
Víctor Flores Olea
Publicado: 05/09/2011 09:27
Parece que el horizonte de noviembre despejará interrogantes sobre la sucesión presidencial 2012. ¿Peña Nieto o Beltrones del PRI? La mayoría apuesta a Peña, aunque no falta quien sostenga que “del plato a la boca se cae la sopa”? ¿Y la muerte de la niña Paulette que sembró interrogantes
nunca aclarados del todo? ¿Cuál sería el principal apoyo de Peña? A falta del “dedo” presidencial la “rosca” de buen numero de gobernadores, pero siempre sujeta la posibilidad a un traspié de última hora, sin descartar la habilidad marrullera de los contrincantes.
La otra preocupación: la mediocridad política del candidato, que en su exhibición mediática sólo ha sido capaz de engolar frases de los más obvios lugares comunes, sin una idea que aluda siquiera levemente a los gravísimos problemas del país hoy. El mundo se acaba en las inauguraciones del día. ¿La posición de Peña Nieto respecto a esos problemas? Misterio, aunque ya un buen número de los mexicanos anuncian, si ese fuera el presidente, un sexenio catastrófico (oportunismo rampante, abusos e impunidades, autoritaritarismo y violaciones a la ley, corrupción y más.) ¿Tal es entonces el “favorito” de las encuestas y de la oligarquía? En cuanto al PAN no habría comentario ya que sus dos ensayos (Fox y Calderón) resultaron catastróficos, y hoy está descartada su posibilidad. ¿Y la animosidad de Felipe Calderón en contra del regreso del PRI a Los Pinos? ¿Podría evitarlo? El caso del PRD amerita una reflexión más amplia. Primero habría que insistir en la unidad de la izquierda y de sus candidatos, sin lo cual estaría pulverizada. Aunque este aspecto de la unidad parece superado, en el acuerdo de sus protagonistas de que la identidad del candidato se resolverá en noviembre a través de encuestas definitorias. ¿Pero cómo las encuestas? ¿Sólo al interior de los partidos de izquierda? ¿Entre los ciudadanos que se proponen votar por la izquierda?¿Con la sociedad abierta sin distingos de preferencias políticas? Habría variantes en los resultados, aunque parecería que la decisión final la tomarán los ciudadanos votantes por los partidos de izquierda.
Todavía no parecen decididos los nombres para la encuesta. Es obvio que tendrán su lugar principalísimo Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard (causantes de que se busque un método para la decisión final de la candidatura de la izquierda). Pero han surgido aquí y allá propuestas de que aparezcan también los nombres de Cuauthémoc Cárdenas y Juan Ramón de la Fuente. Aparte de la estimación y el respeto que ambos se merecen, no parece fácil ahora su candidatura y menos su selección final.
Hay una enorme coincidencia en el sentido de que AMLO y Ebrard resultan hoy los candidatos naturales de la izquierda. No deseo demeritar las cualidades de ninguno de los dos "naturales", pero sí recordar que después del fraude del 2006, Andrés Manuel López Obrador se ha dedicado con paciencia,
perseverancia, entusiasmo e instinto político excepcionales, a recorrer el país para organizarlo y movilizarlo en favor de un proyecto político de izquierda, que es el único realmente formulado en blanco y negro hasta la fecha. Reconoce él mismo que debe cuidarse ahora estrictamente la vigilancia
en todas las casillas del país, por parte de la izquierda, lo que no ocurrió en 2006.
Marcelo Ebrard ha mostrado personalidad y capacidad en su gestión de gobierno al frente del Distrito Federal . Y eso cuenta para que figure entre los dos candidatos principales hacia la candidatura presidencial de la izquierda en el 2012. De ese lado del espectro político, hay plena confianza en que ambos candidatos honren su compromiso de ajustarse a la decisión que señalen las encuestas que, todo indica, se celebrarán en noviembre. ¡Para la izquierda es una señal de indudable confianza!
Pero me parece que hay una mayoría ciudadana que decidirá a la postre en favor de la candidatura de López Obrador, contando siempre en Marcelo Ebrard como una reserva valiosísima de la izquierda mexicana. En realidad, se comenta abundantemente que, persona por persona, resulta mucho más atractivo y valioso en México la zona izquierda del espectro político, superando por mucho al centro o a la abierta derecha.
Todavía habría que subrayar que Andrés Manuel López Obrador es el único de los candidatos que cuenta con unplan de gobierno sólidamente elaborado y publicado (Nuevo Proyecto de Nación, por el renacimiento de México), presentado en el Auditorio Nacional el 22 de marzo de 2011. Pero sería necesario que López Obrador se refiriera más frecuente y sistemáticamente a los distintos aspectos de ese programa, lo que llenaría sólidamente sutiempo de exposición pública.
Por lo demás, subsiste entremuchos la impresión de que AMLO es un elemento de izquierda honesto pero que polariza al país. En todo caso, los grandes medios de difusión (comenzando por la TV) se han encargado de magnificar esa impresión, lo cual es altamente injusto, si leemos su programa cuidadosamente. En todo caso, la vuelta de AMLO a algunas de las principales tesis del programa ayudará a disminuir esa impresión, además de que él mismo pueda subrayar que su posición no es la de polarizarsino la de ver y resolver los problemas del país, que son ocultados y disimulados por quienes ostentan el poder.
Esa “corrección” de AMLO hacia el centro, en el tormentoso y atormentado país que vivimos hoy, en términos prácticos sería seguramente favorable a su candidatura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario