martes, 7 de octubre de 2014

Del Facebook


Mi amigo Carlos Monsiváis, en una ocasión me dijo que la verdadera doctrina de los panistas era la hipocresía. Y tenía mucha razón. Por ejemplo:
En el gobierno de Calderón se aplicó un programa en la frontera conocido como Sistema de Inspección Vehicular (SIAVE) que consistió en construir, del lado mexicano, puestos de inspección para detectar la introducción ilegal de armas de Estados Unidos. Y, como es lógico, nunca funcionó. Baste decir que, en 2010-2011, en las dos garitas de Tijuana solo decomisaron 3 pistolas y 613 balas. Pero, eso sí, se gastaron en esas obras y en su equipamiento, 14 mil millones de pesos, con su correspondiente mochada.
Todo esto, al mismo tiempo que Calderón, en secreto, estaba autorizando al gobierno estadounidense la introducción de armas para la delincuencia organizada en el marco del programa conocido como rápido y furioso, por el cual, acaba de renunciar el Procurador de Estados Unidos.
¿A poco no era un sabio Monsiváis?

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