hechos, y los heridos siguen sin ser atendidos adecuadamente, apenas ayer ensayando el gobierno federal fórmulas menos volátiles que la palabrería para auxiliarlos.
Y, mientras Donald Trump ha quedado ya como candidato presidencial republicano, gulp, ¡hasta mañana!
Twitter: @julioastillero
Facebook: Julio Astillero

No hay comentarios:

Publicar un comentario