jueves, 20 de diciembre de 2018

Cumpla con sus objetivos, pide Carlos Payán a López Obrador

Recibe la medalla Belisario Domínguez

El Presidente deberá hacer un despliegue de honor, valor y habilidad diplomática frente a un enloquecido Donald Trump
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▲ Con el jefe del Ejecutivo federal, Andrés Manuel López Obrador, de testigo, Martí Batres Guadarrama, presidente del Senado, entrega la Medalla Belisario Domínguez al periodista Carlos Payán Velver, director fundador de La Jornada.Foto José Antonio López
 
Periódico La Jornada
Jueves 20 de diciembre de 2018, p. 2
En la tribuna del Senado de la República, luego de recibir la Medalla de Honor Belisario Domínguez, el periodista Carlos Payán Velver pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador, un demócrata que llega al poder en una elección sin paralelo y después de una vida de lucha, que cumpla con sus objetivos, en un escenario en el que tendrá que lidiar con el iracundo vecino del norte y su andanada fascista.
El gobierno de López Obrador, resaltó el director fundador de La Jornada, deberá hacer un auténtico despliegue de honor, valor, soberanía, imaginación y habilidad diplomática frente a un Donald Trump enloquecido que, en su delirio magno, canalla y fascista, quiere que sus tropas disparen a los migrantes.
A la sesión solemne para la entrega del galardón asistió como testigo de honor el presidente López Obrador, quien escuchó a Payán Velver dedicar el reconocimiento a los periodistas asesinados, sembrados a lo largo y ancho de la República.
El galardonado demandó al nuevo gobierno federal que apoye a los medios de comunicación para que no se consuman de hambre y que el reparto de la publicidad gubernamental sea equitativo. Que no se siga el criterio de a todos menos a uno, que no haya privilegios ni dinero regado, que asuma el Informe MacBride.
A la emotiva sesión solemne asistieron 113 de los 128 senadores, así como representantes de los tres poderes de la Unión. Payán Velver estuvo acompañado por los hijos mayores de López Obrador: José Ramón, Andrés Manuel y Gonzalo, así como por la esposa del jefe del Ejecutivo, Beatriz Gutiérrez Muller, y el empresario Carlos Slim, su amigo desde la infancia.
También asistieron sus hijos Inna y Emilio, sus nietos, la escritora Elena Poniatowska, directivos, reporteros y caricaturistas de La Jornada, quienes ovacionaron al periodista cuando el presidente del Senado, Martí Batres, le impuso la Medalla Belisario Domínguez en presencia de un sonriente López Obrador, el ministro Fernando Franco y el diputado Porfirio Muñoz Ledo.
La senadora Sasil de León, presidenta de la Comisión de la Medalla Belisario Domínguez, habló en nombre del Senado: Nuestro tiempo no se puede comprender sin su espíritu crítico, sin su valor para denunciar las injusticias.
Para honra de todos los mexicanos y de don Belisario Domínguez, reciba el más alto reconocimiento que el Senado otorga. Estamos seguros que su trayectoria periodística trascenderá como una de las memorias más importantes en el legado de nuestra nación, le dijo.
Resaltó que el galardonado es precursor de la libre manifestación de las ideas en el periodismo mexicano y desde el diario La Jornadacambió la forma de hacer periodismo. Se le otorga la medalla como reconocimiento a su trayectoria periodística y ciudadana, y por ser un férreo defensor de los derechos humanos y la libertad de expresión.
En su discurso, Payán Velver advirtió sobre el resurgimiento del fascismo de nuevo cuño, la tercera bestia del Apocalipsis que recorre el mundo y que se manifiesta mediante el racismo, la homofobia, el fanatismo religioso, los ataques a los medios de comunicación y el acoso o muerte a sus profesionales.
Se refirió a los movimientos de ultraderecha en todo el mundo, donde “surge con una fuerza inusitada esta marea negra y ponzoñosa, directa o indirectamente alimentada por la política de Donald Trump.
A nosotros, los mexicanos, nos ha caído el mal fario de tenerlo por vecino: un vecino prepotente e impositivo, cavernario, xenófobo y machista, cuyos actos atrabiliarios y cuyas declaraciones incendiarias desde la presidencia de Estados Unidos han hecho que muchos de sus fanáticos en el mundo se quiten la máscara, pierdan el pudor, ganen descaro y arrojo, y den rienda suelta a la voluntad de rabia y violencia que hasta hace poco tenían más o menos contenida o camuflada.
El discurso fue escuchado con atención por la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y los titulares de la Defensa Nacional, general Luis Crescencio Sandoval, y de Marina, almirante José Rafael Ojeda.
Todo el auditorio aplaudió cuando Payán Velver advirtió: Turquía se ha convertido en gendarme de las fronteras de Europa impidiendo que los migrantes pasen al otro lado. No debemos permitir que México cumpla con ese ruin papel con respecto a los Estados Unidos.
Con voz entrecortada, manifestó: Que los muros que levantemos en esta Patria mía no sean para separar a los pueblos, sino murallas de valor y buen juicio que nos protejan del embate y del yugo de todo fascismo, y de nuevo surgieron los aplausos de la mayoría de senadores e invitados.
Aseveró que muchos en el mundo han puesto su mirada en México con una enorme esperanza. Y auguró para el nuevo gobierno buen viento y buena mar en estos días de inauguración de su mandato. Ha llegado al poder, dijo, un incansable luchador que, con la población en su favor, arrasó en casi todo el país. No ha tenido esta gloria otra nación, como dice el letrero luminoso que corona la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México.
Esa indiscutible y grandiosa votación marca la fuerza de López Obrador, pero también podría marcar su debilidad. Más de medio país le dio su sufragio. Pero el país somos todos, todos es una multitud variopinta y cada uno de sus integrantes pedirá la palabra a voz en cuello, cada cual reclamando sus asuntos, tenga derecho o no.
Deseó a López Obrador que cumpla sus objetivos y que la sociedad mayoritaria, vigilante, crítica y solidaria que se ha manifestado en estos meses, mantenga a raya las bestias del fascismo y no permita una recaída en el abismo.
De inicio, Payán Velver destacó que recibe la medalla en el último trecho de su camino, cuando ha comenzado a despedirse de las personas, los animales, los libros y los lugares que tanto ha amado, pero con la alegría y la esperanza de que logre afianzarse la libertad, la igualdad y la justicia en el país.
Al final, cuando salía de la casona de Xicoténcatl, el presidente López Obrador celebró el reconocimiento a Payán Velver, Un hombre de lucha en el periodismo.

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