sábado, 12 de noviembre de 2016

México SA

Gobierno indolente
¿Revivir al muerto?
Dólar a 21.30 pesos
Carlos Fernández-Vega
E
l gobierno peñanietista refrendó su decisión de no hacer nada hasta que algo suceda. No será preventivo, sino que pacientemente esperará a que todo reviente, y ya con el acta de defunción en la mano procederá a revivir al muerto. Bien lo dijo el secretario de Hacienda, José Antonio Meade: “haremos cualquier ajuste… cuando sea necesario”.
Para el ojo clínico gubernamental, la sacudida provocada por el triunfo de Trump no es suficiente para actuar en consecuencia, y ello se refleja en, por ejemplo, el presupuesto para 2017 asignado a la Secretaría de Relaciones Exteriores. Una de las guadañas del próximo inquilino de la Casa Blanca pende sobre el cuello de los mexicanos indocumentados que viven y laboran en Estados Unidos, de tal suerte que el trabajo de los consulados nacionales que operan en aquella nación será fundamental en la defensa de los paisanos.
A pesar de lo anterior, para dichos consulados –que requerirán mayor personal para, en lo posible, evitar el daño a los connacionales de allá y garantizar sus derechos– no hay una partida presupuestal consistente con la realidad. Hasta que algo pase, dirán en el gobierno peñanietista, pero es obvio que la furia racista de Trump comenzará nada más se instale en la Oficina Oval.
Estaremos atentos y vigilantes, dice el Líder Innovador del año (léase José Antonio Meade), pero el hecho es que el tipo de cambio del peso frente al dólar se mantiene en el deterioro. Ayer cerró en 21.30 por cada billete verde y no hay perspectiva de mejoría. Entonces, ¿en serio creen que no tenemos ningún elemento que nos haga pensar que no tendremos capacidad de hacerle frente al programa económico en los términos en que fue presentado? Agarraos, pues.
En vía de mientras el Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, campus estado de México, advierte que el pasado 8 de noviembre ocurrió a nivel internacional el peor escenario posible para la evolución del tipo de cambio de nuestra moneda con respecto al dólar estadunidense: la victoria del candidato republicano Donald Trump en la carrera por la presidencia de Estados Unidos.
Tal hecho, indica, provocó una depreciación importante en el tipo de cambio, el cual registró niveles nunca antes vistos de 20.7 pesos por dólar, tras el anuncio del resultado de las elecciones. En respuesta a la volatilidad observada en los mercados, tanto el secretario de Hacienda como el gobernador del Banco de México anunciaron que se tomarán las medidas necesarias para hacer frente a dicha incertidumbre, no obstante se desconoce aún en qué consistirán dichas disposiciones. Ante esta difícil coyuntura, resultará más complicado que la economía nacional abandone el ritmo moderado de crecimiento que ha exhibido en los últimos años.
Las autoridades monetarias del país anunciaron estar dispuestas a realizar ajustes en las políticas fiscal, monetaria y comercial con la finalidad de evitar desequilibrios mayores en la economía, pero, apunta el CIEN, es una estrategia que reacciona ante las eventualidades y la incertidumbre internacional. En el fondo, lo que se debe buscar es una estrategia basada en las ventajas comparativas que permitan el fortalecimiento de la industria mexicana y el desarrollo de productos nacionales para incorporarlos en las cadenas de producción de exportación, de lo contrario la economía de nuestro país continuará a la deriva de las decisiones que se tomen en el extranjero.
Si el huracán Trump no hace mella en el gabinetazo, sí repercute en otras partes. De hecho, días antes de conocerse el resultado electoral en Estados Unidos los indicadores sobre la confianza de los consumidores ya reportaban resultados negativos, por lo que es de suponer que éstos empeorarán según se acerca la fecha fatal.
En este sentido, el CIEN detalla que la confianza del consumidor continúa en una situación desfavorable. Las cifras de octubre pasado revelaron que dicho indicador retrocedió 5.9 por ciento a tasa anualizada medida con cifras originales, ya que cuatro de sus cinco componentes se ubicaron en terreno negativo.
Las caídas más pronunciadas del periodo se dieron en el elemento de la confianza del consumidor que registra las opiniones en torno a la situación económica del país dentro de 12 meses, respecto de la situación actual (-13.4 por ciento), así como en el componente que contabiliza el sentir sobre la situación económica del país hoy día, comparada con la de hace 12 meses (-13 por ciento). Los consumidores perciben que las condiciones de la economía no son favorables en este momento e incluso no esperan un cambio significativo para el próximo año.
Por otro lado, el componente que tuvo una variación anual positiva fue aquel que mide las posibilidades en el momento actual de los integrantes del hogar comparadas con las de hace un año, para realizar compras, tales como muebles, televisor, lavadora y otros aparatos electrodomésticos (4.5 por ciento), probablemente por la cercanía de las supuestas ofertas durante la promoción del Buen Fin. Al analizar las cifras desestacionalizadas del índice de confianza del consumidor se aprecia un incremento de 0.9 por ciento respecto del mes anterior como resultado de que sólo dos de los cinco componentes registraron variaciones negativas en dicho periodo. El elemento que concentra las opiniones sobre la situación económica en el momento actual de los miembros del hogar comparada con la que tenían hace 12 meses (-0.9 por ciento), y el que cuantifica el parecer de los consumidores respecto de la situación económica del país hoy día, comparada con la de hace 12 meses (-2.1 por ciento).
Aun cuando las cifras mensuales exhibieron una leve mejoría, ello no se vio reflejado en la tendencia de la confianza del consumidor, pues continúa la trayectoria a la baja que se inició desde finales del año pasado. De esta forma, resulta poco probable que la confianza del consumidor presente una recuperación significativa durante los próximos meses, situación que puede afectar el dinamismo de las actividades comerciales particularmente.
Para redondear, detalla el CIEN, en igual mes el indicador de confianza empresarial presentó nuevamente variaciones negativas para las tres industrias contabilizadas, siendo el comercio y la construcción (-2.3 puntos en cada caso) las más afectadas, seguidas de las manufacturas (-1.7).
Las rebanadas del pastel
Todos contentos con el encarcelamiento de Guillermo Padrés, pero lo cierto es que los centros de reclusión resultan insuficientes para enchiquerar a tanto político corrupto.
Twitter: @cafevega

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