El lunes, en el tuiter, escribí: Además de nuestro pésame a familiares de los jóvenes asesinados en Iguala, Guerrero, exigimos se castigue a las autoridades responsables.
El martes, en el Facebook, hice las siguientes reflexiones: Preocupa e indigna que prolifere la violencia en el país por la política económica que favorece a pocos y margina a muchos. También, preocupa e indigna que en vez de modificar ese modelo despiadado se pretenda enfrentar la inconformidad social y la violencia con medidas coercitivas y con el mismo odio autoritario de siempre.
Los fusilamientos de Tlatlaya y los asesinatos de los jóvenes en Iguala, es como volver a escuchar el "mátalos en caliente" o como si no hubiésemos salido del Huitzilac de los años 20, del 68, del salinato, de la matanza de Aguas Blancas de 1995 y de los 12 años de calamidades de gobiernos panistas.
Por el bien de todos, urge cambiar este régimen caduco, corrupto e inhumano.
Hoy, ante los hechos lamentables y criminales de Iguala en contra de los jóvenes de la normal de Ayotzinapa, considero que debe aplicarse la ley y castigar a los autores materiales e intelectuales, de manera principal, a las autoridades responsables, por omisión o complicidad.
Por ninguna circunstancia debe haber impunidad ante esta vergonzosa tragedia.

No hay comentarios:
Publicar un comentario