miércoles, 4 de diciembre de 2013

El Correo Ilustrado La Jornada

Carta abierta a Andrés Manuel López Obrador
E
stimado Andrés Manuel:
Enterados de la delicada situación por la que atraviesa tu salud, recibe nuestra más amplia solidaridad, extensiva a tu familia, amigos y compañeros, y te deseamos una pronta recuperación.
Estamos convencidos de la madurez de los movimientos civiles, sociales y políticos para enfrentar de manera unitaria, propositiva y con determinación los intentos del gobierno por modificar la Constitución de la República para privatizar nuestros recursos energéticos.
Tu presencia en el movimiento en defensa del petróleo es importante, pero antes que nada está tu salud y tu rehabilitación. Asumimos que sabrás estar presente de nuevas maneras. Confía, como nosotros lo hacemos, en que los diversos sujetos sociales y políticos, comprometidos con la soberanía, los recursos energéticos y la justicia en nuestra Nación, sabremos converger unitariamente, luchar pacíficamente y mantener en alto las banderas y los intereses de la Patria.
Pendientes de tu salud, te reiteramos nuestro reconocimiento y amistad.
Mons. Raúl Vera López, Pablo González Casanova, Miguel Concha Malo, Adolfo Gilly, Víctor Flores Olea, Mario Saucedo, Miguel Álvarez Gándara, Martín Esparza Flores, Alejandro Solalinde, Luis Hernández Navarro, Gonzalo Ituarte, Alicia Castellanos, Víctor García Zapata, Carlos Galindo Galindo, Julieta Egurrola, José Ortega Madrigal, Humberto Montes de Oca, Juan Melchor, Marcos Tello, Jorge Fernández Souza, Carlos Sotelo, Magdiel Sánchez, Magdalena Gómez, Carlos Fazio
Enferma del corazón, que es donde lo han golpeado tanto
¿Cómo no se iba a enfermar Andrés Manuel, y justamente del corazón, si es precisamente ahí donde le han golpeado tanto? Sólo le mueve el corazón, el amor que le tiene a los sin voz, quiere justicia para ellos.
Hace años que está dedicado, a recorrer día a día, sin descanso, todas y cada una de las comunidades, a conocer sus carencias, sus dolores. Nadie como Andrés sabe lo que el país necesita. Pero le golpearon directamente al corazón todos aquellos que se organizaron para robarle la presidencia en 2006 y 2012, los empresarios, los políticos del PRI y del PAN para evitar que Andrés acabara con los privilegios de los hombres más ricos del país, los que no pagan impuestos y los que se enriquecieron con el Fobaproa de aquellos que han amasado grandes fortunas gracias a la corrupción gubernamental. Los que se han beneficiado con las privatizaciones y están a punto de enriquecerse aún más con la más jugosa de todas, la energética.
Ha librado una incansable lucha desde jovencito, cuando, escuchando a su corazón, apoyó a los chontales en Nacajuca, Tabasco. Y cuando, siendo jefe de Gobierno de DF, apoyó a personas mayores, madres solteras, personas discapacitadas; becó a estudiantes, levantó 14 prepas, universidades, hospitales,  segundos pisos, puentes, distribuidores, hizo lo que en los últimos 500 años ningún gobernante había logrado. Y a cambio, su corazón seguía siendo golpeado día a día por los comentaristas pagados de los medios con falsas, infames acusaciones “pa’ servir al patrón”. Pero su corazón ha sido herido aún más por los que se dicen de izquierda, los Santa Anna del siglo XXI, que apoyan la venta de lo único que nos queda, la privatización (de a ¿cómo$ No?) de Pemex. No nos quedará nada, nada, nada… y eso le está rompiendo el corazón a nuestro Andrés a quien amamos desde hace tiempo porque hace más tiempo aún que él nos ama y tanto, que todos los días expone su vida por nosotros. Por su pronta recuperación y que sirva para ello la energía amorosa de todos los que creemos en él.
Margarita Isabel
En juego, el futuro del país
No es poca cosa lo que está en juego: el futuro de nuestro país y nuestros hijos.
No podemos ni dejemos la responsabilidad en una persona. Asumamos nuestro papel y evitemos el despojo más grande de la historia (equivalente a cuando perdimos la mitad del territorio) y sólo para que unos cuantos sigan acumulando riqueza. Nos vemos en el Senado.
Zoia Fernández, Esperanza de Huete, Yamilé Paz Paredes, Lilia Zueck

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